A Felipe González.. “ Roma no paga a traidores”, cuando en realidad eran gladiadores

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A algunos servidores del régimen, no anterior del anterior, que nada tiene que ver con el posterior y el efímero actual que dura y no se desvanece por no saber que razón todavía, nos da cierto pavor que ahora salgan los documentos de la CIA con respecto a lo que tradujeron de Felípe González Márquez de sus secretos oficiales cuando hablaba por teléfono sin blindaje con todo quisquilloso y bicho viviente que pudiera entender a España, cuando él ni siquiera lo intentaba, pues no hablaba catalán ni vascuence, cuando era político y máximo dirigente del PSOE desde 1974 hasta 1997 y tercer presidente de la España atentada y enlutada entre 1982 y 1996.

Era de esperar que alguien de la casa grande y tan inteligente que ha arruinado más que honrado a sus ahora considerados inútiles secuaces, en algún momento pudiera tener la oportunidad de vender las grabaciones y filtrase lo manifestado en las mismas a cuenta de las juergas y apuestas de los “james bond de moda.. de la filosofía y letras en versión marimacho”, poniendo en tesitura y tela de juicio lo que hay de cierto y de mentira, pero lo real es que en esa época de gran tempestad “etarra” y envergadura social y temple a ultranza de no poseer una “tizona” como el altísimo en esos tiempos mandaba buscarla y utilizarla, lo único que se recuerda a fe mía, era que después de una presentación de Adolfo Suárez con el aludido en su despacho, es prudente relatar el esceario a continuación.

Aunque yo permanecí asustado y joven perturbado en la entrada con un maletín que no me fue requisado, en espera de la salida del comandante del mejor vuelo de salvación con aeronave y personal artillado hasta los dientes para sacar españoles de donde fuera, cuando eran amenazados por traidores y tiranos africanos que habían estudiado en la Academia Militar de Zaeagoza, y sudamericanos renombrados, debo encarar el asunto, refiriéndome al recordado y ya fallecido Rudy Bay (senior), presidente de la compañía Spantax, cuando me confesó en un momento de entender que nada yo encadenaría por mi juventud, y entre contenidas lágrimas, que el abogado y ya entronado dirigente del reino de España, sevillano él, le dijo a Adolfo en un arrebato de incierta informalidad informativa y democracia recién recibida, que por mucho qué (sic) ustedes hiciesen, y como mejor dicho del principio de Arquímides, que con su seseo se sacó de sus carnosos labios y manga de jugador con ventaja, .. recuerden “ustede” que Roma no paga a traidores, lo que originó un silencio sepulcral, mientras el derrotado responsable de centro de una UCD democrática le ofrecía un cigarrillo tras otro, mirándole a los ojos y sin decir nada, pues no tenía sentido seguir pidiendo que el gladiador de las alturas y su hijo de igual nombre y apellido, además de comandante de vuelo, tuvieran, recibieran la piedad y la consideración que bien merecían, y si un comodín para ser negociado e intercambiado con la oposición, rendida por una mayoría absoluta en el gran hemiciclo que nunca cambió el tono de un eco triturado y silencioso, que todos ocultaban y los viejos retienen en su memoria.

Todo lo que ocurre hoy y penetra en nuestros sentimientos contiene una pizca de resentimiento, cuando los problemas que en lo acuciante serían resueltos con romper en mil pedazos el engaño de una mascarilla acoplada a un virus que existe y mata como lo hace la gripe, se nos intenta complicar la vida con el miedo de atentar contra nuestra salud por no vacunarnos a tiempo, lo que me hace recordar al lector, que lo referido anteriormente, cuando se tiene el poder en las manos no hay servicio que se demuestre pues hay algo que juega omnipresente, que entre los de allí o los de aquí, si no se siguen las reglas de obedecer sin o con consenso, te puedes caer de la escalera, o lo que es decir, te arruinan y te encasillan en perpetua polvorosa, convirtiéndote en una compañía turística en la que la nafta que empleas no tiene subvención alguna, la misma que una avioneta de recreo, y si en tu modestia te rebelas te mantienen enclaustrado y con la amenaza de una inspección de “hacienda”, como a muchos que han dejado de existir acosados por la amenaza, mientras los que todavía vivimos nos lamentamos y repudiamos ese instinto de permanencia silenciosa, de la que mucho que haber quedaría en los análisis y la cronología de un sistema de gobierno que sigue rígido al igual y desde Carlos IV, en el que hablar alto se recurre a silenciar al atrevido y difamarlo, y el que insiste se le repudia, hasta que vomite lo que nadie entenderá o podrá creer que todo lo que sucede, de una manera u otra es más de lo mismo, es decir.. tenernos de cara a la pared sosteniendo los libros de la verdad como castigo.

PD.- No me dais miedo bastardos, me dais asco.


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