El destino lo es todoEste blog participativo, plural en su concepción, invita a todos los que quieran reflexionar sobre si mismos y/o sus estados de ánimo actuales, con un fin gregario que identifique las cualidades y defectos de un pensamiento arrojado al fondo sin fondo del libre albedrío.

La soledad se cierne en las personas, cuál cumbre borrascosa que amenazan las marismas del miedo que soportamos a diario. La soledad se atribuye en parte al cambio que ha experimentado una sociedad tolerante de palabras insustanciales, dinámica en una innata superficialidad, poseedora de emociones ficticias y un egoísmo precoz encaminado a la “robotización” de sus actos, por lo que decidimos alojarnos en un caparazón impenetrable que sirve para refugio de nuestros fracasos como entes activos de nuestras defenestradas experiencias, a pesar de subyacer una idea inconformista, pero poco comprometida que atenaza nuestras propias verdades como seres humanos. El saber estar es una obligación, el no hacer nada es una opción inanimada que no admite que sigas leyendo más, máxime si te sientes poseedor de esa imprescindible palanca que abre a cualquier hora el arcón de las vanidades. Sin duda eres un valiente, sagaz y que luces el emblema que te declara casi “único” en tu especie.

Somos lo que fuimos y seremos, es algo genético. Somos partículas rebeldes que conformamos un átomo de consecuencias desconocidas, supuestamente inteligentes que nos permiten controlar nuestras emociones, omitiendo que el *destino lo es todo*. Nos integramos y nos aislamos sin saber cuándo sucedió lo inevitable, sin preguntarnos las causas y razones. Utilizamos un lenguaje repetitivo carente de imaginación y tristemente recogido en una ristra de perlas cultivadas en los espacios televisivos, en los mensajes subliminales que se reciben a través del ya, imprescindible teléfono móvil. Somos, y lo afirmo sin negatividad pero con rotundidad, el principio de una decadencia que todavía tardará años en fraguarse y manifestarse universalmente, salvo que la ruina descerebrada y entusiasta de los malignos dirigentes y ambiciosos políticos nos lleven a la destrucción masiva, algo que tenemos que evitar mientras el razonamiento empírico de los justos siga librando batallas y brindando al sol naciente de una esperanza que está en las postrimerías de apagarse para siempre.

Este blog se dirige a los que solos, en un instante de su jornada laboral, ociosa o de la madrugada más larga, se encuentran soñando con una compañera/o, a los que no tienen respuesta a un proyecto, a los que ocultan sus pensamientos o los que preocupados la disfrazan y oscurecen entre falsas modestias, o en el enfrentamiento con su ignorada timidez, que por exhibirla, les hace sufrir en silencio.

La pregunta final y sin la retórica aplastante que cabría añadir al comentario, invita a cuestionarnos el ¿ quiénes somos ?, ¿ de dónde venimos ? y ¿ a dónde vamos ?. Todo lo demás se conjuga sin gramática ni ortografía en una página en blanco que nadie se atreve a escribirla. Todo lo demás es pasado, presente y futuro, sencillamente porqué *el destino lo es todo*

Aplicaremos a nuestro mensaje un atisbo, una guinda de mínima coherencia, ya que pretendemos contagiar a nuestros lectores de un gramo de locura, si no la tienen ya, porque para vivir en este mundo de confrontaciones y soledades encubiertas, es necesario que exista un núcleo duro de “orates” que puedan recordarnos que nuestro aislamiento como seres en una trampa, una entelequia de una sociedad moderna que regresa a la prehistoria, a una regresión por recuperar el tiempo perdido sin adaptarse a la cuenta atrás que hemos establecido, desconociendo que la forja y el yunque que daba forma a nuestras dagas de defensa, que deberían servirnos para luchar contra la apatía, la falta de educación, honor y respeto, están requisadas y olvidadas, causado por nuestro propio exacerbado egoísmo en aras de no dar el siguiente paso por el laberinto de la vida. Es impensable que a estas alturas todavía no nos hayamos dado cuenta que nosotros somos los herreros de nuestros actos y compromisos, de nuestras contrariedades y vacilaciones, de nuestra propia fuerza, porque si respiramos estamos, como decía Descartes, “pensamos luego existimos”.

Utilizaremos el método AIDDA para defendernos  de los que intenten vapulear nuestros claros sentidos éticos, es decir, como objetivo prioritario procuraremos llamar la “atención”, el “interés”, el “deseo”, la “decisión” y la “acción” para ser mejores hoy, más que lo fuimos ayer. Probablemente nuestra convocatoria llegue tarde, pero la intención la consideramos útil,  plausible, y seguro que eficaz si logramos la participación de todos quienes tengan la predisposición de acompañarnos en una singladura de insospechadas magnitudes personales, aunque sigamos estando en nuestras madrugadas como unos solitarios invisibles, algunos con insomnio y otros descansando entre los brazos de Morfeo, el hijo del dios del sueño, al que se recurre, y muchos, asiduamente con el uso y abuso de una implantada oferta de pastillas que terminan diluyéndose en las almohadas de nuestras camas, lechos inconfesables de frustraciones, gozos, quejidos y sombras, y de una inevitable huida hacía adelante para encontrarse con un mar en calma.