NO HAY dos SIN 3 MÁS

Guion teatral: No hay dos sin tres más
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Un escenario de encuentros mezclados, de intereses diferidos que aprovechan los protagonistas en busca de una felicidad ignota por una parte, y por el ambiente familiar crispado y a la vez supuestamente sereno por parte de los protagonistas. Clave comedia

Voz en off

Buenas tardes, buenas noches… y para muchos otros… que dudaban en visitarnos, gracias por acompañarnos.

Esta historia la protagonizan tres defensores numantinos, suicidas…u optimistas, en cualquier caso. Irrelevantes personajes de una sociedad típica o atípica (según se mire…o se palpe). Son desconocidos, y entrañablemente amistosos, enemigos a la vez, pero que se hacen querer. Los “otros” tres, en el empleo de meritorios, ya saldrán, y no podrán ser vistos físicamente por aquellos a los que podrían interesar. No intenten localizarlos. Sencillamente no están.

Esta trilogía de organismos vivos conformados, que ya superan la edad de la responsabilidad nefasta y miserable, padece una especie de apendicitis mental. Se hallan inmersos en una dimensión desconocida, y que en las distancias cortas, no sabrán ni poseerán, creo que nunca, recursos para reaccionar.

En realidad se han convertido en el espejo de otras muchas existencias, veleidades convulsas, similares y enternecedoras, que “avaladas”, por los que aluden a una falta de ética y moral social, están abocadas al ocaso de una fatalidad…, afortunadamente, sin consecuencias. La falta de anhelos, la falta de perspectivas, el hastío… son difusas estampas de sus complejos, y de una… imitada y limitada naturalidad.

¡Pero qué más para empezar¡… estamos en el teatro, dentro de un escenario de fantasías (muy reales)… que nos puede sorprender si nos encontrarnos frente al mismo y desfigurado espejo, sin el aprieto de hacer historia, rememorando el pasado, que a lo mejor les ha tocado a ustedes recordar. Ésta es la dulce, ácida y libre incongruencia de poder catalogar una historia, sin necesidad de estar de acuerdo con su contenido.

Y es que, en cierta manera, estos personajes pertenecen a un espécimen que se parapeta en lo incoherente, probablemente… en lo más abyecto del pensamiento. Son seres, para algunos anodinos, para otros… ejemplos con alma a los que les suceden fragmentos de la vida fáciles de entender, difíciles de interpretar, e incomprensibles si se “disfrazan” mal.

Tendremos hoy la oportunidad de ver como se desenvuelve una etapa de sus disparatadas controversias.

  • Aparece Javier en el escenario, con canotier y bastón, dando unos pasos de baile bajo una música romántica, colgándolos seguidamente en un perchero ubicado en un extremo del escenario.

JAVIER

Me imagino que los que estáis a mi izquierda, susceptibles de criticarme hasta el paroxismo, sois familia de María, y los “acomodados”, humildes desconocidos a la derecha del pasillo, según se mire, seréis los más cercanos al fenómeno de Jenny, entendiéndola como indispensable piedra triangular. Percibo que no existe en el ambiente una resonancia política, y me congratulo de ser yo el único de tener la verdad, por poseer yo siempre, y adecuadamente, el uso de la palabra.

A alguno de vosotros ya os conozco de vista. A los demás… rotundamente ¡no!. No os conozco… no, pero bienvenidos seáis a este escenario del embrollo, de la falta de decisiones y malditas desilusiones.

  • Javier hace “pucheros”, baja la mirada, la música se va apagando lentamente… agarra una silla con decisión, se sienta y observa al público, saludando con inclinaciones de cabeza a unos y a otros…

  • Al fondo y a la izquierda del escenario, una cama. El proyector recorre el escenario y enfoca suavemente a María.

  • María, María, María (fragmento de la canción de West Side Story)… Silencio..

MARIA (levantándose de la cama, y abrochándose los botones de una bata)

Te acuerdas Javier… cuando estuvimos en Egipto… ¡que bien lo pasamos!… el paseo en camello, la visita a las pirámides, el crucero por el Nilo, los mercadillos, las estampas esas, ¿cómo las llaman?…: papiros.

JAVIER (coge un periódico del suelo y se abanica)

Y el calor que hacía. Los bazares, la quincalla. Si querida, si… claro que me acuerdo de lo listos que son esos egipcios, y como han podido resolver el problema del ladrillo, aun hoy tirándoselo a la cabeza. Al parecer siempre han tenido mucha experiencia con todo lo inmobiliario. Buen bróker fue ese Tutankammon.

Voz en off del propio Javier: jejeje, el que inventó el cáncamo

además, no tienen ningún problema con los escombros. Todo lo que les va sobrando, lo van amontonando para construir montañitas y nichos, hasta hacer un negocio de escándalo con el turismo de sarcófago. Te recomiendo que veas algún capítulo, cuando lo repitan, en la “dos”.

  • El foco se desplaza a la derecha e ilumina a Jenny, que aparece sentada en un sillón. Jenny se levanta bruscamente, y se dirige al centro del escenario. Viste de manera informal, con “tejanos” ajustados y una blusa de vivos y estridentes colores.

JENNY

¡Javier!… que estás maquinando. Estás buscando sorprenderme y ya tienes los pasajes de ese crucero por el Mediterráneo. ¡Ole, ole, ole! (y en un tono incrédulo infantil)… no me lo puedo creer.

  • Javier se levanta, dobla tranquilamente el periódico y se acerca a Jenny

JAVIER

En efecto Jenny, estoy en ello… lástima que no nos podamos exceder. En septiembre hay que pagar la matrícula de los niños, los libros, los uniformes, incluidos los tuyos (empleando un tono de sarcasmo), la pensión alimenticia, y ya sabes que mi ex, reacciona mal cuando el ingreso no le llega a final de mes.

MARIA (Sentada en el borde de la cama, ajustándose ahora las zapatillas)

Por cierto Javier, el mes que viene mi madre se casa, y deberíamos pensar en el regalo que le vamos a hacer.

JAVIER

(Se distancia unos pasos de Jenny, esgrimiendo una amplísima sonrisa)

María… parece que todavía no te hayas dado cuenta de que estamos separados. Y que tu madre me odia, y que el figurín de su novio, el octogenario enmascarado ese, hasta ayer me amenazaba con anónimos, con darme una paliza… el muy cabrón… ¿Por qué?

JENNY

Por cierto Javier… ¿Cuándo vas a querer conocer a mi madre?

JAVIER

Pronto cariño, pronto…, pero primero deberé conocer a tu hijo… ¿no te parece?

Voz en off de Javier: ¿no sé ni donde lo tienes?

MARIA

Mira Javier, yo sé que me engañas, que no me eres fiel, pero hay que cubrir las apariencias… aunque estemos “algo separados”… distanciados, al menos hasta que los dos lo tengamos claro.

Además lo tuyo es una crisis de la edad… y habrá que tener paciencia. Ah… y eso, eso… lo de la próstata… ¿ya te lo has hecho mirar?… ¡Eh… me oyes Javier!

