Más sobre Nicolás Maduro y sus desgarbados esbirros…

VENEZUELA: La tolerancia diplomática tiene un precio cuando se habla demasiado y lo prudente e inteligente sería callar

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Una nota añadida al embrollo de un supuesto atentado con dron a Nicolás Maduro Moros, y por añadidura una severa advertencia a uno de sus esbirros : Fernando González Fuentes, para que cuando llegue el día del juicio final y rendición de cuentas haya que dar, sepan todos que con éste camaleón no se debe contar.

La última bofetada a la credibilidad y a una comprobada falta de confianza por parte del gobierno de Nicolás Maduro Moros, trata sobre una suposición versionada oficialmente por su departamento de propaganda que reafirma con complacencia, y sin ser conscientes lo que se pregona desde hace tiempo, qué muy pronto algo o mucho va a cambiar en Venezuela, pues no es de recibo considerarse siempre el terrible burlón con calzones a lo filibustero del venezolano Maduro, víctima propiciatoria del mal que le dispensan otros países, y como prueba presentan hoy, mañana el “dios” de la ira dirá,  la velada acusación de un aprendíz a timorato terrorista que se presta a ser protagonista de un bulo como reo y torturado confeso, por el momento tan irritante y melodramático que ha hecho extender inadecuadamente una petición de explicaciones del dictador ( donde los haya ) a las embajadas de Colombia, México y Chile sobre el “supuesto” atentado con dron que sufrió el mandatario ( siempre en funciones ), que cada día padece más el acoso y la repulsa de la comunidad internacional por su deplorable labor de ejercer una singladura sin rumbo fijo, que a la antigua usanza marinera de no arriesgar vidas y carga deja mucho que desear.

Se acusa al diputado Julio Borges y a otros veintisiete “elegidos”, detenidos con escrupulosa intención y sin pruebas palpables, precisas y periciales, salvo las vejatorias de siempre, de ser el inductor necesario de dar cobertura y apoyo el pasado 4 de agosto y originar una explosión en el aire, que asustó al ejército convocado en la explanada de concentración popular, causando siete heridos leves pero muy poco impacto al aguerrido defensor de la patria venezolana, que permaneció inmutable, impasible ante tan tamaña osadía, lo que algún analista afirma con rotundidad que Don Nicolás por sus gesticulaciones y miradas esperaba un susto como el acontecido, sin saber la hora precisa para que el “cuento” fuese más inesperado y auténtico en el momento de cuestionarlo y reproducirlo en los telediarios.

Y mientras todo eso sucedía y You Tube se llenaba de videos sobre el asunto anteriormente descrito, aparece un tal de alias “morfeo” con bigote y circunspecto, de nombre Henryberth Emmanuel Rivas Vivas, que dice a la primera torta en los morros, ser el autor del atentado y con gran estupor declara que después de provocado, un compañero experto en armar técnicamente el tinglado de ese invento, que nos ha dejado estupefactos, y urdido en complot conspiratorio por otros, huye a España el compañero del que ayer se pidió la extradición al gobierno de Pedro Sánchez, para continuar añadiendo que él debería trasladarse bajo instrucciones recibidas a la embajada de Chile en Caracas, después y desde la misma a la de México y más tarde a la de Colombia para sacarle del país en automóvil por ese puesto principal fronterizo, realizando previamente un periplo por las respectivas direcciones en el que casualmente no encuentra a nadie en ninguna parte, ni tan siquiera al representante del sumo pontífice que le podría dar cobijo como aparentemente estaba establecido, después del “tour” recorrido como un juego de “rol” entre aficionados, con el alma en pena y el miedo mezclado en un frasco de ron barato.

Menudo sueño el de “Morfeo” al cometer tantos errores, al que ya le hubiesen desfigurado el rostro de un escopetazo del calibre 12.. y troceado a machetazos, o en el mejor de los casos con agradecimiento, le hubiesen ofertado un trabajo poco llamativo con nómina aparente y con un pasaje a Bonaire, después de pasar por el quirófano en donde un cirujano plástico de confianza y prestado al caso le hubiese dejado guapo. Aunque, creánnos, nadie en esta clase de encargos deja un rastro claro.

Con todo respeto al guión de este film de espías e insurgentes que se juegan la vida en el casino de un país con una única ruleta de la fortuna de la que goza una Venezuela sin recursos, y con bastante menos darle importancia al personaje de la patraña, aseveramos con rotundidad que no es así como funciona la cosa señores. Nos explicamos, puede calumniar el que quiere, pero no el que puede hacía democracias consistentes, perseverantes y unidas.

Uno ) La Dirección Nacional de Inteligencia de Colombia (DNI), el CNI Centro Nacional de Inteligencia de Chile y el CISEN Centro de Investigación y Seguridad Nacional de México, en asuntos de máxima atención y crispación internacional como resulta ser el síndrome venezolano, nunca se hubiesen repartido las misiones definitorias con papeles diferentes, sino que se hubiesen jugado a una carta o a la varita más corta a quien le hubiese correspondido el trabajo con C-4 y tornillos de ferreteria, metidos en un ave metálica voladora de juguete y con dispositivo de explosión a distancia – altura, para después y en complot imaginario por descubrirse lo insospechado, apostar hasta la médula espinal los otros dos centros para jurar y perjurar que el elegido nada tuvo que ver con el proyecto, en este caso fracasado. Por lo que es inexacto echar la culpa a quien pudiera pensar algo así con más programación, humo y certeza, pero sin ninguna voluntad consistente de ejecutar un plan que tarde o temprano derribará un muro de adobe y nunca de hierro como en el que cree protegerse el presidente venezolano.

