El dar Vivas al Orden y a la Ley, no es baladí demostrarlo con libertad y orgullo

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Sobre los Guadias Civiles y políticos pusilánimes desagradecidos en una España que va camino sin sangre, pero con mucha incomprensión, falta de respeto a quienes les conceden el honor de representarles, con mucho sudor y lagrimas en estos tiempos de infortunio que muchas veces ocultan una profesión de entrega y servicio.

La defenestración del Estado en sus partes más sólidas y vitales o lo que sería igual la destitución de hombres clave otrora elegidos para puestos de confianza por encargo puntual y en misiones extraordinarias, corre un serio peligro de desestabilización y desafección entre la ciudadanía descreída que observa con estupor las arbitrariedades aniñadas por pataletas insoportables de elementos discordantes con aspiraciones inconfesables, que aparecen cuando las decisiones gubernamentales en tal sentido se presentan de forma inesperada, tras el argumento freprochable de una remodelación estructural, lo que hace que no valgan parches nombrando a sucedáneos del mismo cuerpo, que desisten de ser manipulados renunciando prontamente a ser considerados bolos a derribar en una institución que no debería centrarse en juegos de sala, refiriéndonos a los altos mandos de la guardia civil, un cuerpo integro y bien preparado que se ha visto en cierta forma ninguneado por asteriscos poco convincentes que no han servido para lograr el objetivo deseado, por parte de un ministro de interior al que ya empiezan a cuestionarle que siendo, ayer juez y hoy integrante con voz de saber todo y más que nadie, lidere un batiburillo de opiniones contradictorias y desacertadas, lo que hace que prevalezcan dudas sobre su valía e idoneidad para el cargo, en el que más se limita y la emprende a callar “sonidos” discrepantes por decreto, que no pueden considerarse como respuesta ningún ruido de sable, cuando su autoritaria gestión, es más propia de un sheriff del condado, que de un político aficionado en la penumbra protegida del hemiciclo que se expresa de manera maniquea con un afán taxidermista, que no soporta a quien le rechiste o sugiera otras opciones más realistas y seguras, dificultando por ende que la fidelidad impuesta por el mismo, sea dogma irrefutable por el mismo, para hacer ver que influye y tiene un vehemente e incierto protagonismo.

Este ministro del gobierno de España puede resultar ser una pesadilla para sus compañeros de mesa que no aspiran a más descréditos populares, que ya van siendo muchos más de los acostumbrados por acuerdos endebles de continuar Sánchez en el trono, gracias a sus lacayos “podemitas”, que han arrimado el hombro oportunista para hacerse valer como indispensables para los socialistas, que observan obedientes como el “presidente” se alimenta con sangre de tortuga, que le hará caer en el momento más adecuado por el brujo influyente de turno, que mucho tiene que ver con Iglesias y otros prebostes autonómicos que de sus errores más sonados sacan mucha más tajada de la que soñaron.

El bloque se resquebraja toda vez que los cesados e incombustibles militares del tricornio y amor a la patria que no ceden a disparates, se inclinan en la educación de proteger una bandera y un país , con voluntariosa resignación y sacrificio, dando un paso al frente cuando la necesidad obliga, siguiendo desfilando con honor y seguir cumpliendo sus funciones, pero no disfrazados de comparsas ni títeres de nadie.

Les ofrecemos un cóctel de tricornios de carácter y nobleza demostrada y dos ejemplares listos como el hambre y diestros corredores de fondo que se maquillan todos los días antes de salir a la pista del circo que ellos mismos se han montado. Hoy es 28 de Mayo 2020 y los informativos han sido suficientemente aclaratorios para destacar que España no sería respetada, si la guardia civil no estuviese siempre a las órdenes de la democracia para seguir luchando con la coherencia pacífica para que la paz entre los ciudadanos deba prevalecer y prosperar siempre, a pesar de que Fernando Grande-Marlaska Gómez destituyera al Coronel Diego Pérez de Los Cobos, mientras su teórico reemplazo, el Teniente Gral. Laurentino Ceña Coro responsable del DAO, dimitiera por la medida anterior adoptada, que es a su vez reemplazado por el General Pablo Salas Moreno que tampoco se ciñe al trueque, más el Teniente Gral. Fernando Santafé, el número 3 del triunvirato oficial, prefiere inhibirse de cualquier cargo a dedo y sale apresuradamente del juego, lo que hace que el Ministro de Interior del Gobierno de España, sensiblemente contrariado y ofendido convenga con la Ministra de Defensa Margarita Gil Robles, también jueza y estratega compañera de supuestas intrigas, para que sea el Teniente Gral. de División, Doctor en Derecho, Féliz Blazquez González, quien haga el relevo y ponga sutilmente a cada uno en su sitio llegado el caso, cuestión que el citado por sus características de pertenecer a un honrado talante, tampoco comulga con la montura apretada, pues los “comunistas” compañeros de viaje en esta errática legislatura, opinan que pueden existir indicios de un conato de insubordinación, conspiración y rebelión, a lo que finalmente concluiremos que éstos “insumisos” charlatanes que no dan una en el clavo, vendedores de humo y vagas promesas, actualmente inspirados por el desconcierto de una pandemia viral fantasma y muy rentabilizada para sus fines, poniéndose rosas y una hoz en la solapa como un apero de labranza y garantes de una libertad ficticia, sigue vociferando en sus filas y con aplausos comprados en las cámaras de diputados y senadores, escudándose en su título y licencia para saltarse las reglas y dar clases de tolerancia, que por ahora, y así debe ser siempre y no por ellos, se sigue manteniendo la convivencia por mucho cambiar las figuras en el tablero, gracias a la extremada disciplina y cultura de una insobornable guardia civil que no salen de su asombro, por la tanta mezquindad demostrada por quienes tienen las riendas ocasionales de un país que sigue distanciándose y rompiéndose a trozos.


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