DIME CON QUIEN ANDAS O CIRCULAS, Y TE DIRE QUIEN ERES

Comparte este artículo
more

Hoy sábado 30 de Octubre 2021 la Oficina Nacional de Meteología (Onamet) pronosticaba con una jornada de antelación, un día soleado y pocas sorpresas en la lluviosa ciudad de Santo Domingo de la República Dominicana, en la que a las 14.00 horas ha caído la del pulpo, que le ha dejado las ventosas con más humedad que una cucaracha seca escondida en el congelador de un frigorífico, lo que nos viene a demostrar que ni tan siquiera los meteorólogos lo tienen claro, cuando el cielo de lo imprevisible está oscuro. 

El FEDA, seguimos refiriéndonos a Dominicana, es decir el Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario, al parecer tiene un nuevo responsable que probablemente no evitará ningún cambio en lo que al parecer ya está de antemano pactado, que en una isla rodeada de mar por todos lados, a excepción de los 376 km. de frontera con Haití, se siga importando el 90% del pescado que se consume, toda vez que la mayor “exportadora” de peces de calidad y capturado en aguas territoriales propias sea de origen extranjero, explotación que alterna entre otros recursos naturales, no importando tampoco que el rico mero importado de Tailandia pase de “paso” por controles rutinarios, procedentes de aquellas máquinas sensibles tan caras que siguen detectando metales que producen análisis que cuesta entenderlos por los expertos.

Y ya pasamos a la cumbre del G20 celebrada en Roma, en la que se siguen incorporando las voces de mujeres que dan muestras de mayor dinamismo y transparencia de voluntad que debe ser imitada con más respeto, que la verborrea masculina en reuniones como la celebrada, que únicamente conducen a pensar que por encima de todos los mandatarios existen otros poderosos que desde el reino de lo incognito están por encima de todos los presentes y que mueven los hilos que nadie se atreverá a cortar, máxime cuando Rusia y China muestran su perplejidad, precisamente cuando todos abogan al unísono por seguir vacunando y ojo avizor con el cambio climático. Sin remisión habrá que estar atentos a otros volcanes que próximamente estallarán, para dejar que discurra una lava impregnada de autoridad para desembocar allá donde ellos quieran y cualquier reacción de discrepancia quede sepultada.

Finalmente una apreciación. Hoy, y como viene siendo habitual en unos analistas que se han refugiado en una isla que sigue siendo un paraíso hasta que las bandas haitianas no les de por buscar más alimento dinerario más allá de sus fronteras o los propios autóctonos dominicanos por no llegar al 17 de cada mes hagan cuentas que les sale más a cuenta imitarlos, nos hemos dado una vuelta por barrios pobres y de hacinamiento extremo evidente en la ciudad de Santo Domingo, que no vamos a renombrar para no ser calumniados por una intromisión e injerencia mal interpretada si no se respeta el derecho de la información consensuada, pero de la que vamos a exponer un acontecimiento posterior que nos ha llamado poderosamente la atención.

A la vuelta de nuestro recorrido vía Puente de Duarte hasta llegar al Palacio Presidencial, hemos podido constatar en nuestro recorrido que todo el entorno urbano circundante al mismo, enmarcado dentro de un radio que puede circunscribirse a ocho cuadras de la digna institución, estaba plagado de policías y militares de un contingente cuantioso e innumerable haciendo una guardia distendida, que consideramos exagerada cuando en realidad deberíamos apuntar que innecesaria, pues todavía en el país no hay signos de terrorismo o de atentados a un Estado de derecho republicano y democrático.

Buscando explicación a este comentario, llegamos a tener claro que el presidente del país, Luis Abinader y la Cia. ministerial, se hallaban reunidos o buscando justificación de la no asistencia del mandatario a una asamblea estatutaria de la ONU, y si a la narrativa nos ceñimos, le añadimos al caso y a la cuita que cualquier desplazamiento que tiene dicho señor y su cohorte, va precedida además de una caravana de automóviles asistidos por un seguito de sombras guardaespaldas anónimos fuertemente armados, y un contingente paralelo de la ineficaz y desprestigiada AMET (Autoridad Metropolitana de Transporte), a la vez coordinados por un significativo número de miembros de la DIGESETT (Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre) y los de a pie que paralizan la circulación produciendo los célebres tapones, lo que parece cada vez que se sucede que se esté rodando un filme de acción desenfrenada.

Todas y sin excepción son “jipetas negras” de acompañamiento blindadas y motoristas uniformados, montados en unos vehículos nuevos de alto coste presupuestario, que pasan raudas a una alta velocidad nada restringida como si estuviésemos todos amenazados por la aparición de algún comando “kamikaze” o suicida, hecho que ni tan siquiera ningún líder de Sudamérica, y muchos menos los componentes del resto del mundo civilizado (damos fe y no nos pillarán en un renuncio de lo que probamos), lo harían de manera tan ostentosa para trasladarse de un punto a otro, lo que produce una idea bochornosa y llamativa, quizá debido a que o sobran funcionarios y hay que emplearlos, hay que nivelar la cuenta de resultados económica con tales dispendios o estamos en el inicio de una guerra que no sería silenciosa, sencillamente por el alto volumen de las bocinas que acompañan a la comitiva aludida.

  

  


Comparte este artículo
more

Comentarios

   Send article as PDF   

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*