Desde la isla más grande de las Antillas Mayores, se impone la influencia de un nuevo concepto de vivienda unifamiliar..

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.. que podría llegar a convertirse en colectiva, tras una desaceleración de la inmobiliaria tradicional caribeña, surgiendo una demanda de elección muy competitiva

Pedro Vega ( + 1 849 750 9449 WhatsApp ) dominicano, residente en la capital Santo Domingo ( República Dominicana ) es un acreditado profesional de referencia, experto en darle maestra utilidad versátil a los contenedores marítimos. Se congratula de ser un hombre viajero de profundas inquietudes culturales por el mundo, especialmente en Europa, caracterizándose por su amable sapiencia que transmite y está al alcance interpretativo en el tema que le ha dado la sobrada experiencia de haber visto y comprobado in situ, un catálogo extenso y fluido de combinaciones en ubicaciones urbanas de un perfil arquitectónico muy interesante y distinto hasta lo ahora concebido y edificado, toda vez que económico si comparamos la implementación como hogar o lugares de servicios a unas cajas alargadas, metálicas resistentes y duraderas con suelos de madera trasformadas en viviendas o despachos confortables, que se presentan como una alternativa a las de obra clásica basada en el cemento, bloque, arena y otros materiales complementarios.

Los “containers” que ofrece Pedro Vega para todo el área caribeña de las Antillas mayores, que incluyen las Islas de Cuba, Puerto Rico, Caimán, Bahamas, Jamaica, Haití y la República Dominicana , han sido usados en largas travesías durante el tiempo de permanencia suficiente para no llegar a envejecerse y deteriorar sus propiedades, considerando un empleo continúo de protección de un contenido que ha servido para trasportar todo tipo de mercancías, productos de toda clases y enseres, tanto industriales, agrícolas como domésticos, recalando en puertos y múltiples destinos hasta que esos “almacenes” de tránsito son retirados y sustituidos al haber transcurrido un plazo de utilidad controlado por las compañías navieras, tal reza su chapa de identificación expresa y sus datos básicos de peso, medidas y número de matrícula, lo que redunda en una disposición de buena conservación para someterse a petición del cliente al ofrecerles la posibilidad de crear ambientes de hogar, oficinas o espacios comerciales, considerando la gran ventaja de estar siempre dispuestos para su ampliación gracias a su cúbico diseño, que permite trazar y ejecutar proyectos personales y de envergadura empresarial como últimamente se aprecian en determinados puntos de interés turístico, medioambientales y sociales.

Pedro Vega es consciente de las dudas que se generan por parte de sus potenciales compradores o demandantes de información, siempre razonables que es natural aparezcan cuando la atención ajena le llega, comenzando por emitirse preguntas y respuestas concisas por su parte a los interrogantes que se suscitan, además de una orientación preliminar del costo asequible que supone la adquisición de un bien tangible, añadiendo ampliar los detalles sobre las características intrínsecas relacionadas con el asentamiento, la entrada y salida de aguas limpias y grises, evacuación de detritus y sólidos, la electricidad y los puntos de conexión, la conservación de la estructura metálica que previamente se entrega pintada, el acceso seguro principal y las ventanas, las puertas, cocinas y baños, dormitorios y salones, espacio de estudio y trabajo, y así un largo etcétera que será expuesto bajo una total confianza de uso y siempre de acuerdo a un previo boceto de distribución y necesidades, que el ingeniero, consultor y vendedor expedirá para formalizar un pedido especificado, sin omisiones ni sorpresas, que servirá para dar entrada a una orden programada y así empezar a resolver con precisión toda una obra de adaptaciones y detalles en su equipado taller.

Una vez aceptado el presupuesto y realizado el encargo con un plazo de entrega adecuado a materiales especiales si los hubiese que emplear, nada tendrán que envidiar una vez finalizado el trabajo a los apartamentos habituales, modulares o casas de descanso singulares, incluso de madera, con la ventaja de que el contenedor una vez entregado puede seguir clonándose y ampliándose en superficie, con sus variantes al adaptarse en volumen, formas de distribución y decoración tanto interna como externa, distintas o similares, tanto en ancho y largo como en altura.

Pedro Vega es un convencido de futuro generador de ideas para desarrollar tendencias prácticas con la relevante presencia de los modelos que desde el punto empresarial defiende, tanto en pueblos como en ciudades, convencido de que van a tener una excelente acogida los contenedores marítimos, al haberse convertido y demostrado que se trata de una forma fácil, decorosa y económica de construir viviendas prefabricadas.

Utilizar un contenedor a un precio justo y sin restar un ápice de las comodidades exigidas para lograr el bienestar y una calidad de vida más allá de lo aceptable, puede convertirse y considerarse como un nuevo estilo de vida del que disfrutar plena y permanentemente.

