Atención a las puertas y ventanas rotas

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«La pasión por la destrucción es también una pasión creativa». Bakunin – por los que no tienen nada / “No si la propiedad ajena lo impide”. Nosotros – por los que tenemos algo y tenemos también derecho a opinar en contra de teorías acrátas, que respetándolas o sin importando, muchas no son ni por asomo ejemplarizantes y gozan de una oscuridad utópica.

Ni que decir tiene que lo anteriormente dicho ocurre con los políticos y otras gentes enmascaradas que están alrededor para tentarlos con más ansías de poder que ellos, sin tener en cuenta que el ocaso de los malos hábitos y el exceso de confianza en los que creen que jamás serán descubiertos, pasan factura y por ende pagar las serias consecuencias del atrevido hecho, que difícilmente es reflexionado a conciencia cuando se maquina y con perspicacia intentar sacarle provecho rentable a una oportunidad que siempre perjudicará a un tercero, produciéndose la metáfora de lo que no quieras para ti no lo desees para otro, por mucho que desees encajar las consecuencias que siempre podrán ser inevitables para que suceda lo peor que pueda imaginarse, tanto si estás arriba como abajo.

Ésto nos hizo ver cosas que no valoramos nunca y que ahora exponemos con gran regocijo para llamar la atención de muchos gusanos con piel humana, que todavía no han asomado la cabeza, del que creen en su duro caparazón de mollera cerebral aventajada para empezar a ejercer su “profesionalidad” e infuencia.

En un experimento, dejaron un automóvil de gama alta en un barrio de clase social baja, con el resultado de que al día siguiente lo habían desvalijado por completo

Posteriormente aparcaron un modelo idéntico al anterior en la calle de un barrio acomodado de alto nivel. Trascurrida una semana se observo que no había sufrido ningún desperfecto. Los autores del ensayo determinaron que en la noche del octavo día le rompieran un cristal al todavía intacto bien diseñado motor con cuatro ruedas, para así comprobar el acto final de actitud social con respecto al experimento mencionado.
En los dos días siguientes habían sustraído todo del vehículo, incluidos llantas (aros) y neumáticos (gomas), al igual que sucedió en el modesto barrio de menos recursos sociales citado en el principio de lo narrado.


“Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.”

Conclusión : Cuando tienes una puerta o una ventana rota, y no la reparas de inmediato estás anunciando que todos pueden entrar y apoderarse del contenido, que seguro no pasará nada por la defensa que obtiene el abusador al no ser comprobado el allanamiento, máxime cuando otros podrían alegar que lo hicieron para proteger lo que no era de ellos.

Nos hizo ver que tener ventanas y accesos estropeados, provocaban la ansiedad de apoderamiento, y que al no ver predisposición por solucionarlo se estaba facilitando la llave y la combinación para penetrar en la propiedad o ambiente, repitiendo una y otra vez la misma situación.

Es una cuestión de seguridad tanto en el plano privado como en el político, en donde no cabe la confianza y cualquier filtración puede representar una complicación para bajar irremediablemente la guardia y sufrir las consecuencias. A decir verdad y por la falta de tiempo todos tenemos fallos en el sentido figurado de sin desearlo, tentar al diablo de lo ajeno, por lo que personalmente intentamos reparar lo que vemos accesible y lo más valioso puedo garantizar que ya lo hemos blindado para no ser motivo de la curiosidad desconocida, aunque sea por un valor que no cuantificaremos y el llamado sentimental, pero sí lo hecho por el grado de privacidad que nos merecemos y que no estamos dispuesto a arriesgar.

El poder no es proporcional al conocimiento y mucho menos pensar que es una barrera disuasoria para los demás, y a las últimas noticias nos atenemos cuando se matan a presidentes de países pobres caribeños, cuando se les franquea la entrada por fuera o por dentro.

La permeabilidad mental puede convertirse en una anomalía del “egocentrismo” y autoestima que desampara los atributos de comunicación y reflejos, fenómenos de respuesta inmediata que son imposibles de adquirir en establecimientos especializados, por lo que es aconsejable considerarlos como una riqueza invaluable que pueden proteger tu vida y la de tu familia, lo que hace recomendable no dejar que aparezcan en la cotidianidad puertas ni ventanas rotas, tanto en la mente siempre frágil para dejar todo para el día siguiente, ergo como en lo que observamos exige hay que reparar todo cuanto nos rodea a la mayor brevedad posible, para que sirvan de elementos guardianes inmóviles materiales justificables, pero siempre más confiables que los humanos.


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