JAVIER

Ya vuelves a delirar mujer. Mira María, ni estamos ya juntos, y mucho menos te engaño con otra mujer (sonrisa irónica de Javier dirigida al público y exclamación categórica): No, jamás te hubiese engañado.

Voz en off de Javier: La engañé.

JENNY

Javier. ¿Tengamos un hijo?, que nos una, que nos de tranquilidad, y que se convierta en el fruto maduro, germinado por nuestra sincera unión, y en el mejor marchamo de nuestro alocado y tierno amor.

JAVIER

(Empleando una extendida e irónica mirada)

Lo de maduro, maduro… lo dirá por ella (contestándose él).

Ya sabes Jenny, traer hijos al mundo hoy, es una gran responsabilidad. Dicen que somos más de siete mil quinientos millones en el mundo, y que no hay futuro… ni siquiera para la mitad, a no ser que instruya desde jovencito en la política…

Voz en off de Javier:… o en la fontanería.

MARIA

¡Javier…¿estás ahí?

JAVIER

Si cariño.

JENNY

¡Pero… no me has contestado amor!.

JAVIER (encarándose a Jenny, frente a frente)

Sí cariño… sí que te he contestado…

MARIA

¿Qué te parece Javier?… cuando todo este problema de bipolaridad termine, que te parece si volvemos a ponernos las pilas, y hacemos un viajecito… ¿podríamos ir a Benidorm? ¿no?

JAVIER (chasqueando los dedos)

A Benidorm, o donde sea, va a ir tu madre… y el gilipollas de tu recién adoptado padre.

JENNY (alargando el brazo)

Javier, me das algo de dinero. He visto un vestidito en El Corte Inglés… muy mono.

  • JAVIER (mira a Jenny adustamente)

JENNY (continúa)

y también un salto de cama… que te va a enloquecer. ¡Venga tonto… en realidad lo compro para los dos. Yo me lo pongo y miras (Jenny pensativa e interrogante)… y comprobamos lo que puede suceder después.

  • JAVIER (dirigiéndose al público)

JAVIER

¡No sé cuándo ni cómo sucedió! Lo cierto es que entre María y yo, últimamente no existía otra relación que no fuese parecida a la de dos hermanos gemelos. Después apareció Jenny. Un día cruzamos las miradas. La volví a ver en el mismo bar. Me dijo que era soltera, que era consciente de.. (je,je,je) que se le estaba pasando el arroz. Me confesó que no tenía hijos y que buscaba una oportunidad en la vida para lograr la felicidad, la dicha y alegría que nunca compartió con nadie, salvo cuando durante un tiempo se hizo contestaría-silenciosa y gótica.

MARIA (asoma la cabeza por un lado del escenario, aproximándose poco a poco frente a Jenny)

¡Menuda zorra!

JENNY (deslizando sensualmente sus manos por su cuerpo)

¡Frígida, témpano de hielo!. Menos mal que aparecí yo y no otra como tú. Yo le haré feliz… y sabes ¿por qué?

JAVIER (mirando a una y otra con una cafetera y una tetera en cada una de sus manos)

(A modo de azafato de avión)… Café, Té, Té, Café.

MARIA

Café. Yo sí cariño, siempre lo haces tan bien.

JENNY

Té. Si no hay otra cosa. Aunque ya lo haré yo amor mío, a ti no te sale tan bien como a mí.

  • Las dos agarran una taza entre sus manos y Javier escancia. Beben, se quedan pensativas y se sientan. Javier en el borde la cama. Jenny en la silla y María en el sillón.

  • Reina un silencio, mientras las miradas de los protagonistas se posan distraídamente.

  • De repente María se alza del sillón, Jenny lo intenta, y renuncia a hacerlo, mientras tanto Javier permanece inmóvil.

MARIA (con una actitud nerviosa recorre el escenario)

Esto no puede continuar así. Si quieres el divorcio dímelo, pero cuanto antes. Yo no puedo vivir así. Comprenderás que tengo que rehacer mi vida.

JENNY

Javier…dime ¿cuándo vas a divorciarte de ella? No puedo vivir en este infierno de celos e inquietudes frustradas, dentro de una mar de inestabilidades y lagunas desconocidas que me ahogan y me enfurecen. Este problema me va a enloquecer.

JAVIER (levantándose bruscamente)

Cuando no tenga de que preocuparme, cuando las dos estéis seguras de vosotras mismas, cuando comprendáis que yo tampoco soy invisible en este cruce de caminos, en el que debo de abandonar el último vagón para subirme en otro tren, del que tampoco conozco las paradas y su destino. Y quien sabe si no llegará a detenerse jamás.

MARIA (contrariada)

¡Deberías pasar más tiempo con tus hijos!

JENNY (enojada)

¡Deberías pasar más tiempo conmigo!… Últimamente estás muy ocupado. Demasiado diría yo.

JAVIER (cabizbajo y dubitativo)

Debería pasar más tiempo conmigo mismo… y trabajar menos para vosotras, para vuestras rémoras, histerias y otros…zánganos que subliminalmente me acosan.

MARIA

Y ahora me dejas. Me dejas aburrida, infeliz, con pocas posibilidades de encontrarme a mi misma. Me has hundido en la miseria Javier.

  • A María le suena el teléfono móvil en ese momento, y nerviosa lo apaga).

JAVIER

No estoy seguro de lo que voy a hacer. Empezaré por comprarme un cupón de la “once”, una participación de la lotería, jugaré y apostaré a la bonoloto, al euro-millón, a las quinielas, a los “chinos”… al parchís, que sé yo.

Estoy saturado, corrompido por las inesperadas circunstancias y contagiado de vuestra ambiciosa ordinariez. Me siento deprimido, y debo vislumbrar el camino y hallar la senda que nunca debí perder.

JENNY (olvidando la sería disertación de Javier)

Ah, Javier, no te lo dije, el otro día estuvo el agente de seguros, ya sabes, ese amigo mío del Facebook, para que firmases la póliza de vida (alargándole un sobre). Es mejor prever. Tú no eres tan joven, y yo no tengo un anillo de compromiso que me haga decir con orgullo que soy tu mujer.

MARIA (se despoja de su alianza y se la arroja a Javier a los pies)

A lo mejor te sirve esta llave para liberarte de los grilletes que pareces tener. A lo mejor, pudiera ser, es el recordatorio indispensable para que pagues los atrasos de la pensión de manutención.

JAVIER

María, María, (vuelve a sonar la melodía de West Side Story) yo no te estoy pasando una pensión. Te doy lo que necesitas, y tú te empeñas en oficializar algo que todavía, por tu memez, no contempla ningún convenio regulador.

JENNY

Por favor Javi… me das 100 euros más, tengo que ir al “super”, y ese “güisqui” que bebes ya sale por un riñón. ¿Has pensado en dejar de beber y fumar?

JAVIER (Iracundo y perplejo saca de su cartera un billete que desaparece entre los ágiles dedos de Jenny).

Hace seis meses que no fumo, y de beber, siempre he tomado zumos. Pero que mala memoria tiene esta mujer.

