Luis Abinader, Carta abierta al Presidente de la República Dominicana y su problema con Haití

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Reflexiones e interrogaciones

“Aquí lo que tenemos que hacer nosotros es cumplir la ley, los haitianos que vienen a República Do­minicana tienen que ve­nir con un permiso de tra­bajo y cumplir con la ley, después que terminen ese trabajo tienen que volver a su país. Lo que nosotros vamos a hacer es cumplir la ley, la ley de migración, como lo cumple cualquier país, como lo cumple Esta­dos Unidos, como lo cum­ple cualquier sociedad or­ganizada”, expresó el presidente Luis Abinader en una entrevista con la CNN.

¿ Y que va a hacer usted señor Presidente de la República Dominicana ?

Primero decirle que la migración es una anomalía endémica de muchos países que tienen difícil solución, especialmente en los Estados Unidos de Norteamérica y Europa, aunque en España al haberse convertido en la puerta del continente, especialmente de subsaharianos y del norte de África, señalando a 178.151 dominicanos que han ido llegando y residen en la península ibérica consiguiendo legalidad, principalmente en Madrid y la mayoría son mujeres, que no se les expulsa a garrotazos y tampoco se les humilla con amenazas de extradición, o se les mata de inanición mientras se mira hacía otro lado. La Ley tiene un sentido de carácter obligacionista y el huir de la miseria tiene un derecho universal, que al no ser entendido socialmente por miedo o por presión política, puede que algún día se justifique en rebelión con una conciencia más acorde con la bondad que con los espúreos y bastardos compromisos adquiridos con partidos bisagra, que terminan por rasgar los telones de fondo que ocultan pretensiones discriminatorias y xenófobas.

En su entrevista con el acreditado Camilo Egaña, periodista de CNN, usted Señor Presidente de la República Dominicana, Exmo. Señor Luis Rodolfo Abinader Corona, dijo que co­laborará con las autorida­des haitianas para tratar temas fronterizos como el contrabando y el trasiego ilegal de haitianos, cuestión que sin duda requiere de regulación y que bien podría atajarse si las ideas y las predisposiciones socio-económicas de necesidad imperiosa no fuesen pasto de los olvidos y los despistes, cuando se han presentado proyectos de zonas francas fronterizas para fomentar y estimular un flujo laboral que enriquecería de satisfacción y una excelente oportunidad a las partes que los desarrollasen industrial y comercialmente.

Y en cuanto al contrabando que existe y nadie lo niega, razón tiene señor Presidente, pero tampoco estaría de más que diera instrucciones para organizar un departamento de asuntos internos y llegar a la conclusión, que mucha de la mercancía que no paga impuestos y que se “cuela”, las llaves de las rejas que con nocturnidad y alevosía permiten su entrada libre de fiscalidad, abriéndose desde la parte dominicana, aprovechando la ocasión para recordar a su equipo económico que los 125 millones de dólares mensuales que compran los haitianos en productos básicos elementales de consumo y muchos muy necesarios, se realizan en los mercados desde los distintos puntos fronterizos que existen a lo largo de sus 376 km de línea divisoria entre Haití y República Dominicana. y que sus fuerzas de choque, pertenecientes a un ejército de 89.897 de hombres y mujeres y 187.047 en la reserva, se han reforzado con drones de última generación que financia un estado de casi 11 millones de personas. 

¿ Va a usted a meter en las “guaguas” amarillas con rejas a todos l@s haitian@s que han nacido en Dominicana y que nunca han sido reconocidos administrativamente por sus instituciones, o los que han estado viviendo y trabajando durante años y muy duramente en los sectores ganaderos, agrícolas, la construcción y en aquellas labores que los propios dominicanos rechazan, como lo tuvieron que hacer los primeros rumanos que llegaban a España por citar un ejemplo paralelo ?

¿ Los va a deportar poco a poco, sin llamar la atención y así tapar un ciclo de favor especial con los “esclavistas” constructores de grandes residenciales y hoteles que hasta antes del célebre “coronavirus” les pagaban salarios de cebolla y ahora no los necesitan ?

¿ Que órdenes dará usted a sus milicias, ametrallamiento al estilo “trujillista” sin machete, evitando que crucen los ilegales la frontera como sea, en busca de un sustento que no encuentra en su país, tan corrupto y caótico como el que usted ahora está gobernando y del que espera la ciudadanía que cambie sin cuellos de botella y tapones en las calles ?.

