“En España hay dos naciones: una al Norte, España y otra al Sur, Andalucía”. Ángel Ganivet

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¿ Quién pone orden en el corral de los gallos peleones en una Andalucía sombría ?

Nadie. Ni siquiera la coherencia, la racionalidad y el deber de los políticos para apoyar la Ley y dotar a las estructuras del Estado de un protocolo de actuaciones, moderadas por la notable aportación que en la materia determinarían los tecnócratas, como “sabios” consultores que son e interlocutores que bien pudieran poner freno a tanto desatino, que seguro sabrán más que los políticos y los tertulianos de voz en grito televisivo, de esas prioridades necesarias en Andalucía y que se exigen para la buena gobernanza y la estabilidad de una región masacrada por los errores y las incompatibilidades, las mismas que se producen en cada uno de los 17 “corralitos” que se han encerrado a cal y canto, por la ambición desmesurada y personal de sus máximos dirigentes, abocadas al clientelismo y el enchufismo familiar, además del exceso de los gobernantes autonómicos de cualquier grado, que no atienden las llamadas para unificar criterios y dejarse de tanta palabrería y monsergas que perjudican a una sociedad insatisfecha y harta de tanta palabrería.

Andalucía ha reflejado a través de los últimos 40 años un dominio invisible de tiranía sin usar el látigo, en los que se han despilfarrado millones de euros en pro de muchos beneficiarios a nivel personal y partidista, sin tener en cuenta que los opositores que poco a poco se han ido cansando de tanto cantar a lo gallo bonzo y desesperado, han desertado o han desistido del libre encontronazo, por recibir siempre los mismos picotazos en una pelea desproporcionada por los votos, que hoy han sido superados por motivos justificados y por desconfianza y las decepciones sociales que han causado decisiones arbitrarias que demandarían tratamiento estomacal y vendajes para heridas que superficialmente no son vistas aún siendo profundas, que en vez de corregir desigualdades han ido aumentando con desproporción en los salarios de los asesores y la curia de serviles plañideros de tres al cuarto, que han bailado cundo tocaba y se han mostrado indefensos, apáticos, sudorosos y rencorosos, cuando ya les llega la sustitución en sus cuestionados trabajos como funcionarios de corta, pega.. y rasga, que pronto arderán en la pira de la incompetencia cuando se investiguen las mamarrachadas, provocando que a más de uno le va a entrar un jamacuco.

Ahora llegan los Populares de aparentes quebranta huesos, los “Ciudadanos” de sanitarios sin fronteras, y los de Vox cantando las cuarenta al sistema, en ese juego que deja al margen a los socialistas trileros sumidos en la tristeza con la esperanza de reiniciar la contienda si no se arreglan los entrometidos, como esos recién llegados que tardarán en abrir el “candado” de las sorpresas que ocultan otros hechos y escándalos todavía sin haber tenido tiempo de maquillarlos.

Veremos que ocurre, a lo mejor pactan y se esmeran en difundir que no hay paz para malvados, o sencillamente se muestran conciliadores.. para volver a convocar elecciones, que hagan lo que hagan hoy, serán previsibles cuando a uno de los tres mosqueteros en liza y con el sable de la discordia desenfundado, le de por sacar el guante y retar en duelo al más débil que deje de cantar de plano, por la simple afonía y no hacerse entender en un corral lleno de gallinas.


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