MARIA (enarbolando un pañuelo que enjuaga sus falsas lágrimas)

Ayer estuvimos en la despedida de viudedad de mi madre. Bueno… que pena que no viniste. No se van a casar, perderían sus pensiones. Lo pasamos tan bien, hacía tiempo que no me acostaba tan tarde… y sola, sin tener que oír tus ronquidos, que nunca me han molestado en exceso, pero que tampoco echo de menos… ¿de verdad que no?. Qué bien, que “super” lo pasamos Javier.

JENNY (Apartando a María bruscamente con un golpe de cadera)

¿No crees Javi… que deberíamos tener una cuenta conjunta?. Así no tendría que pedirte nada, y seria más fácil atender las prioridades de la casa… ¿Qué te parece?.

JAVIER (se ha vuelto a sentar y ojea el periódico)

Claro que si mujer. Con mi “ex” nunca hizo falta, pero entiendo que los tiempos cambian y la vida va demasiado rápida para no hacer cosas, que antes deberían haberse hecho ya. Sí, si, está claro, habrá que pensarlo.

MARIA (reponiéndose del golpe y alisándose la pierna)

Ay Javier, deberías ir pensando en volver a utilizar las pastillitas milagrosas. Llevas más de tres meses que no se te levanta la moral.

JAVIER

María, María… ¡llevamos más de un año que no tenemos relaciones,… y antes, cuando lo hacíamos era por pura y simple casualidad.

JENNY

A raíz de eso Javier, perdona que me entrometa, pero razón tiene tu “ex”. Deberías hacértelo mirar: disfunción eréctil, eyaculación precoz….Yo la verdad, que no me importa, todo tiene solución si el amor es sincero, porqué no sólo nos une el sexo, pero últimamente, Javier, el estrés hace que te duermas y siempre tengas dolor de cabeza… y eso, francamente, no es muy normal… ¿no?

MARIA

Y dicen que las mujeres, cuando empezamos a detectar la menopausia nos irritamos por todo, y nos cambia la personalidad. Al parecer nos transformamos, que sé yo, pero ellos… ellos, tampoco son capaces de enfrentarse a una realidad. ¿Estás de acuerdo Jenny?.

JENNY

¡Lo estoy María!

JAVIER

Al final me vais a amargar el día con tanta complicidad,

JENNY (utilizando su móvil llama al de María, que lo coge nada más sonar)

María…

MARIA

Sí, quien es.

JENNY

Soy Jenny, ya sabes quien soy.

MARIA

¡Claro!

JENNY

Creo que deberíamos hablar, ¿te parece que tomemos una copa?.

MARIA (dudosa)

Bueno… ¿por qué no?, ¿dónde?, ¿cuándo?

  • Transcurre un prolongado silencio.

JENNY (dirigiéndose a Javier)

Cariño tengo que salir…

He quedado con Patricia. Una compañera de trabajo que tiene un problema con su jefe.

JAVIER

Pero, si tú no trabajas Jenny

JENNY

Bueno, cuando lo hacía… ¡hasta luego amor! (desaparece del escenario)

JAVIER

Ahhh

MARIA (dirigiéndose a Javier y desapareciendo del escenario)

Me voy Javier, me llevo las llaves. Tengo que comprar, no vayas a volver a casa un día y te encuentres que no tengas nada para beber. Ah, y te traeré esos puritos que fumas, aunque huelan tan mal. Hasta luego corazón de mi vida.

JAVIER (alzando la voz)

Y duro. Si yo no fumo ni bebo.

Por mí podéis quedar, incluso coincidir en un balneario en Pachuchistán, aunque dudo que pudieseis soportaros. Las “neurotoxinas” están haciendo estragos hasta en las mentes más perversas… y las vuestras ¡lo son!

  • Javier dirigiéndose al público de la sala

Por cierto, alguien sabe a que hora dan por la tele el partido de la “champions ligue”.

  • En el escenario queda Javier, se atusa el cabello, anda y vuelve tras sus pasos, mira hacia todos lados, se sienta en el sillón y enciende el televisor, que transmite un concurso:

  • Voz en off :

  • Con la letra “M” u “J” : Nombre de mujeres, casadas o liadas con hombre cuyo nombre termina en “ER”. De dudoso comportamiento, prostitutas para unos, y heroínas para otros.

  • Contesta la misma voz al transcurrir unos segundos.. ¿pasas palabra?.

  • ¡Si!.

JAVIER (apaga el televisor)

¡Juraría que hubiese sido María…o Jenny…¡ que más da ¡

  • María y Jenny aparecen, una sentada en el borde la cama, la otra en el sillón. Ambas se comunican por teléfono… con otros personajes de la trama.

MARIA

Hola Pepe, que tal estás, pensé que no me ibas a llamar. ¡Tonto!, que si, que si, que he visto varias veces tu perfil…Bueno…después, si quieres, coincidimos en el FACEBOOK, el chat o el twitter…si, a la misma hora de ayer, o me mandas un whats´UP. Y no me hagas esperar demasiado. ¡Ah! Y otra cosita, si quieres algo serio conmigo, debes dejar de “ligotear” con esas guarras que no paran de molestar. Bueno, si tonto, hasta luego…Chao.

JENNY

Mira cariño, a mi no me vengas ahora con hostias. Ya sé que tengo 17 años, y que no llego a la mayoría de edad mental que esperas de una mujer. Te digo la verdad, a mi no me importa si eres muy mayor, y esperare el tiempo que haga falta, y creo que sí, que sí, que estoy enamorada de ti.

  • Jenny hace una pausa, y bebe directamente de una botella de cerveza, lanzando un inconfundible eructo.

Bueno amor, que si, que si, si, si a todo, pero ahora tengo que ir al instituto.

Ah, no, sí, estamos de vacaciones, pero yo estoy haciendo un curso de… de inglés y chino mandarín.

Bueno Charly…yo también te quiero…y te deseo.. (cubre con su mano el auricular y exclama) feliz comienzo del veraneo.

Que si pesado, besos, muchos si. Después nos hablamos por el “Messenger”.

  • Jenny cuelga, y vuelve a marcar otro número. Al otro lado de un escenario ya partido por un biombo, le responde María.

JENNY (risita nerviosa e infantil)

¡María, María!.

(Vuelve a sonar la melodía de West Side Story)

MARIA

Dime Jenny

JENNY

He hablado con Charly… Es un amor… Está loco por mí… por mis huesos.

MARIA

Y yo con Pepe. A éste voy a tener que cantarle las cuarenta en bastos, y algunas más. El muy imbécil no para de juguetear en internet.

Es un idiota.

JENNY

Creo que estoy enamorada María.

MARIA

¿y Javier?

JENNY

Javier es un sol. Yo no podría hacerle nunca daño, pero espero que lo entienda cuando llegue el momento.

MARIA

¿Dónde está?.. Llevo tiempo sin saber nada de él.

JENNY

Javier no para de trabajar. Ahora, como ya es coordinador del partido, ya le pagan las asistencias y dietas muy bien. Conoce a un promotor y está esperando que desahucien a un “moroso”. Es una casa bastante más grande, y ya no tendremos problemas de espacio para alojar a mi hijo, que ya está aquí, y a mi madre, que acaba de separarse.