Últimamente se perforan agujeros para después taparlos con cal viva y cemento.

Dos ) Los tres centros de inteligencia son profundos conocedores de sus proyectos, operaciones camufladas y estrategías secretas, por lo que jamás, jamás de los jamases, dejarían cabos sueltos por prurito profesional y un protocolo básico, y mucho menos siendo tan chapuceros para no saber cómo mover los hilos, por lo que sin más dilación, a sabiendas que el “autor” es más tonto que un pepino, le hubiesen dado un pasaporte de vuelo directo al infierno vía agujero de tres metros bajo tierra, sin más consideración que liberar a la sociedad de un peligroso psicópata que anda suelto por aquí o por allá, eliminando así a un incomodo testigo de cargo que sería un saco de ignorancia y huesos rotos llegado el caso.

Tres ) Por lo tanto, todo hace indicar que ha sido desde el SEBIN ( Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional ) conjuntamente con el DGIM ( Dirección General de Inteligencia Militar ), que son los que en teoría tienen en estos instantes la voz de mando, aunque poco diestros en ésto de echar lodo sin respeto a los críticos, son quienes posiblemente han buscado a un cabeza de chorlito, de turco o expiatorio para que suelte a diestro y siniestro después de su casual detención, una información tan íncreíblemente desacertada, erronea y falseada que como motivo de estudio sobre ejercicios competitivos de campo con externos expertos en el Mossad, todavía se deben estar rompiendo las nalgas por tanta tonteria acumulada y expandida a un mundo con algo de intelecto propio, tentando a la tolerancia de mínima comprensión a quienes ni admiten ni intentan comprender este peliculón, convertido en serie novelada de interminabe culebrón, con incidencias de ficción para proteger al malvado tirano que tras el turbio manejo de los demás, cree ser el único cantante de ese malogrado ”reggaetón” que no lo escucha nadie, ni tan siquiera ya la madre que lo parió.

Y tampoco no debemos obviar que el gobierno de Maduro en complicidad con algún irritante consorte político español insiste en tirar balones fuera, no precisamente de fútbol, más bien de cobarde resignación por la falta de aire que le queda al esférico, acabando de difundir con alevosía innata la detención de Angela Lisbeth Expósito Carrillo, la que llaman despectivamente ” la perrera ” con doble nacionalidad de española – venezolana, acusándola de mantener bajo su cuidado, dado que está al frente de una ONG, dedicada entre otros canes, también sólo a custodiar y mantener perros propiedad de personas con razones para la insurrección que ahora están en prisión, como el de Óscar Pérez, expolicia rebelde fallecido en lo que no se ha considerado un acto de servicio sacrificado al atacar el corrupto Tribunal Superior de Justicia venezolano en junio del año pasado, cayendo y abatido después de una trampa en enero de 2018.

Por si fuera escaso el enunciado y el contenido en parráfos de esta denuncia al ente globalizado de una democracia real a la que se pretende llegar cuanto antes, que está esperando resultados de intervención rápida por parte de la OEA, Nicolás Maduro Moros anuncia que en Octubre de 2018 van a intentar acabar con él, ya sea a través de un fingido golpe de estado 0 accidente de circulación, aéreo, terrestre o marítimo. Lástima que su gurú particular no le haya dado más detalles para evitar tal contrariedad y no dejar que sea el destino el que prontamente se lo lleve a disfrutar de lo acumulado en tantos años de prosperidad, en detrimento de la que perdió su vecindario que hace tiempo dejaría de llamarle compatriota.

Y hemos dejado para el final la figura de un tal Fernando González Fuentes, arquitecto, adepto al régimen bolivariano y al trabajo que recibe del mismo, y con un supuesto aparente marcado complejo de Edipo o inferioridad y padre en paradero desconocido por lo que nuestros informantes más avezados nos han adelantado, admitiendo que haya sido mentado con algo de inquina por sus muchas irregularidades profesionales, quien sin inmutarse nos amenaza desde su santuario en Caracas y nos conmina a enmendarnos, alertando que peligra nuestra integridad física, aseverando que nos tienen localizados en una posición política y geográfica, al que desde aquí le invitamos a hacer realidad su sueño de acallarnos por completo, ya sea a través de la Justicia o en mandarnos un sicario, si tan claramente tiene la idea de no dejarle descansar, debido y así lo pensamos, más por ese lamentable trastorno mental que sufre, pero con un fallo garrafal sobre sus intenciones, que consiste en que no es fácil amedrentarnos. Y lo sabes Fernando.

¡ Lo tiene claro Señor Fernando González Fuentes, mensajero que nos importa menos que un rábano o un bledo !. Le invitamos a retractarse y a meter sus narices en el pozo envenenado que están dragando para aspirar a que todos huelan exactamente igual al que exala el gobierno de Nicolás Maduro Moros. Si lo hace y por escrito, le auguramos restarle cualquier opinión ya sea presente y futura, restándole el segundo de gloria que con su postura de intransigencia y necedad ha generado. 


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