Las decisiones más cobardes de los dirigentes gubernamentales, siempre quedan manchadas en sangre

Comparte este artículo

En Afganistán, cada hogar es una fortaleza. “Caravanas” (1963), James Michener

La Organización de Naciones Unidas – ONU – y su adlátere la OEA que sirve para refugio de un elevado número de vividores y sinvergüenzas disfrazados de militares, han demostrado que son instituciones caducas, inútiles y estériles que no sirven para nada, al igual que la OMS, la FIFA, la SICAODECAOEIGrupo de RíoAECCINOEIASALEPARLACENG-77PetrocaribeInterpolParlatinoMCCACCJSIECASELA, etc.

A la cita en el párrafo anterior hay que sumar otras siglas que ustedes quieran contemplar, incluida Greenpeace y la ristra de ONG,s que una gran mayoría sucumben a la corrupción que no se investiga por falta de interés ( ver excelente película danesa “El efecto Marcus” estrenada en 2021 e interpretada magistralmente por Ulrich Thomsen ) porqué pensar que pueden ayudar a paliar las organizaciones “auxiliadoras” las anomalías del mundo mientras conversan entre risas las calamidades de la Tierra entre copiosos almuerzos y reuniones secretas nocturnas, para beberse el whisky más caro y dejarse cortejar por las nuevas cortesanas que obedecen ciegamente a los propietarios del comercio mundial, mientras tanto sucede que los gobiernos más debilitados en sus presupuestos tienen que hacer frente a sus desmanes y derroches fantasmales, por no ser cuestionados y estar apartados de una hipotética seguridad confraternizada con el mundo occidental, equivocándose de “pe a pa” al pensar que llegado al apuro que solventar, su póliza funcionará, y triste es decir que no será así, como ya se ha constatado en las innumerables incursiones e injerencias que este universo ha vivido.

Los gobiernos a partir de los 15 millones de habitantes significan una escala de baja consideración para los magnates de las estadísticas que manipulan a conciencia las estrategias de ruina o elevación del índice de los precios al consumo, especialmente en todas las ramas de la energía, siempre cultivadas en esas oficinas de asesores y auditores oficializados por todos los inocentes o grandes acreedores del sistema que están agarrados por la médula, dejando a cada país en su celda de compromisos adquiridos que deben abonar su cuota como lo harían a la mafia, en donde al menos esas “familias” reciben algo por algo en un justo equilibrio del quid pro quo, con la diferencia que las relaciones no son virtuales y no admiten más testigos que los que arriesgan su vida en la causa, lo que traducido significa cimentar una serie de valores inmersos en la inversión y no en caudales privados de accionariados maléficos, que se mostrarán electos en base a un código de honor y omerta por los caminos de las relaciones humanas, en donde la amistad se consigna con una mirada y un apretón de manos y nada de papeles escritos, ergo a lo mejor hay que respetar más a la “cosa nostra” que a esa serie de pusilánimes políticos con el pin del mundo en la solapa, que le dan al pueblo estocadas en la espalda cuando más se necesitan sus servicios, lo que viene a refrendar que al menos a los susodichos que están en caza y captura tienen una actividad que comparada con los aludidos, sin duda es más leal que la proclamada por una serie de normas demasiado rebuscadas que únicamente sirven para limpiarse el.. cubierto de la carta que pagamos con nuestros impuestos.

Algunos no estamos para servir al villano, que malhumorado puede hacer que los pastores nos den de garrotazos, o molidos nos tiren al mar para saber si todavía flotamos, lo que harían o harán si somos demasiado molestos, aunque todo hay que decir que somos muchos los que opinamos y no tienen tiempo para calificarnos, pensando que lo que exponemos al día siguiente se olvida, y que nuestros límites están controlados, aunque “talibanes” los hay en todas partes, aunque no acérrimos religiosos, para que después vayan alertando que ahora que han llegado más rápido de lo esperado, puesto que no había nadie en la entrada de guardia, van a proseguir con los atentados y un terrorismo que ya se está programando en las cuevas del silencio y los pentágonos, y todo con el fin de tener a un enemigo al que hay que combatir por la democracia y la libertad de ese sesgo de afortunados millonarios, viejos dinosaurios que no quieren relegarse al ostracismo de sus perversiones para seguir jugando, dejando que sigan siendo pobres en el conocimiento y el respeto humano y ricos en los pocos años que les quedan para no ser recordados.

La retirada de Afganistán tiene una explicación, volcada en la consistencia, insistencia, conspiración, determinación y menos improvisación por parte enemiga, y por la “amiga” más desidia e incompetencia, más negocio, más muertos por nada, más imbéciles haciendo el papel de “rambo” y un “talibán” al que mostrarle los dientes del diablo, pues ellos hasta Kabul han llegado para proclamar otra ley, que no es la “sálica” y si la “sharía”, ni tan siquiera la de los fuertes y mucho menos la de los justos que por no poder, ahora se ha sabido no tenían munición suficiente para enfrentarse a una reacción del supuestos ejército minimalista, cobarde y corrupto afgano, si no hubiesen desertado y temido a las dagas persas o “churas” desenvainadas.

Y una pregunta incómoda que puede repercutir en el nivel de producción industrial “yanqui” que aumentará a continuación del fiasco, como lo fue en la espantada de Saigon (Vietnam).. ¿ les ha dado tiempo a los aliados a llevarse los carros de combate, la artillería, los vehículos blindados, los acuertelamientos en containers desplazables, etc.etc.?, o eso ya fue pactado ¿ se quedaba o se retiraba antes de la llegada Talibán a Kabul ?., porqué en el fondo, salvo la vida integra con la que se nace o se muere, todo es una transacción comercial. La respuesta a la interrogante es que en efecto, el arsenal se queda para ponerle la zanahoria al que consideran “burro” para que siga trotando donde presume la brillante “inteligencia” que llegará.


Comparte este artículo

Comentarios

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*