En Catalunya, la teoría de la realidad encubierta, deformada y falsa, que beneficia a las incompetencias de quienes gobiernan se hace cada vez más evidente

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Unos dicen que son 300, otros que son miles, y los mejor informados que sobre unos 400 los “gamberros” que dicen ser reconocidos como las bestias negras, los anarquistas o los manifestantes, mal llamados así porque no les haría falta protestar por nada y buscar una ocasión óptima, como la que se vive en Barcelona, para dejar a la historia una muestra de sus malditas hazañas con una violencia imborrable que sigue desatada cinco días después del funesto 14 de Octubre de 2019.

“ La violencia simbólica es la violencia ejercida con la complicidad tácita entre las víctimas y sus representantes.” Pierre Bourdieu

“ La violencia, por si sola, no resolvió nunca nada: es cosa adjetiva. En España es esencialmente reaccionaria, lo mismo si la ejercen los gobiernos que si la practica el anarquismo. La fórmula salvadora es libertad y justicia. No hay otra.” Pablo Iglesias Posse


Los actos que acontecen a la sublevación pacífica de quienes no admiten una sentencia judicial a sus representantes políticos, hoy metidos en la cárcel catalana administrada por la Generalitat de Catalunya, lo cuál quiere decir que muy pronto estarán en la calle, son dirigidos por cabecillas de provecho profesional para dirigir de forma siniestra a unos por sentimientos, a otros por ignorancia de deformado carácter pusilánime que se apuntan a la desmemoria de quienes son y fueron sus ascendentes, ciudadanos en cualquier caso de toda condición que inesperadamente se han visto sorprendidos por unos invitados obligados y con “piedras” llamadas adoquines, “cókteles” explosivos y mucha destreza para llevarse como rapiña lo que puedan de los comercios asaltados por la protesta generalizada, los mismos personajes que ocupan casas ajenas en calidad de “okupas” más la intervención de otros “menas y ninis”, es decir menores no acompañados que arribaron de “extranjis” a una Catalunya misericorde con complejo eterno de no hacer ningún daño y ni siquiera a una mosca, y los autóctonos que ni estudian ni trabajan reconocidos por sus progenitores como los altaneros problemáticos que ante la menor observancia sobre su estúpido comportamiento, exclaman el repetido.. “ a dónde vas tío “ y hacen lo que les sale del bolo. Y si eran pocos para comenzar el festín de desordenes haciendo arder contenedores de basura, parquímetros, vehículos estacionados, incluidas bicicletas y motos, levantamiento de asfalto mezclado con ácido para catapultarlos hasta las cabezas de los policías, hay que decir que tales “enboscados” llegaron a la cita por tierra, mar y aire, considerándose los verdaderos instructores, maestros provocadores de las revueltas callejeras, procedentes de otros países especialmente de Italia, Holanda, Francia y los célebres “made in England” para ocasionar hogueras, fuego con mucha pirotecnia, destrozos en el mobiliario urbano y palizas a transeúntes y periodistas si se detienen a su paso.

Y algo que nos llama poderosamente la atención, cómo es posible que los ministros y consejeros de interior sigan utilizando en su argot la respuesta con “proporcionalidad” para dirigirse a éstos canallas infractores de una sociedad airada pero educada, cuando por estas perlas cultivadas que siempre tienen repetida en sus lenguas de trapo oficial, dan a entender que si a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado se les lanza una piedra y los descalabran, ¿ hay que responder de igual modo ? y ¿ con idéntico proyectil ?, y por esa misma teoría con otra de igual peso y medida, para que que atinen y mucho para llegar a la cabeza del sujeto del “ david ” terrorista. Algo absurdo porqué el dolor no se puede medir y el odio es capaz de aumentar en el mismo instante que un funcionario es abatido o herido por no saber que distancia hay entre la “desproporción” de su porra y un bate de beisbol “decorado” con púas, alambres y puntas oxidadas.

La batalla en una ciudad como es la dulce Barcelona, además de sus otras provinciales, Girona, Tarragona y Lleida, no se merecen este experimento a lo Hong Kong, porque algo nos dice que el gran jugador Doctor Mabuse y su corte ” plural ” de oportunistas locales que esperan ser liberados mediante pactos de ultratumba, son los estrategas de esta miserable concentración de “ chantajistas de la paz social ”, como también es extraño el fenómeno de que sabiendo en que comadrejas duermen los “malos” después de retirarse de sus repartidos teatros urbanos incendiados, no hayan mandado las autoridades todavía a los especializados cazadores de fantasmas, lo que nos da una idea de que los mandos competentes en cierta forma son paralizados por razones inexcusables, al igual que cuando en cualquier “ rue del percebe ” tomada por los incontrolados, un grupo formados por dos o tres “luciérnagas encapuchadas” le meten mechero al trapo de la gasolina, sin que aparezcan los agentes de paisano infiltrados para evitar tales desmanes.

Y siempre suele ocurrir, que no importan los resultados si los objetivos reales de una oposición controvertida en el seno de quienes domestican a rienda y látigo invisible el panorama de una política más popular que el caldo de gallina, hacen caer defenestrados a los líderes libres todavía o entre rejas, después de la última noche vandálica.. y consentida, quitando del aforo dialogante un alto riesgo de sucesos más luctuosos que mantener en conserva a los cocineros adversos al sistema, que podrían rebelarse de verdad, alentando a las bases irreconciliables para no entender y oponerse todos juntos y abiertamente al desastre de una recesión nunca vista, lo que el adagio del divide y vencerás de un Julio César ausente, siempre será más válido, si se rompe la concordia enfrentada a una débil economía y a unas aspiraciones independentistas inalcanzables fuera de cualquier “realidad subjetiva”.

“ No permitamos que nuestra rabia se torne en ira y ésta en violencia. Somos libres, no nos dejemos esclavizar por una emoción que no es más que un simple patrón de respuesta aprendido.” Mario Alonso Puig


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