Europa cerrada por exceso de aforo, motivado por un tráfico “náutico” exagerado, inseguro y prevaricado por ONG,s con demostrado ánimo de lucro a tenor de sus actos

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De la teoría del ridículo ignorado por el gobierno español en funciones, la migración inaudita, ilegal y comercial, los fondos perversos de las ayudas sociales, los políticos/as frígidos/as aparentemente malhumorados/as y sus negativas conclusiones, el Open Arms, el Viking y la victoria marinera e impoluta de Soros & Cia.

La teoría del ridículo constante por la respuesta anti-conspirativa por seguir hablando demasiado dando lecciones de solidaridad en cuestiones de humanidad, no decir nada y todo lo que es desorbitado por si mismo se encuentra en la sentina de un barco que hace aguas, en donde la maquinaria obsoleta y ya oxidada que lo mantiene todavía es por el combustible interminable del propio desinterés del gobierno en funciones, es decir el empecinamiento del prócer y sus “ilustres” ministros, del que sale ileso Josep Borrell, tan dados a regalar, donar y subvencionar tan ricamente lo que no es suyo y es de todos, para así parecer más “santos”, menos racistas y excelentes más integradores, que los que tenemos otras ideas de ayudar al prójimo desde el umbral del mal que lo origina, y asi lo exponemos explícitamente, sin tapujos ni monsergas aunque podamos seguir siendo enclenques títeres en la travesía de los borregos, que así nos consideran “esos”, que hacinados nos mantienen en unas bodegas sin ojos de buey abiertas, impidiéndonos respirar de tanta insalubre política maloliente y repugnante.

En “solitarios invisibles” no militamos en ningún partido político ni clan de apoyo a la anarquía visceral promovida por las irreales e inanimadas izquierdas, centros y derechas, cuando solo tenemos la pretensión de denunciar los excesos consumados por aquellos que se creen estar por encima de los demás y que demuestran sin rubor sus demasiadas piltrafas cometidas, dentro de un carácter rutinario de surrealismo puro y duro, y lo de duro viene por poner un ejemplo, por los pensionistas que muchos de ellos las pasan “canutas” viendo como sus ingresos menguan y no se actualizan a la carestía de la vida, mientras que muchos de los recién llegados llamados “migrantes” y “menas”, menores descontrolados que saben que la Ley les ampara para no recibir un bofetón por parte de un guardia nacional, civil, mosso, ertzaina o jurado a los que se les puede caer el pelo sin tener grasa o caspa, cuando responden así a una provocación al recibir una botella estrellada en su cabeza y siete puntos de sutura, pues han sido catalogados, protegidos, tutelados, “adoptados” hasta los 18 años por obligación constitucional al poner un pie en territorio español, y que cobran, entre otras aportaciones sociales para vivir dignamente 664 € al mes y del ala madre del buitre carroñero que así reconocen a España, de los que pasan una parte a sus familias, mediante transferencia desde un punto “Moneytransfer” hasta “Western Union”, pasando por un sin fin de empresas hasta el “Monito” con destino ya sea en Nigeria, Níger, Malí, Marruecos o Senegal, con el presumible deseo de que vivan mejor en sus recónditos lugares, importe que no deben considerar suficiente por el poco agradecimiento que demuestran al sacrificio económico que se les dispensa, optando muchos por iniciar una escalada de violencia marcada por violaciones, sustracciones y tirones para “disfrutar” del instinto carnal y aumentar el presupuesto personal, además de obtener fraudulentamente un buen móvil de última generación, un reloj costoso que pueden mal vender y así pagar una tarifa de grifa e internet, mientras a una viuda española la “condecoran” cada día 25 de mes con 426 € para que viva con estrechez, escasez que resulta ordinaria por el agravio comparativo que se refleja cuando se hacen las comparaciones difíciles de entender, es decir, peor ya no puede resultar si no recibe el auxilio familiar, interrogándonos qué organización la rescatará como “naufraga” perpetua que no recibe ninguna condolencia, a lo que debería añadirse para más irritación que muchas de las perjudicadas pagan un alquiler, mientras el colectivo de mayores y con hijos empadronados por doquier, además de los delincuentes enmascarados sin y con turbante imaginario, se embolsan por pasiva estancia y sin dar golpe, quizás por no hallar una oportunidad, una vivienda social, alimentación y paga por la buena voluntad de un gobierno que piensan más en ser excluido de la opinión negativa bajo ninguna etiqueta “twitera” su aproximación a la xenofobia, y tal como dirían ellos, “que cada uno asuma su humanidad y la responsabilidad que nunca será a la ligera por hacer el bien”, sin saber que existe un deseo y una voluntad popular de volver a convencer a esos “caciques y mentores” de inaugurar a bombo y platillo en las afueras de las ágoras, un oráculo que les adviertan lo idiotas y pusilánimes que pueden llegar a ser.