¿ Que hará con las mujeres haitianas que han sido abandonadas a su suerte, que no son todas afortunadamente pero si demasiadas para no tener en cuenta, por exceso machista, incultura y una encolerizada depresión que les hace padecer una enfermedad psíquica más acentuada de lo normal, algunas cargadas de hijos que realizan las más ingratas labores de supervivencia, que seguro harían explotar las lágrimas de cualquier persona con dignidad y que tenga un ápice de bondad en su cabeza ?. ¿ Las va a devolver a un país que no conocen ni por asomo y no tienen arraigo alguno ?.

¿ Va a usted a solicitar de la comunidad internacional ayuda alimentaria y el establecimiento de campos de refugiados para más de dos millones de personas que habitan en su computo demográfico como un exceso de ciudadanos de segunda categoría al más puro estilo “somali”, para así complacer a muchos de los políticos y empresarios que han disfrutado de una mano de obra barata, o los va a dejar que se mueran de hambre como ya lo están haciendo muchos en su Haití natal asolado o en la bella y rica República Dominicana, por superar subjetivamente la oferta a la demanda ?.

Añadió usted señor presidente de la República Dominicana, que responderá a la demanda dominicana que cuestiona la presencia haitiana, y que su compromiso es con su pueblo por lo que su plan es hacer cumplir la Ley y trabajar juntos como países que comparten la misma isla, solidarizándose  y trabajar para ayudar a Haití, que es una nación que ha tenido muchas complicaciones históricamente hablando.

¿ Hablando señor Presidente ?.. para llegar a la conclusión de que ahora que existe una recesión económica aumentada por el maligno y virulento “covid-19”, que sin duda ha perjudicado el “toisón de oro” de la industria turística española y la joya de la corona para ustedes los caribeños por el mismo sector comprometido y muy dañado por dicha causa, sugiriendo que los haitianos deben volver a sus “madrigueras”, infectas de violencia y desesperanza, a esperar pacientemente que les llamen desde el otro lado de la isla por cupos para seguir poniendo bloques de hormigón, limpiando las habitaciones de los visitantes vacacionales, sacando el sargazo de las playas. ¿ Es así como va a ayudar al pueblo haitiano ?. Les va a decir que sean comprensivos y que tengan paciencia, calmando sus estómagos vacíos con mensajes “positivos” y recalcitrantes. ¿ Es posible que haya otras alternativas que eviten las desafecciones ni posteriores forzadas reconciliaciones, y que los huracanes permitan ver el azul del cielo cuando desaparecen ?.

No creemos que esas sean las soluciones más idóneas e inmediatas que con precipitación anuncia y amaga señor Presidente, máxime cuando usted ha relevado a un gobernante (Danilo Medina) al que jamás se le pudo achacar que fuese un desconsiderado con el vecino, al que desde siempre y en sus peores momentos de terremotos, desgracias naturales y desazón, ayudó como pudo y así fue vitoreado por propios y “extraños favorecidos” , dejando el candado abierto para evitar males mayores que la ofuscación trae con sangre, horror, terror y pesadumbre, rencor y animadversión, teniendo en cuenta que su contestación al periodista dio a entender que prefiere a los venezolanos, la mayoría indocumentados, reafirmándose en que podrán seguir trabajando en su país hasta que la situación cambie o lo haga el dictador Maduro, ya que ellos siempre fueron solidarios con los dominicanos. ¿ Esas manifestaciones quieren atestiguar que los nacionales de Venezuela se consideran refugiados ? ¿ y.. ¿ los haitianos que son señor presidente, carne humana con ojos y dientes que no merecen más sensibilidad que sacarlos a culatazos ?.

Indignación señor Presidente nos causa al comprobar que antes de su “coronación” ya presumíamos que el pueblo haitiano “afincado” en Dominicana tarde o temprano se convertiría en moneda de cambio, lo que nos demuestra que cómo buen descendiente fenicio que habla árabe y de ascendencia libanesa, sabe usted darle con soltura el movimiento más inteligente al “mancala”, un juego que entre dos, siempre termina con lo predecible, uno pierde y el otro gana.


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