Algo de España en un instante que ya dura demasiado

Comparte este artículo

Estamos en el dilema de aceptar lo que nos propone retrasar un actual ordenamiento jurídico por parte de un Gobierno de Coalición, que más bien parece una reunión de perros de presa que “litigan” y se pavonean por saber a quien le corresponde primero morder el hueso de la discordia y la notoriedad. Probablemente lo hacen con miras directas a la perpetuidad, lo que en un golpe súbito de más irresponsabilidad haría que la sociedad española los mandase a todos al carajo si no estuviera tan acojonada con eso del virus “saetero” que todo lo contagia, pues los problemas se agudizan y los estamentos oficiales persisten en no hacer su trabajo con diligencia, permitiendo que la Ley sea la más incoherente, absurda y retrograda que compadece y beneficia al delincuente, perjudicando totalmente al afectado que sufre las consecuencias, permitiendo a los “tutelados” del sistema utilizar las formas de esquivarla por aquellos que se burlan de la propiedad ajena, utilizando el apoyo de los querubines de la letra pequeña, concediéndoles gula para cometer delitos que deberían ser castigados ipso facto, que de continuar “ametrallando” los derechos de la propiedad se corre el riesgo de un pronto conflicto social, pues falta poco para que los españoles, como ya ocurrió en siglos pasados, ante la inanición de sus representantes políticos en situaciones que son demasiado habituales en lo de tomar lo ajeno, aprovecharlo y hacer oídos sordos al clamor popular de quienes les votan, haría recrudecer un problema y empezar a tomarse la justicia por su mano, por no ver más allá las autoridades que nos siguen “prejuzgando” con mucha equidistancia y miopía lo que sucede todos los días y a todas horas en los juzgados, en donde se presentan querellas civiles para obtener un desahucio expres que tarda entre 7 meses y un año en ser ejecutado. Se haría bien de utilizar una medida a la “suiza” para cuando algo no funcione hacer un inmediato referéndum y largar al paro al imbécil que obstaculiza los procedimientos de recursos de amparo, justificado por quienes pagan sus impuestos en contra de quienes se aprovechan de los mismos.


Comparte este artículo

Comentarios

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*