El mundo está loco, loco y rematadamente loco

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Mientras al triunfante de la trompeta a todo ritmo le hacen el boicot, merecido o no, pero anti-democrático después de todo, al “puntearle o putearle” el voto anticipado, no se sabe bien si el “b(v)idente” o la mano negra que la parió, destinada a cargarle el muerto al siguiente mimo de este globo de fiesta, como testigo silencioso de un mochuelo que por casualidad se sumergió, desde el frondoso árbol de la confusión al inmenso caos “achinado” que se está produciendo en unos Estados Unidos, más insurgente que un Pancho Villa enfermo de pereza, por los incendios provocados ya dentro de la orilla gringa, evidenciándose venganzas inasumibles, saqueos, robos, violencia social y unas crónicas de Narnia que a más de uno le harán partirse de risa, al comprobar que cuentan los “fallecidos” por coronavirus por decenas y por cada nanosegundo que pasa, añadido a una estadística que la colorean según les plazca a los que manejan las maromas del desconcierto mundial. Por otro lado todos venden y compran armas como nunca, y Francia lanza al éter costosos misiles tierra-aire experimentales con carga nuclear no declarada, precisamente cuando se decreta el estado de alarma por el virus reinante maléfico que se ceba y con mucho desatino también en su economía, optando por cerrar a cal y canto y siguiendo por el efecto dominó lo que los vecinos del entorno europeo coinciden en una indiscutible doctrina, que es la de seguir obedeciendo las órdenes de quien utiliza la OMS como un santuario, del que parten voces firmes y a la vez dulces e indulgentes por un megáfono último modelo de persuasión global.

Locura: es la nueva normalidad social “. Rick Yancey

Y no solo eso, en la España de la era socio-comunista-borbónica a punto de caducar, al menos por ahora, del acatamiento por narices, chulería y coletas, en donde se cierran sin fecha de apertura, hoteles, bares, restaurantes, salones de cosmética, discotecas y otros negocios complementarios, se empiezan a manifestar los tullidos de una esclavitud sin cuartel, lanzando huevos podridos a las puertas de las instituciones y a los políticos, todavía no, que han demostrado que el trabajo de chapurrear siempre más de las muchas tonterías protocolarias y subirse al caballo del Cid Campeador, puede ser una memez o gran gilipollez, que puede hacerles pasar a sus “señorías” un disgusto, socialmente una dura factura que puede llegar a ser sangrante si a alguien se le ocurre utilizar la temida “Tizona” a lomos de una acémila o de cualquier “Babieca”, pues al sordo y al manirroto hay que decirles alto y claro que ya se están iniciando en la mente del ayer y hoy, que existen conatos de rebelión surgida voluntariamente de los perjudicados que ya no pueden más, con eso de tener que elegir entre contagiarse de una “jodida” gripe letal si las otras patologías le dan un revés y le ayudan a desaparecer.. o morirse de asco y arruinado, arrinconado en una esquina frente a cualquier factura de servicios que no se ha podido atender, por ejemplo la costosa electricidad y esa tabla interminable de impuestos municipales, seguros, rentas exiguas, alquileres sin abrir la puerta, colegios y manutención de los niños, y otras muchas insensateces que mejor pasar por alto libres de un coscorrón.

” La locura es la incapacidad de comunicar las propias ideas “. Paulo Coelho

No únicamente suceden inquietudes poco pacíficas, producto del agravio en el país del sol, el buen vino, los toros y las castañuelas, también en Francia, Alemania, Italia, Gran Bretaña, Irlanda, Bélgica, Polonia, Hungria y Chequia, además de algunos países más del entorno europeo se están echando a la calle para responder a lo que no se entiende bien cuando la realidad no coincide con lo que te dicen, algo que a muchos nos parece una ficción, máxime si llegasen a enterarse de los desmanes que en la península ibérica suceden, lanzarían además del grito al cielo un cóctel de ordinarieces con las horquillas revolucionarias de siempre, cuando en la España feliz y solidaria, en la que muchos tienen que mendigar alimento, a la casa real le sube el Gobierno de España, que no el de Dinamarca, al presupuesto anual quinientos mil euros más, al ministerio de defensa un 4,7 % (9.072 millones de euros) frescos como coliflores belgas y recién llegados del fondo mercadológico UE, del que el 53% se va para nóminas y así tener contentos y con el sable enfundado a la casta afín a una posible República morada y sectaria.

” A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia “. Patrick Rothfuss

Y hablando de Repúblicas, mientras más hambre pasa el pueblo haitiano más se aprovechan sus élites de rapiña que no han dejado de ponerse las pilas del trapicheo constante, haciendo que abonen un 27% de impuestos quienes vayan a comprar para la canasta doméstica a tierra dominicana, viéndose éstos exportadores también sorprendidos de tener que abonar 800 dólares estadounidenses por calificarse de cuota obligada por nueva ordenanza aduanera, justificada por la verificación de la mercancía, que a buenos precios se cotizan desde la sugerencia del presidente Abinader, para ayudar de algún modo al desgraciado país vecino y hermano, en el que se encuentran esclavizados y sometidos unos supervivientes de una crisis gubernamental y monumentalmente difícil de paliar, si no hay voluntad interna conciliadora por parte del girifalte Jovenel Moïse, en poner orden y concierto con Ley y porrazos de ser necesario, dejando paso a quiénes prometen hacerlo mejor que él, lo que no evita que los proveedores vecinales con cierta sorna y acompañamiento de bachata, consideren un impuesto pirata y destructivo, que por asomo no llegaría a aceptarse en otros tiempos al resguardarse por las felonías cometidas en el Caribe y las persecuciones de navíos, ni tan siquiera recalando en la isla haitiana de Tortuga.

Son demasiadas coincidencias, demasiadas posturas incomprensibles e intransigentes, y mucho que decir al respecto, pero no es nuestra pretensión preocuparles al hacerles ver que en el baúl de las sorpresas de un falso ave Fénix, se encuentran otras noticias más recalcitrantes e irreflexivas todavía, que seguramente harían al incluirlas, que nos sentenciasen ustedes a no prestarnos más atención, amonestándonos como ya lo han hecho en alguna ocasión, para recibir comentarios irrelevantes que traducidos en el “suajili” más primitivo no entenderíamos el apelativo de “locos” a quienes que con cordura están convencidos que si se consiente la tenaza que impide la libertad, las coacciones y dejando el espinazo vapuleado y sin incorporarse para luchar, lo próximo podrá será el garrote vil apretado por los verdugos aficionados a conformarse con todo, que nos impedirán exhalar nuestra última protesta en esta corriente de promesas que nos dicen a bocajarro que todo se arreglará, que hay que tener paciencia de años.


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