España y la cara de la moneda que pretende emplear

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¿ Estamos ante el preámbulo de un estado de defensa bélico ?.. o es la instauración de un fascistoide capítulo del nuevo orden mundial ?.

Algo más de importancia extrema está ocurriendo que nos lo ocultan, cuando acaban de promulgar en España un decreto sobre la Ley de Seguridad Nacional, sin aviso previo político y mucho menos consenso y explicaciones a la ciudadanía, que dice así:

Ley de Seguridad Nacional

Todos los mayores de edad podrán ser movilizados en España en caso de crisis

Toda persona mayor de edad estará obligada a la realización de las “prestaciones personales” que exijan las autoridades competentes, siguiendo las directrices del Consejo de Seguridad Nacional, cuando se declare en España un estado de crisis. En este supuesto, todos los ciudadanos sin excepción deberán cumplir las órdenes e instrucciones que impartan las autoridades.

Así lo establece la reforma de la Ley de Seguridad Nacional que prepara el Gobierno y que incorpora algunas de las lecciones aprendidas durante casi año y medio de crisis sanitaria.

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En el supuesto de que en España se declarase un estado de crisis (“situación de interés para la Seguridad Nacional” es la denominación que le da la ley), las autoridades también podrán proceder a la requisa temporal de todo tipo de bienes, a la intervención u ocupación provisional de los que sean necesarios o a la suspensión de todo tipo de actividades. Quienes sufran perjuicios económicos por la requisa de sus bienes o la interrupción de su actividad tendrán derecho a ser indemnizados. En sus primeras redacciones, la ley excluye el pago de indemnización a quienes sean obligados a realizar una prestación personal.

Aunque el anteproyecto no lo específica, se supone que las prestaciones personales y la requisa de material estarán relacionados con el tipo de crisis de que se trate, ya sea de carácter sanitario, medioambiental, económico, financiero, etcétera. Lo que sí deja claro el articulado es que las medidas que se adopten serán graduales y proporcionadas a la situación que haya que afrontar y se limitarán al tiempo estrictamente necesario para superar la situación de crisis.

El deber atañe no solo a todos los ciudadanos sino también a las empresas y entidades jurídicas para que colaboren con las autoridades a la superación de la crisis, mediante una prestación de carácter personal o material. El texto se basa en el artículo 30 de la Constitución, según el cual “los españoles tienen el deber y derecho de defender a España”.

Es el mismo artículo que regula el servicio militar obligatorio (suspendido en España desde el año 2001), aunque no se remite a su apartado 2º, que consagra las “obligaciones militares de los españoles”, sino al 4º, según el cual, “mediante ley, podrán regularse los deberes de los ciudadanos en los casos de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública”, una previsión constitucional cuyo desarrollo permanecía hasta ahora inédito.

Aunque prevé la imposición de prestaciones personales y materiales, la ley de Seguridad Nacional es ordinaria, a diferencia de la del Servicio Militar de 1991, que era orgánica; lo que puede plantear problemas jurídicos pues solo las leyes orgánicas pueden afectar a derechos fundamentales. Además, la declaración de una situación como “de interés para la Seguridad Nacional” (es decir, estado de crisis), mediante real decreto, corresponde en exclusiva al presidente del Gobierno y no al Congreso, aunque las Cortes deben ser informadas inmediatamente de las medidas adoptadas.

Obligación de los medios de comunicación

Durante la pandemia, el Gobierno no recurrió a la declaración de “situación de interés para la Seguridad Nacional”, sino al estado de alarma, regulado por una ley de 1981. Sin embargo, con la reforma que ahora se ultima, la ley de Seguridad Nacional podría resultar más idónea para afrontar este tipo de situaciones. Entre otras novedades, el anteproyecto incluye la obligación de los medios de comunicación de colaborar con las autoridades competentes en la difusión de informaciones de carácter preventivo u operativo.

Lo más importante, sin embargo, es que incorpora medidas para evitar que se repitan situaciones de desabastecimiento de productos y bienes críticos para afrontar una crisis, como la falta de mascarillas, respiradores y EPI que se produjo cuando empezaron a extenderse masivamente los contagios.

El anteproyecto fue visto en primera lectura por el Consejo de Ministros el pasado 22 de junio y está pendiente de aprobación definitiva para su remisión al Congreso, aunque ya se ha informado de su contenido a las comunidades autónomas y a algunos grupos parlamentarios.

