Cogito ergo sum, o cuando las ideas de encontrar vida inteligente la alejamos de nuestro pensamiento

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” Pienso luego existo “, y si lo hago.. ¿ por qué se permite que el provecho de todos se reparta entre quienes nos dirigen y se mofan de nuestros derechos ?.

Alcanzamos el siglo XXI pensando que algo sucedería, bien volviendo a tirarnos piedras o mandando nuestra inconclusa existencia, que no muy aventurera por cierto, a Marte desde la “hueca” Luna con apariencia de ensaimada, esperando rendirnos a selenitas y marcianos mostrándoles nuestro pacifismo y a ser posible ofrecerles un paquete de vacaciones en España para aliviar la retirada de un turismo que está optando por ir dejándonos poco a poco con la estadística congelada de los llegados hasta ahora y los que se inhibiran de hacerlo en un próximo futuro, pues quienes nos gobiernan están muy ocupados, entre otras cosas tampoco provechosas, en la retórica de la memoria histórica que solo beneficiará a los adeptos de un socialismo inquieto, que se las ingenia todas para pagar adhesiones con 10 millones de euros, que bien estarían reintegrados en el IMSERSO, la educación o la enseñanza, para que todo mejor se reparta sin tanta pamplina que a nadie convence.

Y mientras se gastan desde la torre de Babel del Cañaveral enormes presupuestos en hallar agua en el planeta rojo en el que hasta hace poco se negaba que la hubiera, las zonas más secas de la Tierra padecían una terrible sequia con mortandad incluida, sin que Naciones Unidas proteste por la anomalía al detectar en los dirigentes mundiales neuronas de nula inteligencia, ergo habilidad para pensar por si mismos, permitiendo que ello sucediese sin echarse como mínimo las manos a la cabeza, lo que nos hace entender que estamos en manos de unos mentecatos susceptibles de ser sorprendidos un día con una purga inesperada y el sonido de trompetas justicieras de los ángeles de sus propios infiernos, alimentados por sus propios remordimientos, si es que los tienen, haciéndoles despertar de una siesta que al parecer se prolongó después del célebre Plan Marshall, una iniciativa de los “yanquis” para después de la II Guerra Mundial congraciarse con los alemanes y ponerle muro a los soviets.

Se busca vida inteligente fuera del planeta Tierra y somos incapaces de examinar y detectar con prudencia a quienes ostentan cargos de poder con trazas de psicopatía criminal, que pueden enviarnos cualquier día a un escenario escatológico inimaginable, si no somos capaces de neutralizar a los mandamases y a sus cómplices convocando un juicio a lo Núremberg, demostrando que para algo debe servir el Comité de Seguridad de Naciones Unidas, que debería centrarse en prevenir para lo que podría ser no tener curación.

Y mientras los descubridores de nuevos mundos se ajustan el tornillo de la cabeza, los años y los nano instantes de una efímera vivencia, los que todavía nos encontramos con el juicio a medias, seguimos preguntándonos si no somos partes asexuadas de un sueño regado por las gotas ácidas de las pesadillas o el influjo de las brujas que habitan en el lado oscuro de esa radiante luna, espejo de nuestra lunera, si realmente pensamos y existimos, o todavía seguimos musitando inconformismos, gracias al convencimiento que produce nuestra vulnerabilidad, para sentirnos afortunados y seguir disfrutando como podamos de la homeostasis, el ritmo y control de la vida, al igual que lo fuimos desde que nos impulsaron a despertar de un sueño envuelto en sensaciones de miedo que evitaron romper el envoltorio en donde nos sentímos todavía atrapados, siempre libres si tenemos la llave que abra este duradero letargo que secuestra libertades y otras pendejadas sociales, que han entendido los narcotráficantes deben partir de los laboratorios clandestinos con nuevas dosis de creatividad ficticia y más potentes, evitando a la vez que las narices sangren o les salgan feos sarpullidos, anticipándose a la OMS (Organización Mundial de la Salud), que nuevamente vuelve a asustarnos con nuevos brotes de ébola, que un día inexplicamente envasarán para provocar la tan esperada pandemia.

El principio de racionalidad añadido al hipocampo, con una epidural de consecuencias indoloras e ignotas, que se sigue disputando entre lo que podamos seguir discerniendo, admitir y rechazar de plano los hechos consumados, no ha funcionado a fin de intentar pasar desapercibidos unos cuantos y no llamar la atención, pues con la horma del zapato sin estrenar hemos tenido la oportunidad de sentirnos díscolos, haciendo pucheros con todo aquello que se acerque a cualquier verdad o falsedad que podamos aprovechar, y todo dentro de un estado de sitio llamado democracia que hubiese resultado sano aprovechar como una máxima prioridad, mientras la oposición sea de cualquier bandera se contrae de lo que adolece en la mal llamada utilización de la incredulidad del pensamiento, obra y la derrota de nuestra humildad por demostrar nuestras intenciones, que no serán otras a seguir cosechando fuerza mental unida y el deseo de luchar, agrupada para castigar a ese “dios de barro” que nos tiene abandonados, mientras los aspirantes a diablos se siguen aprovechando de una falta de consenso global y generacional que es incapaz de asaltar, ocupar y destruir el bunker de las decisiones mundiales, desde el que nos recuerdan constantemente que nos tienen secuestrados, pudiendo ser consumidos si no obedecemos por las llamas desintegradoras y no dejar rastro terrenal, por el que seguir pensando y existiendo para hacerles pagar el daño que están haciendo a una inocente humanidad que carece de lo básico para salir de la precariedad impuesta,.

No se reparte escasamente la riqueza sobrante que es patrimonio de todos quienes tengan la oportunidad de trabajarla, incluso para otros, y así conseguir con el esfuerzo sobrenatural de los perjudicados la vitalidad necesaria para respirar una atmósfera sosegada, lejos de cualquier humillación consentida por ese imperativo legal que se inventan desde los gobiernos castrados, aunque todavía no lo sepan, cada vez que oyen a degüello los clarines y los tambores, para desaparecer los tiranos por la puerta de emergencía, con la siempre idea de volver a seguir torturando a quienes no piensan como ellos. Y mientras eso ocurre, los más débiles siguen arrimando el hombro para soñar que alguien desde el más allá, selenita o marciano, les pueda echar una mano, por seguir creyendo en algo, y alcanzar así una oportunidad por lograr un mayor respeto y una autoestima que jamás conocieron. Y eso es lo grave, esa valoración indispensable del ser para asumir y reactivarse por lo beneficioso del pensamiento no existe, pues el antídoto para renovarlo lo ocultan los fantasmas que habitan en el infierno de nuestros propios complejos.    


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Comentarios

1 Comment

  1. De todos modos, en el mundo de los ciegos el tuerto es el rey…

    Y en cuanto a Las Naciones Unidas… me río!! Qué van a hacer desde el Consejo de Seguridad, si son ellos mismos los que están alli. Ese organismo lo único que hace a dia de hoy es chupar del bote. Otro nido de víboras más..

    Miembros permanentes : China, Francia, Federacion de Rusia, Reino Unido y USA
    Miembros no permanentes (actualmente en el puesto)
    Bolivia, Costa Marfil, Guinea Ecuatorial, Etiopia, Kazajstan, Kuwait, Paises Bajos, Perú, Polonia, Suecia..

    Saquen ustedes mismos sus conclusiones.

    Total, la vida es corta! Y el bacalao está más que repartido

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