La solución al problema de la pereza de los políticos españoles la tiene el Doctor FrancoStein

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Hablando alto y claro, no dejes por hacer hoy lo que mañana no harás por estar durmiendo la “mona” fingida en un establecimiento psiquiátrico llamado España, en el que tienes por Doctor a FrancoStein

La España de lo que fuese anteriormente o lo que sea actualmente se nos hunde al mismo tiempo que Venecia a ritmo de gondolero al que no le sobra remo, por mucho que digan que exageramos los interesados en no responder a la aseveración con argumentos convincentes, consistiendo que la apatía del pueblo siga sosteniendo y no se sabe porqué extraña razón, a una gran mayoría de mediocres y pedantes políticos, más preocupados del “twitter” y lo que dicen en televisión, en donde el “postureo masturbante” consiste en el tema de halagarse así mismos con una frase copiada de las frases célebres o bien tirarse a degüello petulante de sus contrarios más imaginativos esta semana de bulos y ocultaciones, conductas poco honradas con las declaraciones fiscales, los méritos de los “másters” del universo documental, así como otras memeces que ha tenido en ciernes a toda la ocurrencia de los implicados de gobierno y la empobrecida oposición, que a galope tendido y convenido desmienten descaradamente, anticipándose con otra nueva ronda de sandeces y estupideces que no deja inalterables a quienes no se consideran todavía “peleles” ilustres defensores, tanto de los que no les votan como de los que si lo hicieron por equivocación.

Estamos a las puertas de penetrar en el castillo de las tinieblas en donde se aloja el “señor caos”, invisible por ahora, envuelto en un traje de franela marrón a cuadros verdes y amarillos tonos con finos listones negros y grises, calcetines blancos, zapatos rojos, camisa azul de la falange, corbata lila y pañuelo vistoso cremoso arrugado junto a la solapa, con un grabado bordado a mano en el que se puede leer el nombre de FrancoStein XXI, y al parecer nos está esperando pacientemente oculto ( razón por la que no mostramos la imagen, aunque si su elegante sombrero ) y a su guarda-espaldas armado, mientras chirrían las gruesas puertas blindadas con cerrojo digital de la única entrada del monumental edificio, al que el propietario que da miedo de película de terror, llama “inframundo para todos”, invitándonos a cruzar sin temor aparente los escasos metros que nos separan a los ciudadanos del final del puente levadizo. Y lo hacemos, vaya si lo hacemos, cuando en el patio de armas hay una fiesta montada de cinco pares de “gin tonics” y jamón de pata negra, con motivo de celebrar por todo lo alto el discurso que va a “recitar” el doctor de leyenda emblemática del único nombre citado anteriormente que da grima y espanto, al que hemos requisado porque el menda lo ha permitido, una copia del documento facilitado por la ovalada saetera de emergencia, para una vez leído salir corriendo del averno.. y que dice así :

“Hace ya casi 44 años intenté sin éxito recuperar, si alguna vez se disfrutó de la misma, una democracia perdida y muy manida en los confines de la dictadura, la misma que hoy se está ahogando sin que nadie puede salvarla por el peso de haberla alimentado todos los días con el sebo de los cerdos que han intentado convivir con ella, ofreciéndoles pienso de porquera barata en vez de bellota madura y fresca, incluso pensando que eran sus únicos propietarios en ese OK. Corral, que creen expoliado con la legalidad por delante y el BOE bajo el brazo. Algunos de esos animales, no toda la reata,  muy parecidos a personajes harto conocidos que hablan tanto y demasiado de las ideologías y, que no tienen tiempo de hacer nada más que lo mismo mientras prometen acabar con las injusticias, la corrupción, el desempleo, el traslado de momias y la reducción de impuestos, que cada vez son más altos, además de otras lindezas en las que no se hace realidad el refrán de “que por la boca muere el pez”, pues es plenamente sabido que los embusteros cojeando por falta de interés en llegar a la meta de sus compromisos, terminan exhaustos en el bar del congreso de los diputados para tomarse una cañas y seguir dándose abrazos, cuando minutos antes se estaban echando los trastos a la cabeza dura y frente despejada por la falta de destreza parlamentaria, o para pagar la novatada de ser su primera legislatura en la que pudieran proseguir en las siguientes o perecer en el intento si no siguen las ordenanzas de sus amos.

Los políticos de este “lumpen impúdico y muy indefinido”, que sigue su recorrido como si no pasase nada, haciendo más de lo mismo, es decir, ni puto caso a las necesidades reales para que la gente no se sienta deprimida y perjudicada socialmente, pueden estar tranquilos por no presentarse todavía a los comicios el “señor amigo” del período de extinción, y sí la dama de los problemas en camisón modelo tentación provocadora, que a todas hora llama a la insumisión, utilizando un repique de campanas, que al primer balanceo, por prudencia dejarán el hemiciclo de los debates y deberes totalmente desierto para aprovechar otro día que haga mejor clima y no haya fotógrafos tras las columnas, para echarse una siesta a fin de sentar cabeza entre sueños de grandeza y recibir “golpecitos” en la espalda, por ser tan atrevidos, aunque siempre con honradez contaminada de no traerse periódico y lápiz para hacerse un crucigrama, antes de que empiecen a sonar llamando a desaparecer con eco impostor y errante tañido que no dejará de enturbiar un ambiente de cháchara inacabada. 