MARIA

Si en algo te puedo ayudar mujer.

JENNY

Gracias María…por cierto, mi hijo tiene una hierba que te “cagas”. ¿Quieres comprarle un poco?

MARIA

No, gracias Jenny, ya tuve el otro día suficiente con aquellos polvillos que me diste para despejarme la nariz.

  • María pinza su nariz varias veces

  • Jenny aprieta repetidas veces también su nariz.

JENNY

Aquello fue una broma. Te gustó eh…te gustó tonta.

Y ya ves, a triunfar en la “disco”, dejando a las niñitas arrinconadas. Te acuerdas de aquella “petarda hijaputa”…no quería dejar a su novio que nos metiese mano.

MARIA

Qué cara tienes Jenny. Oye… y a Javier ¿dónde lo conociste?

JENNY

Le conocí en el bar del barrio en donde vivimos. Es el único de ambiente “fashion” que merece la pena. Mi amiga Patricia es la propietaria, y fue ella quien me presentó a Javier.

MARIA

¿Iba mucho por allí? Quiero decir si frecuentaba mucho el bar.

JENNY

Solía venir a menudo a ver si ligaba con cuatro golfas asiduas al lío, y de paso se gastaba una pasta en las máquinas tragaperras. Y en ocasiones bebía como un cosaco y se comportaba como un poseso.

MARIA

¿Y ahora ya no aparece por el bar?

JENNY

Javi es muy rico, pero es un muermo. Yo le quiero mucho, pero ya sabes…al final solo le interesa la propiedad de tu culo, el bulto de tu delantera…. y el fútbol.

MARIA

Sí, si… lo sé. Mientras haya mercado hay que ir a comprar.

JENNY

¡Qué María…Nos fumamos unos canutos esta tarde a cuenta de mi niño… Y de Javier, qué es quien los pagará. Nos vamos de farra y mañana ya nos inventaremos algo.

MARIA

Hecho. Una cosa Jenny, ¿no tienes miedo a quedarte preñada?

JENNY

Yo ya hace siglos me ligue las trompas. Después de tener cuatro hijos, consideré que ya estaba bien de sorpresas.

MARIA

Yo tenía entendido que únicamente tenías uno.

JENNY

Bueno si. Uno de cada padre distinto. Pero el pequeño es el que me roba el corazón. Es tan atento, tan guapo…tan canalla.

Creo que su papá se dedicaba a eso de los “casting´s” para publicidad. A los demás, les he perdido la pista. Uno se empleaba de mensajero o “segurata”, otro metido en una ONG, y el otro está o estaba, de encargado en un pesquero de reparto, recogiendo y entregando fardos.

MARIA

No dejas de sorprenderme.

JENNY

Pues hija, a ti Pepe ya te ha hechizado… por cierto, ¿cuándo voy a conocerlo en persona?

  • En ese momento entra Javier en escena… y cuelgan sus móviles

MARIA

¡Que guapo es ¡

JENNY

Si que lo es….pero, que torpe también.

JAVIER (con una pose irritada, agarra el móvil y marca con la voz)

¡Marí¡…María, si soy yo…. Mira María, … ¡María me oyes (suena la misma cantinela de María, María… de West Side Story) estoy harto de pagar multas de aparcamiento, y todas de madrugada, que ahora, además, son las más caras.

MARIA (contesta)

Son tus hijos Javier. Salen de noche, y ya sabes…, son jóvenes y no tienen más responsabilidad que vivir la vida, que ya es dura… que te voy a decir yo.

JAVIER

Y yo te digo que no va a poder ser

MARIA

Naturalmente Javier, y nosotros debemos ser conscientes de que llevan tiempo sin un guía que les oriente, que les corrija. Yo no puedo hacer más de lo que hago. Es más, no puedo más, ¿lo entiendes?

JAVIER (adoptando una postura quijotesca)

Y desde cuando me habéis nombrado el sereno de vuestras noches, en el apaga-fuegos de vuestras veleidades.

MARIA

Si les hubieses comprado la moto, yo tendría coche y no me vería, como muchas veces lo hago, imposibilitada para cubrir una urgencia, como la del otro día…

JAVIER

¿Qué pasó el otro día?

MARIA

Que estabas de viaje, y Jenny me llamó para decirme que te echaba de menos, que sabía que ambas te queremos, y que si podía recogerla de una disco a la que acostumbra a ir su hijo, al que tenían retenido por un asunto de una deuda.

JAVIER (pensativo)

¿Y que hiciste?

MARIA

Que fui en taxi, y menuda carrera… ¡lo que me costó!… además el muy cerdo quiso ligar conmigo.

JAVIER

¿el taxista?.

MARIA

¡No¡!… el hijo de Jenny

JAVIER

A ese crío lo mato

MARIA

Pobrecito, con lo que él te quiere

  • Javier y María cuelgan sus respectivos móviles, la luz del escenario queda atenuada. Suena una música (Partons Vite de Kaolin)) El escenario queda a oscuras, volviendo a centrarse en Jenny, que se encuentra sentada hablando por teléfono, mientras María hace lo mismo, sin voz, escuchando. Ambas están separadas por el biombo.

JENNY (a la misma vez que habla lee un periódico doblado – texto camuflado –

¡Charly!.. ¿cómo he conseguido tu número de teléfono? . Tú eres tonto por lo mucho que practicas ¿no?

Cuando me envías esos mensajes tan subidos de tono… ¿desde dónde crees que lo haces?… desde el palomar de Movistar.

Mira Charly, tengo un problema. Mi madre y mi hermano están sufriendo malos tratos. Por cierto, ¿siempre estás acatarrado?… bueno. He pensado que podías ayudarme. Y como tú trabajas en una discoteca, conocerás a alguien que pueda darle un toque de advertencia…. ¿Qué a quién?…a mi padre…¿cómo se llama?… Javier.

Charly…¿te pasa algo?… Emociónate hombre, emociónate… Bueno, ya te llamaré…. Ah, y no me hagas mucho caso…, hoy tengo el día chungo…Chao, Chao.

  • Han apagado los móviles. María se levanta, Jenny permanece sentada.

MARIA

Jenny…. ¿puedo pasar?

JENNY (condescendiente)

Si mujer, claro… pasa.

  • Las dos se encuentran cruzándose un breve abrazo. Se preparan una copa, se sientan y hablan, musitando un bla, bla,bla,bla, a dúo.

MARIA

¿No está tu hijo?

JENNY

No

MARIA

Vaya por Dios… ¿ni tu madre?.

JENNY

Tampoco

MARIA

Y Javier ¿cuándo volverá?

JENNY

Si la televisión no está encendida, es que tampoco está.

MARIA

Verás… Pepe me dice que me ama con locura, que me quiere llevar a Canarias, y me apremia a tomar una decisión.

JENNY

¿y tú que vas a hacer?

MARIA

¿Tú sabes que temperatura tienen en Canarias?

