La verdad está ahí fuera ?

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Imaginen que algunos y poderosos seres, aquí denominados extraterrestres o alienígenas, procedentes de las estrellas nos observan, y no precisamente desde ahora sino desde hace siglos, decidiendo que había llegado el momento de visitarnos prontamente y sin más dilación tal ocurre en la filmoteca de la ciencia-ficción, haciéndose identificar más profusamente con sus naves por la multitud de satélites y una óptica detallista de la mínima expresión que los gobiernos han esparcido, además de la chatarra, alrededor de nuestro mundo y en ese anillo intergaláctico que nos separa de la Tierra, y lo proyectasen de igual manera que los colonizadores de levita y cruz que lo hicieron allá por el año 1492, descubriendo una nueva fuente de riqueza o de oportunidades todavía sin explotar, productivas para ellos al fin y al cabo y con una mentalidad esclavista. Qué podría suceder ante ese fenómeno de apariciones que nada tendrían que asemejarse con la de Fátima y otras..? probablemente el desconcierto, la incredulidad, el miedo, la preocupación social, el terror de muchos a quedar desenmascarados de sus tropelías y falsas justificaciones por no contribuir a hallar la normalidad de una vida mejor, hechos que los visitantes a lo mejor podrían llegar a exigir rendir cuentas, pues al parecer de vez en cuando han dado muestras de su colaboración dejando muestras de la alta tecnología que han sido aprovechadas de forma carroñera y no repartidas en la misma proporción.

Además la NASA ya no oculta que los avistamientos desde tiempos remotos han existido, con la posibilidad de que alguna avanzadilla pudiera haberse mezclado entre nosotros los “humanos”, según testimonios muy cercanos a las mesas de trabajo y programas que estudian los casos reportados.

Podría ser una explicación que ante ese examen que requiere sobresalientes, los suspensos fuesen muchos y los aprobados en cuenta gotas no serían motivo alguno de satisfacción, resultado.. habría que ganar tiempo.. cómo ? : montando un circo a través de un virus gripal alarmista denominado Covid-19, más potente que cercena la resistencia si existen otras patologías logrando el resultado de echarse por la cara y la “morgue” una serie de estadísticas y comparaciones que no coinciden ni con un fuerte sustitutivo de la tila con ensoñaciones de la pura cocaína, añadiendo preocupación social y su exigido sempiterno confinamiento, calles desiertas, playas a horas convenidas en parcelas 4 x 4, bozales a modo de mascarillas, escaso tráfico aéreo, hospitales neumáticos hinchados y de colores llamativos para que se muestren bien que lo son, anexos a los de tradicional construcción, las televisiones con su monotema a todas horas y sin el terrorismo de ocasión, salvo algún loco imbécil que degüella puntualmente a un vecino, amén de la exhibición de un hondo sentimiento de dolor y la inflexión de los gobiernos para no dar respuesta a una serie de incógnitas, cuando una señora madre de médica siente no haberse podido despedirse de ella por la lejanía y el impedimento oficial que suponía, al fallecer de cáncer y recibir un certificado que lo hizo por “coronavirus”.

Todo resulta muy extraño, y la ansiedad reina por cualquier lugar. Muchos han dejado de trabajar y no saben si volverán a ocupar sus puestos laborales, salvo que pasen a engrosar las plazas necesarias requeridas para aumentar en proporción desmedida la fabricación de aviones de combate con tecnología laser, cazas autónomos manejados por robots, drones de impacto, misiles tierra-aire, y un sinfín de ingenios bélicos de ataque y protección que ante un agravio económico padecido por las circunstancias, podría existir una explicación compensatoria a la transparencia que se dice mantener.. ¿verdad?.

Apreciados lectores, lo que es justo reconocer, ya que de buena fuente procede la información, será recordar que esos movimientos industriales están sucediendo desde una gran demanda a una pequeña u humilde escala, tal es el ejemplo de Japón que acaba de adquirir por 23.000 millones de dólares 105 aeronaves de combate F-35 Joint Strike Fighter, al igual que se están dotando otros países de capacidad de respuesta aérea que presumiblemente no estaría contemplada en los presupuestos de una recesión que ya en 2019 amenazaba, ahora en mayor magnitud, con riesgos de endeudamiento gigantesco que al parecer no importa soportar. Y en lo que respecta a España temblarían los economistas y auditores las inversiones que se están realizando en material balístico y adaptación de visores IRIS-T (Infra Red Imaging System Tail) especialmente concebidos para blancos aéreos rapidísimos, no pudiendo relatar por miedo a las represalias que pudieran derivarse de revelación de información sensible, muchísimos más detalles sobre la “globalidad normalizada” que bajo este aspecto prevalece y no es reportada en esta materia, lo que nuevamente hace predecir, que una pandemia sanitaria está muy bien para disuadir al posible enemigo de un “aliado imprevisto e invisible”, toda vez que se experimenta con alinear a la población, quitarse de encima residual humano, maduro, costoso e inservible, que pudiera entorpecer el resultado de otras acciones violentas si llegasen a producirse heridos de consideración.

Todo el mundo calla, y lo que habría que empezar a sospechar es cuando han empezado o lo harán, mezclarnos tranquilizantes con el agua o con vacunas para diezmar a los inútiles, corregir un desequilibrio de un exceso poblacional que bien pudiera ser pactado entre todos los gobiernos, dejando la esterilidad en neutra decisión, por si hay que hacer acopio de una nueva sabia preparada y educada para venderla al mejor postor. Y nos imaginamos que ya deben intuir a quiénes nos podemos referir, aunque naturalmente estas impresiones corresponden o deberían considerarse así a un aficionado a lo conspiranoico y de muy débil y dramática sensibilidad, por lo que deberán disculpar el atrevimiento por osar a quitarme la máscara de hierro y el sombrero de hojalata para escribir lo que muchos considerarán sandeces, ya que la verdad sigue estando ahí fuera.. y nadie presiente lo que nos amenaza, ya sea de este mundo o del que ya viene velozmente, aunque con precauciones no vaya a resultar que terminen en un hospital de campaña.  

Es una teoría, es una revelación, es una locura fruto del inducido coronavirus que ya huele a mortífero fatal de embuste sideral, probablemente para mantenernos inquietos, taciturnos, distraídos y no estorbar en las magistrales decisiones de los divinos inteligentes que por el buen camino nos llevan y creen que lo harán, en lo que podríamos denominar una operación de castigo que todavía está por dilucidar. Consejo estéril : no pensar demasiado y mucho cuidado con las jeringuillas que al igual que las cerbatanas son certeras y dañinas.    


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