Las migraciones consisten en el proceso de acceder a un nuevo país desconocido para residir y trabajar. El islote receptor de personas de Ellis de Nueva York se consideraba una puerta de entrada permitida, salvo a los enfermos contagiosos, procedente de muchos países europeos a los Estados Unidos de Norte América entre los años 1892 y 1954 con un flujo de más de 12 millones de nuevos ciudadanos. Hoy las personas emigran legalmente a través de aeropuertos. Cuando los seres humanos emigran por cualquier razón que se justifique, tienen que seguir las reglas del nuevo país que eligen y les acoge sin una obligación que le impida rechazar con sumarias deportaciones a aquellos que se postulan a aprovecharse de las ayudas sociales y a delinquir con pruebas demostradas. La inmigración es el acto voluntario de ir a un nuevo país, toda vez que la emigración se refiere al proceso de dejar uno.

Y así nos va, en vez de aparecer los cascos azules en esos países en donde defenestrar, inutilizar, extraditar o sepultar a tiro limpio de democracia justa y sin ser letal, a los tiranos subsaharianos que echan espuma rabiosa por la boca, lanzando a las dunas y después al mar a sus compatriotas para morir o tras ser salvados mendigar, porque por exceso laboral ya no hay lugar, siendo esa la razón por la cuál italianos, malteses, griegos, turcos, nórdicos, húngaros, ingleses y franceses han dicho basta a la invasión silenciosa, salvo España que es la antesala permisiva para experimentar un trocito de cielo musulmán, que cada día arranca un bocado destinado a otros presupuestos que después quedan equilibrados con más impuestos indecorosos a sufragar como se puede comprobar por la clase “aburguesada” de siempre, avalados por el jefe de la tuna de aprendices de tunantes que acompañan en su periplo al que puede convertirse en el más duradero “presidente” de un país en funciones, que se va de vacaciones a Doñana cuando le surgen crisis marítimas, en avión Falcón cuando le place ir a una boda, o mandar un buque de guerra a tres días de navegación para rescatar y no saber bien que órdenes debe trasmitir a su capitán, un oficial asombrado de la inesperada reacción de intervenir cueste lo que cueste para honra de nuestro espíritu nacional ( o lo que quede de esa afirmación ), al que poco le debe importar que se enfade ese aficionado a adquirir el protagonismo del venerado filántropo Vicente Ferrer, refiriéndonos al tal Óscar Camps.. “señor feudal” del mar Mediterráneo, sus sirenas y sus “aquamans” de cubierta, refugiados en su barco Open Arms, un experto en superar sus corrientes propulsoras de su innata demagogia y mandamás de una ONG subvencionada por algunos ciegos/as, sofismos y espejismos, en las que colaboran algunas autonomías enfermas de identidad, que reparten sabrosas invitaciones que tarde o temprano serán precisas para acompañarles al funeral de su falso ideario y aforismo, hundiendo al elogiado navío en la profundidad del olvido, por haber sido acusado de connivencia con los traficantes de personas, retención y malas artes para pescar problemas dejándolos que sean resueltos por una Unión Europea, incapaz de soportar una tormenta más, a la que se añade otro conflicto de Médicos Sin Fronteras con el navío Viking de bandera noruega, quejándose de idéntica forma por no poder desembarcar a sus otros 356 “pasajeros”, mientras a las costas italianas en una operación mafiosa de gran envergadura, aprovechándose de la distracción mediática y el tira y afloja del ministro del interior Salvini, no dejan de trasladar en las playas del sur de Lampedusa a muchísimos más desheredados, dispuestos a ser pasto de su desencanto para ser “esclavizados”, de otra manera, sin látigo y con una sonrisa en los labios.

Y todo lo descrito anteriormente no sería posible sin la intervención de los mecenas que quiere modificar la geopolítica mundial a su conveniencia, ciñéndose a un desconocido plan de convergencia inteligente basado fundamentalmente en el juego chino del “Go”, que al parecer domina con maestría Soros & Cia. junto a su pelotón de castigo financiero, alojados en un invencible y silencioso submarino, el célebre, actualizado y recién armado Nautilus, dotado de un mágico periscopio capaz de ver lo que puede ocurrir, antes de lo que pueda suceder en la realidad de una miopía mundial.


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