JENNY

Dicen que allí siempre es primavera

MARIA

Pues no sé….Y encima ahora con la celulitis que se me ha formado, y los michelines… ¡vamos!, que no sé bien lo que hacer.

JENNY

Disfruta María, disfruta… que la vida son cuatro días. Y ya llevas consumido “algunos”.

MARIA

Jenny, yo me iría a Canarias, pero tengo un problema.

JENNY

. la regla

MARIA

Si mujer, la regla, la escuadra y el cartabón.

JENNY

¿Qué problema tienes?

MARIA

Estoy embarazada Jenny

JENNY

No me hagas reír. Así que Pepe te ha embarazado a través del chat…. Y lo ha hecho virtualmente. No te jode…. Jajajaja.

MARIA

No, si no es Pepe, es tu hijo el que me ha poseído

JENNY (sorprendida y disgustada)

Tú estás loca, pero loca de atar

MARIA (irritada y prepotente)

Pues yo necesito una reparación

JENNY

Pues como no sea en el casquillo cerebral del “diu”

MARIA

He pensado en divorciarme cuanto antes de Javier.

¡Qué vergüenza!, y con Pepe, si es necesario, termino mañana.

JENNY

Y que quieres hacer con mi hijo bendito ¿casarte?.

Mira María, idioteces así… hoy, ayer y mañana, pocas eh.

MARIA (buscando afecto)

Si él quiere

JENNY

Además de ser una seductora de mierda, irresponsable, marrana y corruptora de menores…¡ es que eres una puta golfa María ¡

MARIA

Eh, despacito… ejemplo de virtudes, que tu hijo tiene 24 añitos, y ya es mayorcito de edad.

JENNY

Y tu algo más del doble… y unos pocos más

MARIA

Te confieso Jenny, tu hijo me vuelve loca

JENNY

Mi hijo vuelve loca a la “vejestorio” de la asistenta social, al cura de la parroquia y a la tía sargento, esa tan alta de la guardia urbana.

María…. Que mi hijo es homosexual.

MARIA

¡Imposible!

JENNY

Lo que le ocurre a mi niño, es que para vender 50 gramos de “HACHÍS”…

MARIA

¡Jesús!

JENNY

. Para vender 50 gramos, es capaz de acostarse con el piojo más voraz… o con el lucero del alba. ¡Entérate mujer¡.

MARIA

Pues vamos a tener un bebé. Y yo no pienso abortar

JENNY

Tu si que estás hecha un aborto. Ya veremos que dice Javier cuando se entere.

MARIA

No te atreverás a decírselo.

JENNY

Mira María, mi hijo es muy tarambana, pero también muy cabal. Ya me entiendes… no sabe lo que quiere, como tampoco creo que sea la persona apta para que le cuelguen una responsabilidad de ese tipo.

MARIA

Pero él me obligó…

JENNY

Le obligaste. Le obligaste con tus encantos de perra vieja a que no te rechazase. Eres muy mala María, pero que muy mala, ¡pendeja!.

MARIA (lloriqueando)

Jenny… suegra. No me dejes así, en este estado tan lamentable. Bastante estoy sufriendo yo ya. Estoy deshecha.

JENNY

¡Tú!, has abusado de mi niño, ninfo-pederasta. Te has atrevido a humillar el honor de la familia, y no vamos a consentir ahora que te aproveches de él. Además… mi niño tiene otra orientación sexual y hay que respetársela.

MARIA

Insisto Jenny. Tu hijo ya es mayor de edad, y los dos hemos cometido una torpeza, lo sé… pero si no quieres admitirlo me tendré que ir a Canarias con Pepe, y él seguro que lo entenderá, y no te extrañe que asuma la paternidad, que tú y tu hijo me queréis negar.

JENNY

Tú estás majareta hija mía

MARIA

A mi me hubiese gustado llamarte mamá

  • Se produce una oscuridad progresiva que vuelve a reiniciarse a mayor luminosidad entrando Javier en escena, mirando a ambos lados, percatándose de que ninguna de las dos está.

  • Javier agarra el teléfono, marca y habla….

JAVIER

¡Hola chaval!… te está saliendo bien el tema eh… (silencio)

¿Tu eres idiota o lo haces ver?… Te dije que la ligarás, pero no que la preñases. Ahora… bueno… y eso dice la lista de tu madre, ahhgg, que mejor quede todo en familia… eh. Vale, vale….vale campeón. Te llamaré.

  • Javier queda pensativo, se pasea lentamente de izquierda a derecha. Vuelve a marcar.

María… Sí, soy Javier, te apetece un helado y hablamos. Si, a las 5 de la tarde, vendrá Jenny también. ¿Qué, que no qué?. Hasta luego.

Se cierra de golpe el telón para dar paso al II y último acto

  • Una mesa redonda, sentado está Javier, aparece Jenny y le da un beso en la mejilla, inmediatamente lo hace también María, que le da un prolongado beso en los labios.

MARIA

¡Qué sorpresa!, hacía tiempo que anhelaba este encuentro.

JAVIER

Olvidaba que ya os conocíais, que estúpido soy… claro, claro que os conocéis. Somos vecinos y residimos en la misma dirección, puede decirse que puerta con puerta ¿no?

JENNY (burlona)

Encantada Doña María…. ¿Qué significa todo esto Javier?

JAVIER

Mira Jenny, guapa… estoy pensando en volver con mi mujer… si ella quiere. Y para que no halla suspicacias y malos entendidos después, más vale ponerlo todo en claro… como buenos vecinos que somos.

MARIA

Hoy más que nunca Javier sigo enamorada de ti. Tendremos otro hijo, otro hijo que selle esta nueva reconciliación, esta prueba, este compromiso que autentifique esta última prueba de confianza.

JENNY

Embustera

MARIA (observa a Javier a los ojos ignorando a Jenny)

Sabía que mi sacrificio no sería en balde, que recapacitarías.

JAVIER

Hay algo que me preocupa. Hoy me ha llamado un tal Pepe, abogado de una ONG en la que presta servicios desinteresadamente, y me ha dicho que Jenny te chantajea.. ¿es cierto María?.

MARIA

¿Pepe?

JENNY

Si mujer, si. Ese que se dedica también a hacer de árbitro, y que te iba a llevar, siempre que pudiese… a una pensión, de vacaciones a la playa del Inglés.

MARIA (apesadumbrada)

No conozco a ningún Pepe… Javier

JENNY

Ni a mi hijo… ¿tampoco le conoces?

MARIA

Pues no, no tengo el placer

JENNY

Pues él si que lo ha tenido contigo…mucho placer al parecer.

MARIA

No sé de que me estás hablando ¿volvemos a casa Javier?.

JAVIER

A que chantaje se refiere Pepe… ¡vamos habla Jenny!

JENNY

¿… y tú de que conoces a Pepe?

  • Javier pasea su mano por la frente..

JAVIER

Del partido amistoso que hicimos en la “empresa”, ¿te acuerdas?

Él me pidió el teléfono de una chica… para entretenerse, para invitarla a salir..

JENNY

Y le diste el mío

JAVIER

No, el de María

MARIA

¡A mí nunca me llamó!