Yo como doctor anteriormente dictador, que intenta ahora dar vida al muerto grandullón para que salga de su hastío, he perdido todas las ganas de conseguir un premio Príncipe de Asturias, dado que no encuentro voluntario, por mucho que lo intento, en un gentil hombre o brillante mujer que a sabiendas sea considerad@ el más idóneo como medio inteligente, pues no podría hallarse su nombre en lista electoral si no fuese así, un cerebro que reemplace al de “chorlito seriado” para probarlo repetidamente y de discurrir después de comprobado con mediana sensatez con la obligación de hacer algo, se injertase como alternativa para que reemplace a todos esos inválidos mentales, descerebrados y locuaces, mentirosos y paladines de la ordinariez troglodita, que se aprovechan de tanta candidez mundana, esgrimiendo siempre que tienen ocasión, el florete de espadachín en sus manos para asestar punzada en el vientre a quien discrepe de ellos, sin tanto rendir pleitesía a una educación que han decidido fondearla en el foso que da entrada a las torres gemelas de los errores e imperfecciones genéticas, llenos de caimanes y de huesos roídos de ladrones que transitan por todas partes en sus blindados automóviles con chófer y mondadientes humano, para evitar que algún insurrecto afectado por un ERE les tire un tomate podrido o una patata caliente a la cara de hormigón para que sepan lo que es estar amenazado por dentaduras que nunca llegarán a morder, por haberles sido arrebatados los dientes con una porra o pistola eléctrica de cualquier dureza en una manifestación de soliviantados, que al parecer han perdido los amonestados su buena educación, alcanzada en un colegio subvencionado en el que debían aprender como doblegarse ante un Estado de Derecho, que nadie lo ha visto ni en pintura y mucho menos en un libro de texto bajo el título de Constitución Española, que guardan en una caja fuerte a prueba de mirones, curiosos y atrevidos que quieran saber más de lo que tienen derecho a asimilar tras una lectura de respeto en un atril de madera carcomida que ya huele a rancia.

Por todo lo dicho, y hasta que nada cambie, si no es por la alteración infructuosa en las redes sociales que no servirán para nada, sino para distraerse y pasar el largo rato en “babia” jugando con el móvil con espejito de aplicación incorporada para verse más bell@ que ayer, reenviando vídeos, “memes” y “zascas” a todo bicho viviente de una generación perdida, he decidido irme a una ferretería y a un “chino” a seguir comprando tornillos, placas de metal endurecido e impenetrable, caretas de plástico graciosas para ocultar las fealdades, baterías sin mantenimiento y todo lo que haga falta para seguir construyendo en mi laboratorio “robotitos de la saga FrancoStein 2019 / 2020” para ver como se comportan este año y el que viene, que van a ser alucinantes en el túnel inacabado del horror de una recesión llamativa por la inoperancia de los aficionados a enfermeros y quiroprácticos, ordenando en el “coco” de mi mini-ejército de seguidores narcisistas y aduladores a mi creación, qué lo primero que deben hacer, es sacar de las proximidades de mi propiedad a todo esa chusma que quiere entrar para darme sablazos y arruinar mi jardín repletos de “flores de bach”, pues nada se puede ante una muchedumbre sosa, aburrida y cobarde, que no sabe diferenciar quien es el enemigo que nunca les relatará el contenido de un catecismo frívolo, catalítico y catastrófico, y el amigo, que aunque lo sea de un rumano llamado “Drácula El empalador”, está hasta las narices de advertirles que lo primero que hay que proponer es encerrar para siempre o extraditarles a una isla repleta de cucarachas a los manipuladores del sistema que únicamente favorece a la mayoría de los 160.000 encargados de poner de rodillas a los pocos transeúntes de una insólita revuelta, y a saber lo que más pueden pretender en esa postura incómoda que raya la perversión más absoluta, con tal de humillar como sea a una plebe que se esconde detrás de una botellín de cerveza o un carajillo de anís “el mono” o de un “ron barceló”. Por lo tanto me comprometo a contarles como va a ir esta historia de desafectos después del primer impacto que los más “chistosos” llamarán gol de penalti en la prórroga de un partido que se juega a campo abierto en las altas cumbres y siempre de cara al sol sin ton ni son, sin más árbitros que los representantes de solitarios invisibles a los que les debo una disculpa por no haberlos puesto antes frente a un pelotón de ejecución sumarísima.

 


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