Su elaboración responde al mandato contenido en una disposición de la Ley de Seguridad Nacional de 2015, que daba al Gobierno un plazo de un año, obviamente incumplido, para enviar a las Cortes un “proyecto de ley reguladora de la preparación y disposición de recursos a la Seguridad Nacional”. En vez de elaborar esta nueva norma, el Gobierno ha preferido reformar la ley vigente a la luz de la experiencia adquirida en la lucha contra el coronavirus.

Una de las principales lecciones de la pandemia ha sido la necesidad de garantizar el abastecimiento de recursos críticos en situaciones de crisis internacional, ante la dificultad de adquirirlos en un mercado tensionado por las restricciones a su exportación impuestas por los países productores y la especulación derivada del exceso de demanda y la escasez de oferta. Por eso, el texto apuesta por garantizar el suministro de recursos de primera necesidad y carácter estratégico mediante el autoabastecimiento bajo condiciones excepcionales.

Con este fin, el Consejo de Seguridad Nacional elaborará y actualizará un catálogo de recursos humanos y materiales, de propiedad pública o privada, que puedan ser útiles en caso de crisis. El catálogo lo aprobará el Consejo de Ministros y contará con las aportaciones de comunidades autónomas y entes locales. Se aprobarán planes de preparación y disposición de los recursos incluidos en el catálogo y se harán ejercicios para comprobar su disponibilidad, aunque sin despliegue real de medios.

UNA RESERVA ESTRATÉGICA QUE ASEGURE LA AUTOSUFICIENCIA

La reforma de la ley dará carta de naturaleza a la creación de la Reserva Estratégica basada en las Capacidades Nacionales de Producción Industrial (Recapi), aprobada en octubre de 2020, con el objetivo de asegurar el autoabastecimiento de productos de primera necesidad o estratégicos. El preámbulo del texto cita, entre otros, los componentes electrónicos, materiales estratégicos, maquinaria de alta tecnología, aeronáutica, semiconductores, química esencial, equipos agrarios avanzados, tecnología de la comunicación o equipos sanitarios. No se trata de tener almacenadas grandes cantidades de estos productos, sino de garantizar una capacidad nacional de producción que, de manera gradual y escalable, mitigue la dependencia exterior en caso de necesidad. Se creará un Centro de Coordinación y Promoción de la Industria Estratégica, dependiente del Consejo de Seguridad Nacional pero encuadrado en el Ministerio de Industria. Se encargará de la identificación de las capacidades para la producción de bienes y tecnologías al servicio de la Seguridad Nacional y la promoción y fomento de las mismas. Para preservarlas, el texto deja en suspenso las operaciones mercantiles en sectores que puedan afectar a la Seguridad Nacional y las condiciona a la previa autorización administrativa, al igual que las inversiones extranjeras en dichos sectores.

El anteproyecto excluye del derecho de acceso a la información pública al Sistema de Seguridad Nacional, que se apoyará en la red de comunicaciones especiales de la Presidencia del Gobierno y contará con una Sala de Crisis en cada ministerio y una autoridad de enlace en cada comunidad autónoma.

La otra cara invisible de la otra moneda

Autor : R. GazaBal y su orquesta de estilográficas

Leído lo que debería considerar una aberración, después de ese año y medio largo de cautiverio, que a lo mejor representaba el tiempo transcurrido en una mesa de negociaciones entre “gentes” de cualquier ideología, espacio, raza, dimensión planetaria y tiempo de permanencia en cualquiera de los 3 manicomios que existen en España, lo que percibo me llena de estupor por lo que no he acabado por entender, que nos distancia para seguir ignorándolo todo sobre algo que parece irreal, quizá la guinda apastelada de una pesadilla que no corresponde para superar lo que ya venimos con humildad, confianza, paciencia e impotencia padeciendo, dándonos la sensación que estamos en el límite y algo más allá, a unos pasos tenemos la barrera de la última frontera que nos aleja de cualquier situación de calma, tranquilidad y capacidad para no desvariar cuando es el objetivo que se pretende.

Una “performance” inducida entre la Ley y el Estado de Derecho, la supremacía aritmética y la diferencia entre la inteligencia artificial y la caducada, que seguro será la nuestra.

Si sigue así el Estado por el complejo de inferioridad de los endemoniados políticos que quieren perpetuarse, habrá oscilaciones en la respuesta, pero seguro que sin haber caza de brujas, lograremos que al menos nos entiendan los incrédulos y los poetas.

