Asumiendo responsabilidades, pero no de boquilla entredicha entre copiosas barbas, rasuradas caras, amargadas sonrisas y serios labios con vestigios de recién pintados.

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Si supiesen los políticos, los sindicalistas de vía estrecha y algunos pedantes empresarios que son llamados al púlpito parafraseando perlas cultivas prefabricadas en los telediarios, además de los contertulios afincados en los rincones de las entrevistas de esos programas enérgicos que se postulan para blandir la espada de la verdad, cuan hartos nos tienen a los ciudadanos que intentamos asimilar tanta repetición mezquina para intentar averiguar algo que huela a incienso e invite a la meditación, que sirva para consolidar nuestra propia opinión, en aras de sentirnos más libres de contrastar y contradecir si tuviésemos ocasión coloquial las mamarrachadas que dicen estos señores y señoras, que suelen discurrir por los platós audiovisuales, arrastrado su ilustre figura por las alfombras y límpidos pasillos institucionales y otros alfombrados oficiales a pesar del intenso calor, probablemente serían más inteligentes, que algunos no dudamos lo son, aunque poco contumaces, por sus supuestos altos y breves estudios y otros másters tal vez, que dejarían de utilizar tanta falsa verborrea cordial, insípida, copiada, engreída y estúpida, principalmente cuando añaden a sus comentarios de peluche risueño, la clásica frase con la que suelen terminar sus oportunistas discursos, en los que sin remisión, repetitiva y agonizante concluyen al manifestar que.. ellos y a los demás exigen que asuman sus responsabilidades. Y lo dicen sin venir a cuento y como una expresión verbenera toda vez que torticera, con un uso frecuente, vecinal y lastimero de ser más prudentes que el verdugo que apretaba la cruceta del garrote vil, en una cárcel que ocultaba más democracia en sus celdas que la que se dice disfrutar en esos laberintos dirigidos por reyezuelos en esos nuestros partidos políticos, tan bien avenidos en una esfera de confianza y entereza, según presumen en sus panfletos.

Si supiesen los torpes varones y féminas de perfil agraciado y otros agrío, que muchas veces antes de aparecer sonriendo hay que desmaquillarse la faz y hacerlo sin tanto absurdo potingue verbal, de acuerdo a las circunstancias y según el ideario político con el que no se puede jugar o tergiversar, se conseguirían menos cambios de canal o de dial, lo que haría que el enfrentamiento fuese menos aburrido aunque resultase más vulgar, pues es tal la educación recibida por todos por igual en las universidades del derecho legal, que no se han enterado todavía que no existe izquierda, ni derecha, ni extrema derecha o izquierda, ni tan siquiera un centro capaz de aglutinar una representación parlamentaria que sirva para equilibrar y moderar el bipartidismo molecular, instaurado después de la segunda guerra mundial, que no puede desfragmentarse por estar dominados por los chantajistas del poder económico a nivel mundial, mientras en la España, llamada país a secas, los núcleos de poder autonómico con influencia independiente siguen con sus payasadas creyendo que tienen más razón y convicción que sus santos progenitores, esperando que sus bravatas degeneren en una escalada de violencia urbana o terrorista sin su participación.. y la ausencia de un demostrado valor, abanderándose eso sí, de una nueva leyenda que se rotula en los paradigmas reivindicativos como el incontestable estigma de ausencia de derechos y libertades, al parecer de obligaciones ninguna, olvidando estos efímeros personajes, a los que el revolucionario Robespierre ya les hubiese liberado de ese dolor de cabeza, evitándoles sostener un error mayúsculo, que no les privará de responder ante una Constitución clara y determinante, pues en los anales de la coherencia en este siglo XXI, hay que decir que se pilla antes un tirador de huevos podridos con honda “made in china“, rápido y oculto tras un pasamontañas que a un estafador experto en el timo de la “estampita”, a los que a ambos y por sus actos se les pasará factura con la garantía de no pasar por una cuchilla afilada, aunque la merecieran.

Recomendar menos pábulo a quienes se sienten ultrajados, privados de alzar un “castellet” humano en su defensa, y más sonreír al esfuerzo personal para que nadie se sienta perjudicado en este juego que lo han iniciado cuatro desalmados, puesto que si alguien tuviese la cordura de lanzar la primera piedra, más de uno de los aspirantes a la desfachatez de una independencia inútil y negocio de una mafia catalana marcada pero no enjaulada todavía, que no de una república a legitimar, al sentirse descalabrado moralmente y perjudicado en sus “cuartos”, derrocharía más “seny” y menos vociferar… “asumamos todos nuestras responsabilidades”, cuando él pertenece a ese grupo de descerebrados e instigadores, que huyeron con despavoria a la primera de cambio cuando vieron que la Justicia, aunque lenta, llegó cuando menos se la esperaba precedida de la benemérita, que sin ningún complejo ha trabajado para obtener múltiples pruebas, soportando vejaciones y amenazas, que han aparecido para probar la deshonra de los que hay que empezar a tratar como a unos simples rateros y sinvergüenzas.


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