Mujeres y bi-sexualidad

A tí mujer, que siempre lo fuiste y siempre lo serás. Una duda ¿ eres bisexual ?. Muy importante si te sientes feliz y alejas tu soledad

Bisexualidad mujeres
Comparte este artículo
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

¿Importaría que seas bisexual en busca de la felicidad?… alejándote de la invisible y maldita soledad.

Según dicen los expertos, la bi-sexualidad es la orientación sexual por la que una persona siente atracción romántica o sexual, tanto hacia otras de su mismo sexo, como del sexo contrario.

La bisexualidad hoy, y tan de actualidad hoy, no ha sido siempre reconocida como una orientación sexual, e incluso hay colectivos que se niegan a otorgarles esa categoría en una inclinación revertida en las dudas personales, al confundirla con una “etapa de transición” por la que pasa una persona desde la heterosexualidad a la homosexualidad o viceversa.

Esta opción sexual se puede dar tanto en hombres, como en mujeres.

La bisexualidad ha existido desde la prehistoria, aunque no haya tenido la misma visibilidad y aceptación que la heterosexualidad o la homosexualidad. Personajes como Alejandro Magno, Julio César y algunos comediantes y personajes del presente, son algunos de los ejemplos de personas declaradas bisexuales sin más ecos, que ellos así lo han declarado manifestar.

El condicionamiento bisexual como tal no aparece hasta 1890 en la literatura biológica, ya que hasta entonces se conocía como “estado de intersexualidad patológica” a falta de un término con el que determinar su condición social.

A partir de entonces algunos teóricos trataron de explicarla. Uno de los primeros fue Freud, que hablaba de una bisexualidad innata: para Freud todo el mundo es bisexual al nacer y es la existencia o no del órgano sexual masculino y su atracción (o no atracción) hacia éste lo que determina la orientación sexual definitiva. Por tanto, el célebre analista del comportamiento, estableció la base de que la bisexualidad no era una sexualidad, sino una etapa de transición hasta una sexualidad definitiva, aunque esa teoría y práctica haya sido cuestionada por los medios más intransigentes de la religión.

Abundando en ese concepto de transición, otro autor, Kinsey, elaboró en 1948 un escenario por el cual las personas se ven atraídas hacia el sexo contrario y hacia el mismo en diferente proporción. En este espectro, numerado del 0 al 6, el 0 denota heterosexualidad total, mientras que el 6 denota homosexualidad total, siendo los números intermedios los diferentes grados de atracción de un sexo frente a otro.

En otras prácticas sexuales, la bisexualidad también entraña riesgos para la salud, como la posibilidad de contagio de enfermedades de transmisión sexual, infecciones víricas o de desarrollar enfermedades como el VIH o cánceres como el virus del papiloma humano, entre otros, que han sido cuestionados con gran profusión de comparaciones y estadísticas. Los expertos, los más avezados en el tema recomiendan utilizar preservativos (femenino o masculino) para prevenir y minimizar el riesgo.

Existen tópicos, leyendas urbanas clasistas y temerosas de la propagación social, extendidas sobre la bisexualidad.

  • Las personas bisexuales son promiscuas y nada aconsejables de mantener su amistad. Esta afirmación es errónea, por la sencilla razón de que la promiscuidad no tiene nada que ver con la atracción sexual o afectiva de las personas.
  • Los bisexuales están confundidos y les supedita al vicio, y por ese motivo eligen una opción de transición hacia otra sexualidad. Una opinión incierta, máxime cuando no han tenido valor u ocasión de experimentar esas emociones.
  • A las personas bisexuales les da igual mantener relaciones con un hombre que con una mujer. Esta afirmación puede llevar a juicios perversos, ya que aunque se presupone que una persona bisexual se piense atraída por ambos sexos, esto no significa que la atracción se dé con la misma intensidad.
  • Las personas bisexuales tienen más riesgo de contraer enfermedades venéreas. El riesgo de contagio de enfermedades venéreas no está comprobado a la bisexualidad, si no a las precauciones que tome la persona al realizar el acto sexual, independientemente de con quién mantengan relaciones estrechas.
  • Cuando se dice que todos somos bisexuales es un claro ejemplo de la ignorancia superflua.. Esta afirmación es incorrecta ya que la bisexualidad es una orientación sexual, conectada con el deseo irrefrenable de acompañarse de una misma persona del mismo sexo.
  • Las personas bisexuales son infieles a sus parejas. Los doctos en la materia señalan que poder sentirse atraído por un mayor número de personas, al cubrir ambos sexos, no tiene relación alguna con la fidelidad, aunque prevalezca el hecho curioso de experimentar.

Uno de los términos que está relacionado con la bisexualidad es la bifobia, es decir, el rechazo hacia la comunidad bisexual desde cualquier otro colectivo porque no lo aceptan como una opción sexual.

Negación bisexual

Pertenece a la opinión de aquellas personas o colectivos que entienden a los bisexuales como “confusos” respecto a su sexualidad, o que se encuentren en la transición hacia una sexualidad determinada. Para estas personas sólo existen dos sexualidades posibles: la heterosexualidad y la homosexualidad, obviando que el interés hacía otras personas es un deseo inalienable del ser humano en busca de una felicidad más comprometida con su estado de bienestar.

Invisibilidad o exclusión bisexual

Aunque esta observación, reconstruida en el siglo XXI, no se incluye a los bisexuales dentro del colectivo lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) por considerarlos como personas que están dentro de una fase de transición., no deja de convertirse en un complejo que mñas tarde o más temprano se aceptará en la sociedad, como ya ocurre. En estos casos se intenta forzar, desde las instancias conservadoras, a que las personas únicamente acepten una sexualidad monosexual. De esta forma, se les aparta de cualquier cuestión de tolerancia o respeto que repercuta al colectivo.

Por todo lo cuál, vive y deja vivir a cada cuál en su más fervorosa intimidad, siempre que la realidad no sea intervenida por la masacre de unos avisos alarmantes, lo que hará, sin duda, que las voces de la disconformidad y la muestra de intenciones, razones y convicciones no se impongan irrespetuosamente a quienes crean lo contrario de este síntoma, que ha existido siempre, desde que nunca se supo cuál era el sexo de los ángeles.


Comparte este artículo
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

7 Comments

  1. Cada quien que sea FELIZ en la forma que crea es mejor.tenemos tan pocas posibilidades de encontrar la felicidad. Que no nos podemos dar el lujo de eludirla cuando este presente y cada quien lo acepte a su manera. Y sea FELIZ

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*