En ese manifiesto legal para preservar el Estado de cualquier virulencia, las leyes previstas gozan de la impunidad más salvaje contra la libertad y derechos de los ciudadanos, recordándonos aquellas que siempre fueron promovidas e instauradas por gobiernos de izquierda o comunistas, lo que no quiere decir que la derecha fuese por otros caminos y vericuetos menos espantosos, dado que utiliza métodos diferentes de control.

Si me hallase en la antesala de un salón acomodado a una mesa de reuniones para discernir el futuro del mundo, pensaría que mis interlocutores pertenecen a clanes económicos hoy llamados lobbys, de procedencia “ashkenazi”, que en realidad dominan los bancos centrales de Europa, Usa, África, controlando divisas con minerías, mercados de futuros con dar un nuevo empleo de fogosa y renovada utilidad al petróleo, diamantes, oro, grafeno y coltan negociados en dólares, que casualmente son fabricados por esos tiburones judeo-teutones, junto a familias y corporaciones de diferente ámbitos como las italianas que dejaron de ser reclamadas con mafias.

Por otro lado, no debemos olvidar que están países con un gran excedente de población, además de la ancianidad que reina por doquier, mientras las generaciones de jóvenes quedan esclavizadas bajo leyes dominantes que acaparan la producción mundial de casi todo, con el consumo total de materia prima, utilizando contratos blindados y poco transparentes que les aseguran ese suministro de recursos vitalicios ocurra lo que suceda en el mundo, incluso determinando que la esclavitud sigue a buen ritmo de trabajo, y que no se rompe la cadena de la producción por ningún motivo que se sepa.

La respuesta a la narrativa anterior oficializada y entregada a darnos el Cetme o la escoba para seguir barriendo como ahora, podría derivarse ante la presunción de un complot de parálisis mundial en el comercio. Después del cambio de poder en el área cardial del mundo, en el que efecto dilatador es simplemente placebo, unido a una victoria de partidos de izquierda legal o arropada por algoritmos, lo que se entendería que el juego no habrá hecho más que empezar y con ventajas para los amos del ingenio.

Con la subida al poder gringo de un anciano, enfermo de Alzheimer en la segunda potencia del mundo, yo que me suelo alimentar de pasiones tal el hombre lobo pretende, desconfiando de todos me embarga la duda y no puedo entender cuando un retrasado mental ibérico pone de vicepresidente a un hijo gorrino, mamímero paquidermo, perro- flauta, peina burras y con coletilla que ya han servido algunos mechones para recabar fondos en un rifa.

Recuerdo cuando decidieron encerrar un país consiguiendo que saliese la gente puntualmente a aplaudir a las 20.00 a la misma vez que les retiran los derechos de forma inconstitucional, que en un plazo de tres meses pasa de 5000 a 1500, ejemplo esperpéntico de la obligación de que los pagos sean por transferencia, y sin queja alguna de los perjudicados, lo que hace suponer que esa va a ser la tónica general de liar parda la comedia.

Y llegamos al paroxismo visceral, en donde el “guapo” de la desenfrenada teleserie, indulta a un obeso estrábico con cara de subnormal líder del independentimo y no con ganas de zurzir un descosido, entre otra fauna y séquito de plañider@s, despreciando la constitución, en la que se ampara para crear una ley que le permita allanar, violentar, usurpar y esclavizar a un pueblo bajo un estado de permanente crisis como la sufrida, donde el 98% de la población no ha sido contagiada, cerrando la puerta de tu casa si no claudicas y te sometes a la descabellada idea de vacunarte. Éstos políticos tendrán madre, pero habría que averiguar si no son fruto de un parto en una perrera, procedente de una canina rabiosa y reincidente en irse de festejos y ladridos con cualquiera.

Señores, Señoras y Señorías, ésto huele a una putrefacta inflación desorbitada, desabastecimiento programado para clavar un descabello infame en un pueblo descastado de colores patrios y valores inherentes del ser humano, en el que se han cambiado las bibliotecas por gimnasios, los libros por celulares y la familia por género (indefinido) de lo que toque sean bigotudos, barbilampiños o estrellas maquilladas que reinen en el bar de las fantasías o que se deslicen ambas juntitas por una barra. Todo ha cambiado, y llega una generación de no se sabe bien a que excedente de fabricación pertenecen para darnos un fósforo para encender cualquier día la mecha de lo irracional y grostesco.

A lo mejor es que se transforma la civilización o llega otra, como decía Roy, el replicante en Blade runner, “es hora de morir”, o acabar como “topolliyo” con la guitarra colgada al cuello y los genitales llenos de hormigas, como bien apuntaba un viejo mecánico y amigo mío, que insiste en no ser encontrado.









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