¿ Las Leyes están concebidas por aquellos que algún día pueden pensar que dependerán de las mismas ?

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O se modifica el código penal y se ajusta la severidad a la proporcionalidad del delito en grado superior al actual.. o la ciudadanía empezará a sospechar que lo escrito en este título no es tan disparatado.

Al parecer el “hada” buena de la sin “h” Colau (máxima figura de la Ciudad Condal) y las huestes que la acompañan en su repetitivo periplo por el Ayuntamiento de Barcelona, han tenido la brillante idea de asociar a los peregrinos de la pobre “kasbah”, y a los que se asoman antes de salir de la choza subsahariana por si llega un león cargado con sus armas polvorientas, a los esbirros de la desgracia demasiado duradera que se ocultan en las cavernas de los barrios humildes y periféricos de una ciudad acogedora sin límites, asimilándolos a que mucho tienen que ver con el top manta, los violadores, el descuidero del metro, el gilipollas del tirón violento y el allanamiento de propiedades con llaves que no son de ellos, ni de esos delincuentes que viven a través de un buena parte de la subvención y otra de la reincidencia al delinquir sin que nadie tenga ya coraje de perseguir y arrestar, por no servir de nada al parecer, incluso de la misma policía, que ve infructuosamente como se juega el tipo mientras los “chorizos” se ríen de ellos y salen por una puerta del Juzgado antes que el funcionario termine de redactar su atestado.

Los hechos delictivos han aumentado más de lo que las estadísticas políticas han tratado de ocultar, hasta que el fenómeno se les ha escapado de las manos, apareciendo después de una reunión los encargados del bienestar ajeno, por ambos lados, “nutricionistas elegidos” de la sociedad y perjudicados, con la promesa firme de elevar el número de efectivos para combatir el delito, olvidándose que esa no es la solución, mientras no se actualicen las leyes y un código penal que lo haga coercitivo desde el primer segundo del apresamiento con grillete y manporro de ser preciso.

Nuestras leyes son blandas y de hoja de libro justiciero poco afilado, y ruedan en una ruleta de casino, si le toca el número de la suerte al ocasionador de malestares, ya sea por falta de pruebas concluyentes aunque lo hayan pillado con las manos en la masa o por haberse caído mientras huía, es posible que con los impuestos que pagamos todos los ciudadanos, incluyendo a los damnificados, les tengamos que regalar a modo de homenaje una estancia en un hotel cinco estrellas con rejas, o una indemnización porqué alguien le haya podido partir una ceja al haber intentando recuperar con la misma violencia ejercida la pertenencia arrebatada.

Sin más dilación, a no ser que lo que quieran es burlarse de nosotros esos políticos tan acostumbrados a hablar mucho y hacer poco, especialmente los ediles a través de su asociación municipal corporativa, esos que lucen banda atravesada de color y bastón de mando, es presionar a los “directores de orquesta autonómica” para que la cámara de diputados y diputadas ( todavía no sé, misero de mí, porque no han ampliado el letrero de hormigón que luce en la entrada de los leones de un hemiciclo que gasta más tiempo en dejarse fotografiar que en legislar ) modifiquen la Ley para que los truhanes en vez de reducir las arcas del erario público para su mantenimiento, empiecen por revertir el gasto partiendo piedra y arreglando carreteras, puentes y cortando mala hierba, recogiendo leña de los incendios o lo que sea útil, arrastrando cadena y bola, llenándose las narices de alquitrán y el culo amoratado por tener que sentarse en la hora de descanso en un nido de avispas o abejas si osan imaginar que el “cuidador” hace caso omiso de otro tipo de látigo dañino, ya sea como castigo por robar un móvil o el chupete de un bebé.

Basta ya de tanta pamplina, prejuicio de ser tachado de racista o atentar manifiestamente con comentarios improcedentes contra el estafador de tu primo, y aplicar la ley del Talión, oh perdonen la insolencia miembros de derechos humanos, sin olvidar el ojo por ojo y diente por diente que por algún motivo aplicó la familia del Homo sapiens cándido y tonto, cuando después de perdonar por primera vez, el “juez” del clan al día siguiente liberó al mismo sujeto incívico y maoliente, volviendo al lugar de los hechos partiéndole la cara como venganza, quemó su casa, le robo el sustento, violó a su mujer y se dio una vuelta montando en el burro de la victima, prometiendo en voz en grito y carcajada insultante que era la primera vez y no lo volvería hacer.

Nadie debe tomarse la “justicia” para el empleo propio de la misma, de la misma forma que la Justicia, debe creer menos en la reinserción del “reincidente” condenado y empezar a repartir estopa procesal antes que todos los demás, que nunca seremos señorías, elijamos, y ya fuera de los títulos asociativos y consistorios, a unos gobernantes que nos protejan y nos ofrezcan la seguridad de la que hoy carecemos en lo que ya podemos denominar el “sistema paralítico del caos organizado” para hacernos sufrir por la incompetencia y esa falta de valor por no hacer prevalecer un código de comportamiento que no puede alterarse tan graciosamente y mucho menos romper la obligatoriedad de cumplirlo a raja tabla so pena de conocer el descansillo del infierno de una mazmorra o la deportación a los confines del vertedero de donde salieron,… o es que al final tendremos que pensar que las “leyes” están concebidas por aquellos que algún día pueden depender de las mismas”.


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