El triunfo de la mediocridad política en unos miseros ejemplos de los innumerables que hay

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Lo que sucede en estos tiempos no es casual, y no lo es por la tontuna cosechada en las escuelas de la ignorancia y la mediocridad como asignatura de reválida de quienes tienen la responsabilidad de gobernarnos, haciéndolo con una total falta de imaginación y entusiasmo, además de evitar ofrecer sus garantías de responsabilidad personal y el respeto debido, que al parecer los ciudadanos no les merecemos a éstos secuaces de escaso o nulo talento, aprovechados de gestos hipócritas y maquillados, al consentir que todo lo que podría favorecernos gracias a las parcelas de poder que les ofrecen nuestros votos, éstos malandrines del “kung-fusión” estén más por la labor de entretenerse en la coreografía, que en darse de verdad mamporros dialécticos entre ellos cuando no coinciden en sus planteamientos de carácter generoso o reprochable, pasándose por el forro de sus “coquilleras” cualquier manifestación de repulsa o demostración de la coherencia que deberían poseer, al entender que se les presupone, pertenecen a una clase instruida, altruista y capaz de analizar los proyectos en profundidad antes de aplicarlos por simple honestidad.

Se habla de las pensiones de jubilación en España, toda vez que siguen diciendo que hace falta más natalidad y emigrantes para subvencionarlas, cuando por otra parte y en otra onda de discrepancia, se está argumentando que este mundo no admite más población, añadiendo que dentro de muy poco y antes de los previsto rondaremos los nueve mil millones de habitantes si ninguna pandemia lo evita, a los que habrán de añadirse los robots – almacenados con un exceso de fabricación – que aunque no coman y lleguen a pagar unos impuestos moderados, lo único que harán será reducir y castigar a una clase laboral humana ya en fase residual y afligida por la ansiedad apocalíptica, que se verá incompetente para demostrar su rentabilidad, por lo que no será de extrañar que surjan más “coronavirus” cuando los aranceles comerciales no coincidan en el equilibrio de la balanza y a la vez también sirvan para reducir un “pelín cada vez mayor” y muy de vez en cuando a la población mundial, con la ayuda de la farmacopea, gran beneficiaría de la química cara e indispensable para reducir prestaciones gubernamentales a los mayores, a los que les dura demasiado su visado de vida placentera, que ya debió de haber caducado para servir de fertilizante a las violetas malvas.

Se piensa abordar el transbordador sideral para visitar desde la Luna otros planetas, y buscar nuevos minerales y un lugar para quedarse en plan colonizador, invirtiendo grandes sumas presupuestarias, sin tener en cuenta que existen grandes nichos de pobreza en el mundo a los que bien podría echarles una mano esa institución llamada “naciones unidas” que ampara la pacificación global de un mundo.. despersonalizado y errático, que piensa menos que un gusano de seda en una lata de alubias secas.

Los incandescentes miembros de los Ayuntamientos, Diputaciones, además de otras instituciones, ya sean alcaldes, concejales o asesores, se esfuerzan teóricamente, en que las ciudades que habitamos sean parques y jardines, prohibiendo todo lo que se les ocurra, que ya empieza a ser demasiado, y sin importarles que las industrias del automóvil decidan abandonar enclaves de producción con la repercusión palpable de contribuir con sus decisiones a crear más paro. Aunque todo sea para dignificar la salud general, mientras ellos suben los impuestos y se regodean con el aumento de sus salarios, sin olvidar las paridas de consumir menos prendas de vestido, plásticos y otros sucedáneos que van a fastidiar no sólo a Amancio Ortega Gaona, emperador de Inditex, sino también a esos infelices que van a destajo en los países asiáticos cosiendo pantalones, poniendo botones de nácar a blusas, cremalleras y etiquetas, suelas de goma a las zapatillas y a todo lo que les paguen para poder dar de comer a sus familias, que también consumen lo mismo y lo retratan en el móvil como el trofeo de tener un sustento como jamás habían soñado.

España se ha convertido en un gran centro de acogida.. del necesitado no cabe duda, pero también de una “guardería” de delincuentes de toda raza, mezcla y origen, que se dejan pillar para vivir mejor que en libertad, pasándose unas vacaciones de película en cárceles inspiradas en la reinserción social con desayuno, almuerzo, merienda y cena incluido, gimnasio, televisión, clases de formación profesional, incluso de bachillerato y derecho, saliendo del “pensionado” con carné de paro bajo el brazo, que cobrarán al salir del talego con la máxima confianza de no ser extraditados, dado su juramento de cordial integración, que después transgredirán, no todos afortunadamente, con hurtos, robos, violaciones grupales, asesinatos, menudeo de la droga, prostitución, y otra retahíla de actos censurables que les traen al pairo a los causantes, porque en efecto, “Spain is different”.

” España es el país más fuerte del mundo, los españoles llevan siglos intentado destruirlo y no lo han conseguido.” Otto von Bismarck

De las autonomías en las que se ha dejado muy patente y claero que en España con imagen monárquica parlamentaria a lo suevo, vándalo y alano no manda nadie, y mucho menos el espíritu conservador o socialista, ni tan siquiera la madre que parió a esas “anacondas” que pululan por los pasillos del hemiciclo de las “Cortes” y abrazan cualquier oportunidad para trincar el plus de una comisión de servicio, investigación o vaya usted a saber, además de aquellos asuntos de asesoramiento que les ofrezcan la rentabilidad a la que todos esos chapuceros de la política aspiran, al ya considerarse desprestigiadas las puertas giratorias, están tan soliviantadas y crecidas, refiriéndonos nuevamente a esos 17 reinos de Taifa, lo que les hace confundir el estado de derecho ( y obligaciones ) de un país que ya empieza a experimentar signos de cansancio al contemplar el vertedero social al que nadie le mete mano, limpieza y remedio, que van a la suya sus gerifaltes elegidos sin pensar que están de paso, permitiéndose no compartir dictámenes constitucionales, audiencias nacionales y tribunales superiores de justicia, amenazando que el síndrome de independencia a la crema catalana, puede volver a repetirse si no hay más concesiones parecidas a la vasca.

Y nada más por el momento, pues ahora hay que resintonizar el canal que no se ve por un TDT que impide la implantación y transmisión del G5, no confundir con el G7 ( Grupo de intereses compuestos por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido ), aunque todo llegará cuando los más débiles empiecen a pensar que eso del “brexit” del Reino Unido, no es un mal asunto llegado el caso, precisamente “Cuando las barbas de tu vecino veas afeitar, deberías poner las tuyas a remojar”.


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