JENNY

Cínica, que falsa eres.

JAVIER

Ese día estabas conmigo Jenny, y te acordarás de aquella cena en la que nos reunimos un montón de gente. Yo me tuve que ausentar por el dolor del rodillazo que recibí, y Pepe aprovechó para ligar contigo,

JENNY

YOOOO

JAVIER

Si…TUUUU

MARIA

El muy cabrón

JAVIER

¿Qué dices?

MARIA

No, nada cariño, que este tipo es un malhechor

JENNY

Pues hace un rato le quisiste cargar el muerto… pero bueno, de ti María, todo se puede esperar.

¿Me pides un cubata de ron Javier?

MARIA

No. Lo voy a confesar todo Javier.

Estos dos… Pepe y Jenny están liados, me engañaron, me drogaron, y el hijo de Jenny abusó de mí, forzándome, violándome, y ahora dicen que por no decirte nada quieren una compensación. Una cantidad que les permita viajar a Canarias, según tengo entendido, y desaparecer ella de tu vida.

No te soporta Javier.. ¿no te has dado cuenta todavía?. Es una pérfida está maldita mujer.

JAVIER

Y que vas a hacer

MARIA

De momento pedir hora al ginecólogo para abortar un ultraje que deberíamos denunciar.

JAVIER

y después

MARIA

Empezar de nuevo contigo Javier. Hemos tenido un accidente en nuestras vidas, en los que nuestros hijos tampoco han salido ilesos. Y tenemos la obligación, la oportunidad de redimirnos.

JAVIER

¿Estás segura María?

JENNY

¡Cómo no lo va a estar!. Menuda pájara está hecha tu “ex”.

  • Javier dirigiéndose al patio de butacas:

JAVIER

Y Ustedes que piensan, que harían, como reaccionarían ante tal burlesca situación. Mejor no digan nada… ¿a lo mejor les da por largarse de la sala?

  • Jenny (dirigiéndose al patio de butacas en donde supuestamente está acomodada su familia)

JENNY

No hace falta que nadie diga nada. Aquí, a ver, a oír y a callar… ¡chitón!… por favor. Además, a quien le importa nuestra fatalidad emocional. ¡Si es qué damos pena!

MARIA (dirigiéndose al otro lado, en que se encuentra su teórica familia sentada)

Ahora más que nunca necesito vuestro apoyo. Soy la más perjudicada de esta historia, de este vil entramado que me ha arruinado la vida. Se han aprovechado de mi bondad, de mi inocencia, de mi debilidad sentimental. De mi soledad.

He sido malherida por una infidelidad, de un exceso de confianza de otro hombre que apareció inesperadamente, y que tampoco me merece. He sido traicionada por la que consideraba una buena amiga, y su hijo, al que me es difícil olvidar… y perdonar.

Estoy arrepentida de todo, y todo se debe a un complot.

JENNY (tono burlesco)

Te refiere a mí

MARIA

No, me refiero a la paranoica de tu puta madre

JENNY (blandiendo la mano en amenaza)

No insultes, no insultes que te meto…

Te voy a dar un consejo

MARIA

No, no lo quiero

JENNY

Es igual, te lo voy a dar igual.

Procura mantener la serenidad y la educación que parecías tener. Saca del congelador la cabeza y razona… claro, si es que la has tenido alguna vez.

  • Javier(dirigiéndose al público)

  • Jenny y María en jarras

JAVIER

No voy a decirles nada sobre cómo he podido sentirme yo…

Me siento como un inútil. He comprendido que el verdadero amor es muy difícil mantenerlo vivo en el corazón, y ahora sufro, sufro mucho (guiñando el ojo al público).

Entre dos mujeres estoy, y en un abismo me encuentro. ¿Qué hacer, si en el fondo tampoco aspiro a una reconciliación?. Estoy confundido.

MARIA

He vivido muchos años con él, hemos tenido hijos, disfrutado de la felicidad de un hogar, y ahora presiento que no me perdonará jamás. Tuve una aventura con un hombre, abocada por la desilusión, la desesperación.

JENNY

Con un hombre, que yo sepa no… ¡con un batallón!, y con algunos más que te has pasado por la piedra, vagabundeando por las páginas de contactos hasta tener un club de fans en el “Facebook!. Y hasta a mi hijo te lo has tirado.

Y ahora va de mosquita muerta, la muy incapaz.

MARIA

Y mira quien habla. La que me arrebata al marido, se enrolla con mi novio, me ofrece en bandeja de plata a su hijo, y encima no deja de tontear con el Charly, como si fuese una menor.

JENNY

A Charly ni lo menciones ¿me entiendes? Charly es muy hombre para estar en tu lengua viperina. Lagarta, que eres una lagarta, víbora.

MARIA

No la creas Javier. Todo es fruto de una tontería. Dame la oportunidad de explicártelo todo a solas. Te quiero Javier… ¿me crees, no?

JAVIER

Hombre, como creer, me creo más al Rajoy y al ZP juntos, y dentro del Santo Sepulcro rezándoles a todos los santos.

  • Suena el teléfono de Javier insistentemente

  • Suena el teléfono de María y lo corta

  • Suena el teléfono de Jenny y lo corta

JAVIER

Ah, hola. Hola chaval, que le diga a tu madre que no se olvide de comprar el pan ¡OK!, ¡Ya!.. y a María…¡claro, claro!.. ¿si la veo?…., que pase por la tienda a recoger el arreglo del traje que te compró….¿no irás de boda?., jejeje.

MARIA (azorada)

Esto es una conspiración Javier

JAVIER (guardando el teléfono)

¿De qué hablas?

MARIA

¡No!.. nada, nada.

JENNY (dirigiéndose a María con altanería)

Le podías haber dicho que viniese ¿no? Así podríamos escuchar atentamente otra versión.

A mi hijo no hace falta que nadie le compre un traje… ¿oyes?.

MARIA

Le he prestado el dinero, nada más. Además, ha sido él, el que se ha ofrecido a acompañarme a la fiesta del divorcio de mi madre.

JAVIER

¡pero no iba a ir yo al final!. El traje seguro que lo he terminado pagándolo yo.

Menudas son estas tías.

MARIA

Tú nunca has querido saber nada de la abuela de nuestros hijos

JAVIER

Sin duda has perdido la chaveta. Eres una histérica, además de depravada.

MARIA

A mí no me digas eso… no te lo consiento….¡impotente!.

JAVIER

¡María!

JENNY

¡Qué María, ni que leches, un par de hostias es lo que se merece!

JAVIER

¡Jenny!

JENNY

¡Qué!

JAVIER

Bueno chicas, basta ya. Empiezo a estar harto de vuestras historias, que no conducen a ningún final.

MARIA

No estoy dispuesta a que se me maltrate de esta manera.

JENNY

Te acuerdas Javier, el día que la vimos con ese tal Pepe, tan acaramelados. Tan risueños iban.

JAVIER

Te estás confundiendo Jenny, yo contigo nunca he visto a María con nadie. Seguro que te confundes.

