Mirando hacía atrás, encogidos y recordando otro lunes más al sol

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En la España que nunca fue de los visigodos, de los católicos y los vándalicos, de los “austrias” ni “borbones, siempre han mandado las logias y esos minúsculos grupos al más puro estilo arabesco del adaptado “kaid” bancario y con aire de teutones nibelungos, dedicados a socavar las minas de cualquier negocio que si merecía la pena explotar, para satisfacer las ansiedades y dar atado corto de paciencia y conformidad a las penurias de un pueblo que perdió su credibilidad cuando emigró por tierra y mar por un mendrugo de pan, alistándose a los tercios de Flandes y a la conquista del “nuevo mundo” para cambiar de menú.

A los descendientes de los entronizados y mal llamados conquistadores, se les permitió rebelarse a título pero sin notario y como súbditos de ascendencia ibérica nacidos allá no fulminarlos, si prometían serenidad y no armasen mucho ruido de fusiles, discursos distorsionadores y sables, toda vez que independizarse de un reino sin vasallos pues nunca hubo señor de los anillos, pero si un cuento de hadas de devota estupidez, evitando no ser odiado el custodio de la razón, la raza y la evolución como a tal perro guardián, y mucho menos permitir que fuese curioseado su zurrón.

Los sabuesos, cristianos y bígamos a la vez terminaron por dominar un idioma mal conjuntando, evitando que con frases cortas y estampadas en la telepatía, que no eran otra cosa que gestos, miradas y gruñidos, se permitiese sacar a escondidas buena parte de ese oro, que se dice se trasladó antes de la guerra civil española a Moscú, por mucho que le prometiesen a Francisco Franco, el dictador y ejecutor del primer plan de desarrollo que abolió la boina y el crucifijo como credencial de personalidad, que aderezó en el cuello de los llamados mártires de la división azul, alistados después de borracheras y la demostración de un “machismo” de farra sin ton ni son, hombres sin excesiva cultura que el llamado dictador prestó a las huestes nazis para recuperarlo de los soviéticos, que poca intención tuvieron siempre de devolverlo, y así todo se quedó para seguir negociando lo que sea, al igual que el oro venezolano de Maduro en Gran Bretaña y el depositado en el aeropuerto de Adolfo Suárez en Madrid, del que Bolaños como ex-ministro de transporte ya debe estar invirtiéndolo por ahí.

Y es entonces cuando no podemos olvidarnos del otro artífice de la democracia del progreso y  servidor de la nación del buen jamón, chorizo, pan y jamón, llamado Pedro Sánchez y algo más que no tenemos porque resaltar para diferenciarlo del resto de españoles, que para ser elegido y ceñirse la corona de procér, máximo dirigente y poco socialista del país, pactó con independentistas vascos y catalanes y algunos troyanos del querer y no poder, para amargarnos la fiesta de olvidar sus cuentos para no dormir cuando les pone precio sin oferta y no hace ninguna consideración, mintiendo más que habla, cuando dice que a los autónomos los ayuda y como respuesta a sus quejas les sube la cotización, al igual que un viajante embaucador, al que le cierran las puertas y piensa que el próximo que se les abra pagará por los dos.

Y así no van, con ese supuesto oculto testigo e incinerador de la economía y el caos, que permite una política guapa con exceso de brillantina y vendedor de “catones” de un círculo de lectores que confunde las portadas de los libros con cartones de un bingo, lo que  confirma, al menos a nosotros, esos solitarios invisibles a los que presumimos le pueda hacer llegar el aroma del libre e inusitado comentario, nuestro rechazo y repudiable rencor, ya que la pataleta de la indignación nos la guardamos en los botellines tipo Molotov, esos que se encienden con el hedor de los tontos y se mezclan previamente con el formol y la gomina, que utilizan esos políticos que aspiran a no ser protagonistas jamás de lo que ellos originan y con su ineptitud crean, ampliando las estructuras del Estado con más enchufes que no funcionarán, más paro, humillación, perturbación y más reducción de los derechos y libertades con la excusa de la pandemia, algo que seguro no serían capaces de soportar y someterse como muchos desempleados otro lunes más al sol.

CLUB REMO DE MAR CARIBE

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