La homosexualidad, sin temor ni prejuicios… y mucho menos a esconder sus complejos

o dejarlos en el armario para que la carcoma se los coma.

Dos arcoiris gay

¿ homosexualidad ?….

Ellos no están solos y ni tan poco son invisibles, aunque algunos quedan.

La orientación sexual por la que un individuo siente atracción física, afectiva, sentimental, sexual y emocional hacia otra persona del mismo sexo, sería de una definiciones claras y sin matices, que no sean las de denominar coloquialmente “gays” a lo varones y igual que a las mujeres de tendencias parecidas se las reconoce como “lesbianas”.

Según recoge la prestigiosa American Pshycological Association (APA), muchos científicos, aunque la opinión no es compartida por las reservas del clérigo absolutista y fáctico, que junto a otros colectivos consideró la desviación como un trastorno mental de viciadas emociones, consideran que una persona es homosexual debido a un complejo compendio de factores biológicos, cognitivos y del entorno, ampliado por las redes sociales que han ayudado mucho a por fin la “salida del armario”, con puertas demasiado cerradas, hoy abiertas para eliminar la humedad y la carcoma que las estaba dañando. Las incipientes señales de atracción emocional o sexual de una persona tienden a surgir durante el comienzo de la adolescencia, ya sea hacia personas de su mismo o de distinto sexo (o ambos, en el caso de la bisexualidad).

La homosexualidad comienza a tener una presencia natural en la antigua Grecia, incluyendo prácticas calificadas de normales en el imperio otomano, y es ya en el siglo XIX cuando se acuña el término de “homosexual”, dentro del secretismo de la época y el afeo de las costumbres con la sanción de retirar el saludo, la condena al ostracismo y el “boca a boca” para desacreditar al “marcado” en la sociedad.

A los guerreros, al propio Alejandro Magno, se le atribuyen lo que no forma de una dispensa, es decir, mantener relaciones sexuales con aquellos de su mismo sexo y fortaleza. Estas relaciones no estaban mal vistas, ya que para los griegos no importaba el sexo de la pareja, sino su estatus social. En la Antigua Roma también se compartía una visión similar sobre la homosexualidad, especialmente con los efebos, de rasgos aniñados y tez suave, aunque progresivamente se fue tomando una visión más crítica de rechazo, al extenderse progresivamente y considerarlo las mujeres como un azote de los dioses.

En el cristianismo durante los primeros siglos después de Cristo, las relaciones sexuales mantenidas fuera del matrimonio comenzaron a condenarse, lo que hizo que las prácticas homosexuales provocaran un mayor rechazo por parte de la sociedad. Este odio hacia lo homosexual se vio incrementado en torno a los siglos XII y XIV, con las diferentes reformas de la Iglesia que tomaban la ley natural del enlace del hombre y la mujer como el principal fundamento de la moralidad.

Posteriormente a los siglos que discurrían entre penumbras, las penas por actos homosexuales tenían grandes castigos, aunque surgían grupos que ejercían la “inmoralidad divina” tanto o más que la promiscuidad, pese a una persecución que fervorosamente llamaba a denunciar. En los siglos XVIII y XIX la atención sobre estos grupos fue disminuyendo, y algunos teóricos empezaron a tratar de buscar una relación entre la homosexualidad y la medicina y la psicología. La reducción de penas por lo que hasta entonces era un agravio a la sociedad, surgió con la idea de que si la homosexualidad no era algo que la persona escogía de forma voluntaria, no tenía sentido convertirla en un delito. Esto provocó, con errores dispares también, que empezaran a surgir diversos farmacológicos y severos tratamientos para tratar de erradicar la homosexualidad de las personas.

En el siglo XX la homosexualidad comenzó a disolver y desahuciar el concepto de “trastorno mental” para convertirse en una orientación sexual más. La eliminación de prohibiciones para tener relaciones sexuales fuera del matrimonio hacía más difícil encontrar argumentos para “penalizar” las relaciones homosexuales.

La década de los 60 surge impetuosamente, libre de complejos y lejos de considerarse victimas de la sociedad, un movimiento de liberación encabezados por distintos colectivos homosexuales, en busca de una mayor aceptación por parte del mundo, enarbolando hasta el día de hoy el orgullo de una bandera con los colores del arco iris. Desde entonces, la aceptación y el empuje programático de estos grupos en los medios de comunicación ha sido constante, lo que ha hecho que el mercado ofrezca productos afines a sus tendencias, viajes, toda vez que muchos empleos soliciten y demanden su colaboración.

Aceptar la homosexualidad. Soy como soy.. con respeto a la heterosexualidad. Y siempre en busca de la intolerancia cero

La aceptación de la homosexualidad a lo largo de la historia ha ido variando dependiendo del tipo de sociedad y época. Aunque en gran parte de la historia se ha visto como algo negativo e incluso catalogado como crimen, tal hemos puntado anteriormente, durante las últimas décadas cada vez es mayor el sector de la opinión pública que se posiciona a favor de la libertad de expresión, y la condena de la discriminación por razones de orientación sexual.

