Maduro, cuanto más tarde en desaparecer de la imagen venezolana.. más dura será su caída y la de los esbirros que le apoyan

Comparte este artículo

Maduro, mentiras y otras imágenes que sospechamos no son reales para delatar su maldad, emitidas por incontrolados reaccionarios que flaco favor hacen al proceso de que resplandezca únicamente la verdad.

Estamos casi todos muy de acuerdo que el absurdo y nefasto régimen de Nicolás Maduro Moros, príncipe de las tinieblas de Venezuela, es decir, el homólogo vampiro que se nutre de la sangre del pueblo y la reparte entre sus más distinguidos esbirros, debe desaparecer cuanto antes de la escena política y dictatorial que sumerge cada vez más en la pobreza y el desasosiego por no hallar la fórmula apropiada para deshacerse de él, de la forma más apropiada y democrática que ha dejado de implementarse como solución obligada frente al caos, ergo solución ante lo inevitable, considerar los resultados electorales y dejarse de  fantochadas prefabricadas en las trastiendas bolivarianas de la manipulación, a fin de impedir una transición necesaria y plausible si se toma la decisión rápida que evite una mayor pérdida de vidas humanas, pues las ya extinguidas deberán buscar autores intelectuales y ejecutores para llevarlos frente a la Justicia.

Una cuestión es demostrar el padecimiento de la ciudadanía y otra acogerse a la facilidad con la que determinados medios de la oposición a Maduro, optan por difundir imágenes confusas y montajes poco convincentes y chabacanos en las redes sociales,  para evidenciar una situación de terror que invite e incite a la población, algo que nos parece igual de detestable que los desfiles y proclamas garantistas de dudosa eficacia, que lanzan los afectos a mantener un statu quo de impresentable factoría, para convencer a la comunidad internacional de que el país goza de paz y una prosperidad que si no llega a ser considerada ejemplar se debe a la injerencia extranjera.

En el vídeo que muestra la muerte a no menos de 14 tiros de una mujer, ejecutada por no asistir a una manifestación pro-gubernamental y proferir comentarios anteriores contra quienes gobiernan una Venezuela rica, y a la vez expoliada por intermediarios poco solventes, amén de sanguinarios  narcotraficantes ávidos por seguir con el negocio con signos de evidente impunidad. Deberíamos añadir y diremos que esas imágenes nos parecen falsas, atribuyendo su paternidad a unos mezquinos que pretenden colar excesos, que los hay sin duda, pero que no consideraremos en este caso como cierto el vídeo que acompañamos, por llegar a los siguientes detalles que al parecer no se han tenido en cuenta en la postproducción


Uno : Se realizan varios disparos con salida de fogonazo a la cabeza de la asesinada, supuestamente ya que desaparece la misma del marco de grabación, aunque muchos dirían que su caída violenta lo impidió, lo que no deja de ser extraño que se siguiese filmando ya en el suelo.

Dos : Una vez en el suelo, el cuerpo aparece inerte en el que se puede apreciar un brote o hilo de sangre congelada en la nariz, no mostrándose más agujeros en la figura que hubiesen provocado signos de “balacea” certera a poca distancia, vertido de fluido sanguíneo, quemazón y agujeros o rotos en el vestido de la afectada.

Saquen ustedes mismos conclusiones, pero hay una cosa cierta, así y de forma tan ridícula, grotesca y esperpéntica, flaco favor se hace al empeño de mostrar la pureza de la verdad de los que luchan abiertamente contra el tirano Maduro, sin trampa ni cartón y mucho menos con efectos falsos de una inapropiada acción recogida en un celular, que ni siquiera puede ser valorada como ficción, sino más bien como el dantesco ejemplo de lo que no debe servir para aderezar el deseo de testimoniar una rebeldía ajusticiada miserablemente, producida por unos actores falsos, poco creíbles y nada recurrentes en la expresión.


Comparte este artículo

Comentarios

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*