JENNY

Entonces habrá sido con mi hijo. ¡menudo espectáculo Dios mío!. Una señora tan mayor haciendo el ridículo.

JAVIER

Os he citado aquí para deciros que tengo una enfermedad incurable

JENNY

¡Dios mío!

MARIA

¿Qué dices…cuál?

JENNY

¡Di, si…!

JAVIER

Si

JENNY

¿Cuál?

JAVIER

La del aburrimiento integral, si sigo con vosotras dos. Y esa es una enfermedad muy contagiosa. La idiotez es un virus incurable que se propaga y mata cualquier conato de exquisitez mental.

  • Los tres quedan en silencio, inmóviles.

  • Voz en off

Cómo podrán observar Ustedes, ninguno de los tres ha llegado todavía a la conclusión de que la estupidez es un mal endémico, que puede convertirse en una plaga, en la que se degenerarán los comportamientos humanos, convirtiéndoles en tumefactos portadores de diatribas, viscerales y explosivas.

La ingenuidad, el agotamiento por aparentar una personalidad, merma a nuestros protagonistas, que ya no piensan individualmente, incrustándose en ellos una vaga sensación de supervivencia, que les aleja todavía más de los encuentros que provocan ellos mismos, en conjunto y sin darse cuenta.

Siempre tiene que haber alguien de por medio para sentirse arropados, para hacer más llevaderas sus penas, tristezas y algunas inesperadas alegrías, que la satírica de ellos mismos les hace enloquecer al inyectarse la dosis de lo absurdo… y a pasos agigantados, que desde la atalaya de nuestra comprensión nos será difícil de aprobar.

Ellos son tres, y son como son… ¿y los demás?, son simples comparsas, estatuas que se erigen gracias al papel precinto que sujeta una situación irreal, en una tragicomedia en la que hemos participado todos anónimamente, probablemente por desear cambiar las vidas de Javier, Jenny y María.

Han transcurrido algo más de 3 años, y la vida ha dado un gran y grotesco salto en los avatares de nuestros héroes.. o fracasados.

Javier se fue de una manera suave, sin dar un portazo, mientras ellas dos, Jenny y María, asumieron una situación caótica y nociva para sus edades: aceptar la soledad juntas y sin rencor, con la intención de seguir degustando la sopa caliente y nutritiva, subvencionada de por vida por un patético bobalicón.

  • Aparecen Jenny y María en bata, con aspecto desarreglado toman una taza de café sentadas alrededor de una mesa camilla. Un entorno desvencijado.

MARIA

Me pasas el azúcar

JENNY

Ya sabes que te sienta mal

MARIA

La diabética eres tú

JENNY

No María, la de la dietética era mi madre. Y según los últimos análisis la próxima víctima, si no te calmas serás tú

MARIA

Pobrecita… ¿cuánto hace que murió?

¿Cómo pasa el tiempo Jenny?

JENNY

Hoy es sábado María, la enterramos el jueves

MARIA

¡Cómo pasa el tiempo!

JENNY

Ay María, que cabecita de “chorlito” tienes

MARIA

Carlitos… ¡Qué dices de Carlitos… ¿dónde está Carlitos?

JENNY

Nada María, no digo nada. Anda tómate la pastilla

MARIA

¿Dónde está mi bebé… que habéis hecho con él?

JENNY

Carlitos no existe María.

Recuerdas lo que te dijo el doctor. Eres una hipocondríaca sin remisión, y una paranoica sin cura, y lo de tu embarazo…. ¡qué ha durado 3 años!…. fue totalmente imaginario. Cada día te reinventas María…. en lo mismo de siempre.

MARIA

Pero yo he estado embarazada, y creo que vuelvo a estarlo de él.

JENNY

Tu no estás embarazada de nadie, ni de mi hijo, ni de Pepe, ni de Charly… y mucho menos de Javier…

¡Tú lo que estás es algo rellenita querida!

MARIA

Jenny…. Me pasas una galletita

JENNY

Si María, claro ¿cuál quieres?

Untada con mantequilla, de hierba buena o de…chocolate, ese que te gusta tanto.

MARIA (se incorporada con muestras de enojo)

Esto es intolerable. No lo puedo soportar más. Te ríes, te mofas de mí.

JENNY (comprensiva y paciente)

Anda siéntate

MARIA

Tengo que hablar con tu madre… es la única que me entiende en esta casa-

JENNY

Pabellón 8, nicho 23043, Cementerio Modernista, Calle 33, Timbre 18

MARIA

¿Cogeremos un taxi no?

JENNY

Naturalmente, y antes pasaremos por la farmacia…

(Interrogándose así misma) ¿A ver que tranquilizante le dan a esta mujer?

MARIA

Jenny, Jenny… ¿te acuerdas de la boda que hicimos tu hijo y yo?

JENNY

¡Como no María!. Estabas tan guapa. Con tu vestido de novia, blanco ahuesado raso-satén, y una cola que parecías la princesa del reino del “Chantecler”.

¿Cómo no voy a acordarme? Nunca (riéndose) lo voy a olvidar. Nunca olvidare esos momentos de tanta felicidad..

MARIA

Si Jenny, fuimos muy felices ese día, ningún asistente a la ceremonia lo podrá negar.

JENNY

Naturalmente que no….

¡Que delirante imaginación, Dios mío¡

MARIA

Jenny…

JENNY

¿Qué María?

MARIA

Déjame ver a mi hijo… tu nieto

JENNY

Y duro, que manías tiene esta mujer.

MARIA

Mamá

JENNY

Hija mía… ¡deja ya de sufrir!

  • Voz en off

La escena se desarrolla en un marco incomparable. Dos mujeres, sus experiencias, sus dolencias, sus mentes averiadas por el uso y abuso de los recuerdos que inexorablemente dejan atrás.

Una está mal, se encuentra mal, siempre se encontró mal… y la otra, peor. Una vive de las anomalías impregnadas por las huellas de la vida. Ellas se siguen maquillando en los espejos secretos. La otra se ha convertido en el guiñapo al que todavía le queda la esperanza de no serlo siempre.

Al fin y al cabo las dos están juntas, para bien o para mal, y se hacen mutuamente compañía. Una ha desistido, la otra todavía aspira, creyendo en su abochornada cordura, que todavía está al alcance de ser encontrada por el “plus quam perfectus”, para ofrecerle su regazo, el mucho amor que todavía le queda y las muchas desilusiones que tendrá que soportar.

Ninguna se encomienda a Dios, pero si al diablo, que por cierto, nunca las dejó en paz.

La vida es bella, la soledad no. Y hoy, los recuerdos se tiñen de gris, un color apenas perceptible para que los sueños se dibujen con matices, esos que hacen que nunca se olviden, encerrándolos en la caja de los recuerdos perfumados por una fragancia desconocida.

Las noches de María y Jenny casi siempre terminan con una última botella de cerveza espumada, que les hace sentirse mejor que… ayer. Y sus sueños no llegan a convertirse en pesadillas, ni se traicionan tampoco al amanecer.