Pese a todo, en la sociedad actual siguen existiendo determinadas actitudes en contra de la homosexualidad, lo que dificulta a veces la llamada “salida del armario” de los homosexuales, es decir, qué éstos anuncien su condición sexual ya sea a un grupo reducido de su entorno o de manera pública. Además, la discriminación puede ocasionar otro tipo de consecuencias como la violencia física o mental, impidiendo a estas personas desarrollar su vida con normalidad.

Actualmente, el día 28 de junio de cada año se celebra el Día Internacional del Orgullo LGBT, una reivindicación para apuntalar la tolerancia e igualdad de derechos de los homosexuales, bisexuales y transexuales. La elección de este día se debe a los disturbios ocurridos el 28 de junio de 1969 en Nueva York, en los que parte de la comunidad LGTB luchó contra una redada policial, consecuencia de una ley que obligaba a clausurar todos los bares para homosexuales. Desde este día, surgieron varias organizaciones y protestas en busca de una mayor tolerancia del colectivo LGTB, lo que ayudó en gran medida a conseguir unas condiciones razonables de vida y un respeto a los derechos básicos de este colectivo.

n lo que respecta a España, se culmina una larga batalla de reconocimiento pleno por parte de las organizaciones de gays y lesbianas. En nuestro país viven, según datos del INE, unas 18.500 parejas censadas, como parejas de hecho de personas del mismo sexo, aunque en opinión de la Coordinadora Estatal de Gays y Lesbianas, esa cifra no es real, ya que el censo sólo computa a quienes expresamente lo manifiestan. Estudios del Gobierno calculan que esta legalización podría afectar a más de 4 millones de ciudadanos con una tendencia distinta a la heterosexual.

Los matrimonios entre personas del mismo sexo se legalizaron en el año 2005, convirtiéndose así en el tercer país del mundo en permitir el matrimonio homosexual. Desde hace muchos años, el Orgullo LGBT se celebra en varias ciudades de nuestra geografía con diversas marchas en la su estandarte combina los colores del arco iris.

Salud y sexualidad

Las enfermedades transmitidas a través de las relaciones sexuales pueden darse tanto entre heterosexuales como en homosexuales o bisexuales, existiendo enfermedades que tiene una mayor incidencia entre aquellas personas del mismo sexo.

La enfermedad venérea más frecuente entre hombres homosexuales o bisexuales es el sida, según recoge el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Esta enfermedad se transmite sobre todo a través del sexo anal o de jeringuillas, y en menor medida a través de sexo oral. El VIH es una enfermedad que puede tardar varios años en provocar síntomas, por lo que puede haber personas infectadas que lo desconozcan.

Para evitar contraer el VIH, desde el CDC se recomienda el uso de métodos anticonceptivos de barrera, como el preservativo, así como reducir la promiscuidad en encuentros puntuales. Además, aconseja acudir al médico de forma inmediata en cuanto se sospeche que se puede haber contraído el virus.

Las mujeres lesbianas o bisexuales tendrían un mayor riesgo que las heterosexuales de contraer infecciones de transmisión sexual que, por motivos desconocidos, serían más proclives entre este colectivo, según el portal WomensHealth.

Para evitar todos estos problemas, es importante conocer el estado de salud de la pareja sexual, o usar preservativos femeninos, que puedan ayudar a evitar el contagio de estas enfermedades.

La gran unidad que tienen los colectivos de gays, lesbianas y transexuales en materia informativa es digna de admirar, gracias al concurso de apoyo que han encontrado en las instituciones, principalmente locales, que han apostado siempre por tratarlos como ciudadanos de pleno derecho en una sociedad libre de prejuicios e hipócritas comportamientos, aunque en ocasiones se vislumbren escasos ecos de insolidaridad, intolerancia y mezquindad.

Distribución del colectivo LGTB en Europa
De los datos recogidos en los que no han participado todos los países de la Comunidad Europea, Italia se situaría en el 4,9% de su población másculina y femenina, Francia el 5,5%, Países Bajos el 6,5%, Reino Unido el 6,7%, España el 7,1% y Alemania el 7,6%. En España se sitúa en una edad que oscila entre los 14 y los 35 años.

bisexualidad entre mujeres

 

 

11 Comments

  1. Así es…
    Darwin probó que sus pinzonen sufrían cierto grado de evolución acorde a las necesidades según el entorno al que se les exponía…
    Si la naturaleza estuviera de acuerdo con la mariconada pues en tsntos años ya les hubiera demostrado eso de alguna manera no creen?
    Maricas, es algo antinatural, algo sin fundamento. No se ofendan, lo digo con mucho respeto.

  2. Vive y aprende a vivir. A veces vemos mal la vida del de alado así sea hay o nop. Y tu vida da mucho de que hablar… Gracias por la informacionnnnn

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