Pedro Vega, recomienda acostumbrarse sin prisas, aspirando a familiarizarse con la superficie sin recurrir a rellenar el espacio habilitado con todo aquello prescindible y que no pueda ser necesario, admitiendo que para mucha gente no resultará óptima la elección de mudarse, pero lo que es indudable son las prestaciones de nuevo concepto de habitat inmobiliario, que tiene sus defensores y detractores, ya sea por disponer de una renta media o elevada que lo descarta a priori ignorando sus condicionantes, aunque muchos por puro “snobismo” acceden al contenedor en consideración a una segunda vivienda, primando el continente con un contenido más que aparente.

Vivir en un posicionamiento único y personal, colectivo u horizontal, sin perder identidad es sumamente atractivo para cualquier generación sin importar condición, edad o profesión.

Como dato que apoya la teoría de saber donde están las virtudes y que puntos fuertes y débiles tienen los nuevos habitáculos como viviendas, no hay mejor referencia que las residencias estudiantiles Wenckehof en Amsterdam (Holanda), en las que se concentraron unos 1000 contenedores reacondicionados y asumidos satisfactoriamente por sus inquilinos a través de encuestas de convivencia.

La multiplicación vecinal de Wenckehof, se completó en el año 2006 reconociéndose como un polo de desarrollo urbanístico de un estilo que ha dejado de ser un experimento secundario de vivienda temporal a nivel mundial, otorgándole la calificación de permanente establecimiento en el año 2011, lo que ha motivado una ola de aspiraciones por conseguir plaza empezando por apuntarse a una larga lista de espera.

Organizaciones benéficas, instituciones oficiales, asociaciones, talleres de estudios laborales y culturales, escuelas y viviendas en contenedores habilitados son una imagen cada vez más frecuente en ciudades europeas, subsanando la falta de espacio, la escasez de suelo y la carestía de unos alquileres desproporcionados, aliviando así la crisis en el plano económico.

Una vez accedida a la nueva y original vivienda no se tiene la sensación de vivir en una caja de acero, sino en una plataforma funcional y muy acogedora con una distribución idéntica a la de cualquier otro lugar a excepción del espacio, que como hemos citado anteriormente es muy susceptible de ampliación, máxime cuando se determina que vivan dos personas con un sentido de idónea empatía.

Pedro Vega aboga y sugiere, antes de tomar cualquier decisión, no precipitarse sin tener en cuenta las ventajas e inconvenientes que se derivarán de unas estructuras económicas que pueden complacer al diseñador o arquitecto más comprometido con todo lo descrito, sin olvidar que muchos de estos profesionales han preferido esta modalidad agregando o apilando contenedores a medida de sus necesidades, utilizando en algún caso hasta ocho contenedores integrados y otros dispersos, además de algunos hoteles que se han ido ampliando con los mismos y la técnica de reciclado a medida que su negocio de hospedaje aumentaba, lo que ha creado una expectativa plausible que admite la existencia de otras soluciones viables de inversión preferente para satisfacer a un público distinto, que busca y determina distinguirse con una elección muy clara.

Aspectos técnicos de los contenedores herméticos a transformar en robustas y estéticas viviendas.

Hay dos modelos típicos de 20 y 40 pies / 6 y 12 metros respectivamente, con un ancho de puertas de dos hojas con una anchura total de 2,40 m. y una altura de 2,60 m.

También puede disponerse del denominado High Cube muy similar al anterior citado de 40 pies, a excepción de su altura más elevada de 9,6” o 2,896 m.

Citaremos los renombrados Open Side, aunque raramente los encontraremos disponibles para la utilización que proponemos tanto en 20 y 40 pies, fabricados con distribución de grandes puertas de 4 hojas que permiten la entrada y salida de mercancías de gran longitud que no pueden ser introducidas en contenedores normales o porque la distribución es compartida y entregada parcialmente, lo que hará una previa distribución más rápida y coordinada. Normalmente esta clase atípica ha sido dirigida a unir espacios intermedios.

Y otra atractiva propuesta es la utilización del contenedor de 45 pies High Cube, con apertura del contenedor en pies de ancho 7′ 11″ y alto 8′ 10″ es decir 2,41m. y 2,69 m. respectivamente y 44′ 4 ¾” igual a 13,53 m. de largo.

Todos los modelos referenciados admiten un apilamiento, uno encima de otro de hasta 8 contenedores.

Pedro Vega conoce muy bien el sector de la vivienda y el proceso de promoción que requiere analizar los entresijos competitivos que progresivamente contemplan los contenedores marítimos, empezando por elegir los más adecuados, rechazando los “tocados” de posibles deformaciones con solo verlos estibados en tierra, y es muy franco al afirmar que antes de dar un paso en falso hay que asegurarse de los pormenores no menos importantes de la orografía y las irregularidades del terreno en donde debe ser depositado por unas potentes grúas de elevación y aposentado, pretendiendo así indicar que el contenedor necesita de una cuna o de unos soportes elevados de entre 4, 6 u 8 según se requiera, utilizando hormigón-concreto con la inserción de varillas de hierro, precisos a nivel tal como podrán considerarse en las instrucciones facilitadas, convirtiéndose la acción de asentamiento de una magnitud importante, que no admite error para una vivienda de acero llamativa y muy bien resuelta.


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