Anomalías lingüísticas que nos pretenden endosar para diferenciar el masculino del femenino

YA VA SIENDO HORA DE DEJAR EN EL CAJÓN DE SASTRE EL ÚLTIMO INVENTO LINGÜISTICO

Comparte este artículo
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Sobre las anomalías lingüísticas que nos pretenden endosar para diferenciar el masculino del femenino, sin participación del neutro, ahí va una tirada de orejas virtual para quienes secundan más de una barbaridad.

 

Anomalías lingüísticas que nos pretenden endosar para diferenciar el masculino del femeninoCarta de una Profesora con acertadísima y lapidaria frase final.

Y.. vamos con la Gramática.

Estamos en España y hablamos en castellano, existiendo los participios activos como derivados de los tiempos verbales.

El participio activo del verbo atacar es “atacante“; el de salir es “saliente“; el de cantar es “cantante” y el de existir, “existente”.

¿Cuál es el del verbo ser? :

Anomalías lingüísticas que nos pretenden endosar para diferenciar el masculino del femeninoEs “ente“, que significa “el que tiene identidad”, en definitiva “el que es“. Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a éste la terminación “ente“.

Así, al que preside, se le llama “presidente” y nunca “presidenta“, independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.

De manera análoga, se dice “capilla ardiente“, no “ardienta”; se dice “estudiante“, no “estudianta”; se dice “independiente” y no “independienta”; “paciente“, no “pacienta”; “dirigente“, no dirigenta”; “residente“, no “residenta”.

Les propongo que pasen el mensaje de corrección a sus amigos y conocidos, esperando que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no ignorantas semovientas“, aunque ocupen carteras ministeriales).

Anomalías lingüísticas que nos pretenden endosar para diferenciar el masculino del femenino

Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género diferenciador, y que habían firmado un manifiesto ignorante para ejercer el democrático sentido erróneo de una conciliación con todo lo femenino. Ese oportunismo es lamentable.

Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!

Anomalías lingüísticas que nos pretenden endosar para diferenciar el masculino del femeninoSi lo comentado no te es indiferente y no te da igual que se imponga socialmente, pásalo por ahí, con suerte terminará haciendo bien hasta el sentido rídiculo de los políticos cuando se expresan como oradores, voceros, portavoces y responsables de ministerios, además de muchos periodistas, comentaristas, presentadores que de manera errónea parecen dominar el lenguaje en todos los sentidos de comunicación participativa, cuando obviamente han seguido como corderitos a un “pastor.. o pastora”, sin ninguna instrucción gramátical.

En definitiva, no es lo mismo tener  “UN CARGO PÚBLICO” que ser “UNA CARGA PÚBLICA“.

“El lenguaje ha de ser matemático, geométrico, escultórico. La idea ha de encajar exactamente en la frase, tan exactamente que no pueda quitarse nada de la frase sin quitar eso mismo de la idea.”  Josep Pla


Comparte este artículo
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Comentarios

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*