  • Javier vuelve a entrar en escena atravesando el patio de butacas. Una vez en el escenario observa detenidamente a María, que tiene la mente ausente. Jenny, sostiene su cabeza encima de la mesa, compartiendo el espacio con una botella de cerveza vacía. Jenny hace por despertarse y alza su mirada hasta encontrarse con él.

JAVIER

Buenas noches Jenny… ¿Qué tal María?..¿Cómo está hoy?

JENNY

Como siempre Javier. Igual. Más ida que una cabra… y más de vuelta que el dado de la mala suerte.

JAVIER

No dejes de cuidarla. Ya sabes que tenemos parte de culpa de lo que le ocurre. Sus hijos no pueden verla en este lamentable estado, y el tuyo Jenny, es un ser egoísta incapaz de pensar en los demás.

JENNY

pero que culpa tiene mi hijo

JAVIER

Todos somos responsables de la desgracia de María

JENNY

Y tu Javier, tampoco estás al margen de su poca cordura, de su mínimo razonamiento.

JAVIER

Debemos ser condescendientes- Ella nunca supo estar a la altura de las circunstancias que se originaron en el cruce de nuestros infortunios. Incluso no supo defenderse de tus monsergas, de tu forma de cuestionar sus errores.

JENNY (molesta)

¡Qué monsergas, ni que carajo¡ ¿De qué me estás hablando hombre?

JAVIER

De tus juegos, de tus influencias perversas, de tus descalabros irracionales, de tu insensatez. Ella confió en ti… por querer estar cerca de mí.

JENNY

Que iluso eres. Ella es un putón verbenero. Incluso he llegado a pensar que el mayor de tus dos hijos no es tuyo, y mucho menos creo que sepa ella de quien es.

JAVIER

¡Basta Jenny!… ella es todavía mi mujer.

JENNY

Y yo quien soy… el ángel de la guarda, con patines que va corriendo todo el tiempo… en busca de encontrar otros consuelos.

JAVIER

Acordamos que lo nuestro lo mantendríamos en secreto, después de la ruptura que oficialmente tuvimos.

JENNY

¡Pero qué secreto!

Tú estás peor que ella. A ella le dio un susto el cabezón… y a ti se te ha podrido la razón.

Y lo peor de todo, no habéis respetado mi sacrificio.

Os habéis aprovechado de mi sensatez, y a cambio he recibido una perpetua confabulación.

Ni siquiera ya soy tu fulana Javier, cuando parecía que iba a ser tu esposa…. Y ahora ¡qué¡

JAVIER

¡Cálmate!

JENNY

Fantoche

JAVIER

¿Fantoche yo?

JENNY

Si tú… mari…

  • La voz de María como un lamento se introduce en la conversación. Sentada, fija sus ojos en Javier.

MARIA

¿Alguien me llama?

JAVIER

No amor, tranquilízate. Hablaba con Jenny de lo cara que esta la vida.

MARIA

¡Cara!… y cada día con más sisa. Dile a “esa” (dirigiendo su dedo índice a Jenny) que me haga las cuentas claras, de lo contrario…

JENNY

De lo contrario….

JAVIER

Nada mujer, discúlpala. No ves que no se encuentra bien hoy.

MARIA

Ese tono de voz no me gusta Jenny… compórtate y agradece a quienes te cuidan y te dan de comer.

JENNY

Lo que faltaba

MARIA

Javier, yo no me encuentro bien. Pon algo de orden en la casa. ¿Por cierto, has recogido de la escuela a Carlitos?

JAVIER

No cariño, recuerdas… Carlitos está en Irlanda, aprendiendo inglés.

JENNY

¡Toma ya!

MARIA

No gracias Jenny, no voy a tomar nada más

JENNY

Tampoco quieres una “birra”, o que te prepare el “copazo” de ron, que me pides a estas horas.

MARIA

Pero.. Jenny, que va a pensar de mí Javier.

JAVIER

Nada querida

JENNY

Nada, ¿tú tampoco quieres nada Javier?

  • Javier se acerca a Jenny y le pasa el brazo por la cintura, mientras María les da la espalda.

JAVIER

Bueno Jenny, quizás algo más tarde… y en tu habitación, aunque ya sabes: no sé si podré recuperar estímulos perdidos, otro calor. Soy un hombre distinto, pero soy capaz de sacrificarme por el bien de las dos.

JENNY

¡Estás listo!

  • María se vuelve con destreza, Javier se ha desprendido del talle de Jenny.

Suena el teléfono de Javier, mientras las dos mujeres quedan paralizadas.

  • Javier atiende la llamada, dirigiéndose a un rincón del escenario.

JAVIER

Hola querido. Si entiendo, que hoy es jueves y tenemos una cita con Charly y Pepe.

Yo tampoco me olvido de ti. ¿Tu madre?…. Tu madre está bien….

Nunca lo entenderán, pero lo que siento, y creo que tu también, es puro y sincero. Y no debemos ocultar más nuestras emociones.

Por supuesto…. Si, tonto, llama a Pepe y Charly, hoy es un día especial, celebramos el tercer año de nuestra liberación, de nuestro orgullo.

¡Viva nuestro orgullo!, muac, muac, …. Chao, chao.

MARIA (desde el otro lado del escenario)

Pepi… por favor ¿quieres prepararle la cena a Carlitos?

JENNY (alzando la voz)

¿Javier, te vas a quedar a cenar?

JAVIER

No puedo Jenny… Gracias, es tarde, y he quedado con tu hijo.

JENNY

Ah sí, dale recuerdos…. ¿todavía tiene problemas con Pepe?

JAVIER

No ahora es…. Charly, quien le está tirando los tejos a tu niño.

JENNY

Y tu ¿no?

JAVIER

Yo soy un buen amigo. Su más fiel, comprometido y sincero amigo.

JENNY

Que comprensivo eres…. Siempre serás un amor.

JAVIER

Y que me dices tu Jenny

JENNY

Que por mi os podéis ir todos a tomar por saco.

MARIA

¿Javier, todavía estás ahí?.

JAVIER

Si querida, pero ya me voy….

MARIA

Por favor dile a mi novio Pepe que no tardo, que me espere, que me arreglo rápido y pronto.

Dile que ahora salgo. Sería inadecuado hacerle esperar tanto

JAVIER (abriendo una puerta imaginaria)

Así se lo voy a decir.

JENNY

Pues ¡ale, ale! Hasta más ver Javier. Aquí nos quedamos solas, ella con los dibujos animados, y yo con el pc. A lo mejor nos encontramos un día de éstos en internet, y tenemos más cosas que decirnos.

MARÍA

Jenny (llamándola a gritos), ¿dónde has puesto mi sujetador?

JAVIER

A lo mejor Jenny…. Buenas noches María…. Hasta mañana…. Bueno, tengo tiempo, me quedare un ratito más.

  • El telón baja lentamente, se cierra y la música de “Village People” brota en el ambiente.

Voz de MARÍA

Jenny ¿está lloviendo? Déjale a Javier un paraguas. Uff.. la oscuridad ha llegado de repente. ¿Debe estar muy nublado?……..¿No Carlitos?.

Autor / Juan Hdez.Belz


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