Cuba: operación Gancho, un ejemplo de estrategia militar con puño de hierro

El mundo no encuentra revolucionarios, y los que puedan existir se ocultan por la inútil lucha que darían los más oprimidos

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La operación Gancho, un ejemplo de estrategia con un puño de hierro que se abría y se cerraba cuando el acordeón emitía un tango insultante entre las filas enemigas

Descubrir que hay agentes cubanos inmersos en hacer saber todavía y no olvidar la historia sin pronunciarse directamente, que no es tan imposible destronar a determinados grupos económicos apoltronados en la política para hacerla más corruptiva, no es nada fácil y bastante más arriesgada de lo que parece si determinados gobiernos bananeros meten las narices del olfato en un nido de avispas, aliándose con quienes no deben y así no seguir la corriente cubana si hay empeño en llegar a utilizar las armas, aunque en la actualidad fuesen tractores con rotores de siembra y recogida, además de guadañas vendidas en las casas de los anticuarios.

La operación “Gancho” de gran trascendencia en el pasado se sigue empleando en el plano teórico y práctico como ya se cursó en la Isla de la Juventud ( o de Pinos o los Deportados ) en la Universidad Patricio Lumumba, y muy concretamente después de las antiguas experiencias en Vietnam y ahora actualmente en Yemen,  es una asignatura que ningún alumno militar revolucionario no descarta para obtener un aprobado a su empleo y postulación a otro alto cargo.

Vamos a describirles en que consiste el contenido del concepto “gancho” en una exposición relatada en el teatro bélico cubano hace 76 años, dejando que las conclusiones las saquen ustedes mismos si les atraen los misterios de cómo y cuando desbancar a un enemigo más numeroso y pertrechado.

El escenario Cuba, casi a finales del año 1958, la fuerza de los hermanos Castro se ha consolidado en el Oriente de la isla al mando táctico de Rául, dejando a Fidel la estrategia más arriesgada y responsable por mover los “voluntarios” de asalto sobre un mapa que variaba constantemente por el movimiento de las fuerzas del dictador Fulgencio Batista, un cabo chusquero elevado a generalísimo, que debía concluir por imperiosa necesidad la simulación de los comicios “triunfadores” previstos el 3 de noviembre, lo que le haría conseguir la intervención estadounidense por atentado preestablecido del derrocamiento sin perdón para los vencidos de lo que era considerado un germen comunista.

Mientras esas tensiones y escaramuzas ocurrían, Ernesto “Che” Guevara y Camilo Cienfuegos, amigos, compañeros e intelectualmente afines, reunían efectivos para neutralizar con un enfrentamiento desproporcionado en medios, armamento y municiones cualquier intento de recuperar el centro del país, con la orden de resistencia firme de no ceder lo que debía considerarse un vital punto estratégico, para que la campaña de desenmascarar al portador de una ensaladera de medallas inmerecidas, al se debía eliminar o sustituir de inmediato, ya que en connivencia con el imperialismo yanqui el citado colaborador del hundimiento de Cuba fuese el líder en la sombra de un fraudulento éxito, por lo que se provocó la acción de denunciar con dureza casi suicida la farsa electoral convocada de los impopulares que regentaban, como una banda de “gánsters”, la isla desde La Habana.

Por entonces la gente vivía más pendiente de la radio que de una televisión en blanco y negro manipulada hasta la hora de emisión que apenas nadie tenía en su casa, y fue la emisora clandestina rebelde la que moviéndose de un punto a otro sin ser localizada por la inteligencia americana asociada, emitía proclamas e instrucciones político militares de los revolucionarios “castristas” a los activistas durmientes en los pueblos importantes, hasta el punto de desconcierto que las fuerzas represivas el día 30 de octubre prohibiese el tránsito de vehículos de todo tipo y por cualquier vía, extendiendo el aviso a los habitantes hasta el 6 de noviembre. Un error táctico sin duda que facilitó la penetración rebelde sin tener que ocuparse de preguntar a nadie si era enemigo o no, ya que se abatía a cualquiera que apareciese de forma inesperada en cualquier esquina, pues el consejo de la fuerza popular socialista lo repetía por radio a todas horas del día y de la noche.

La operación Gancho se desarrolló como si de una mano plana transformada en un puño de hierro abierto se fuese cerrando poco a poco, exprimiendo cualquier réplica de oposición sin dejar rastro alguno alarmante en la retaguardia, y con el objetivo expreso de liberar sin contemplaciones la ciudad de Alto Songo en la que se encontraban diversos cuarteles militares, con una población temerosa y ultrajada en cualquier sentido que se hallaba encerrada en un régimen de esclavitud que afectada a sus más de 33.000 habitantes en donde la pobreza, sin asistencia médica, colegios y otros imprescindibles servicios eran primordiales para ser reemplazados por un grito desesperado por alcanzar la libertad no conocida por una mayoría silenciosa.

La operación Gancho se originaba sin fracasos con 17 combates estudiados en cualquier situación, pueblo, ciudad o campo, playa, puerto, aeropuerto o islote, empleando el efecto dominó con fichas humanas dispuestas a todo, a hacerlas caer una encima de otra a costa de vidas y torturas, a pesar que Alto Songo volvió a ser asediado tras la victoria puntual rebelde a través de una tropa sanguinaria, empleando ametralladoras de alto calibre y carros de combate, una reacción que fue respondida contumazmente a sangre y muerte, originándose bajas importantes entre la población civil que blandía un simple machete como respaldo a la voz sonora de los altavoces que se pronunciaban con un seco y tajante mensaje “ Patria o muerte. Venceremos “, “ si llego entro, si entro no salgo, y si permanezco luchando triunfo “.

El 27 de noviembre tras una lucha en la que participaron hasta mujeres y niños, Alto Songo se liberó del asedio no dejando flecos que pudiesen impedir el camino agotador y el cerco próximo a la ciudad de Santiago de Cuba, que no resistió el embiste planificado como si se tratase de la curación de una gripe, en el que primero se observan los estornudos de los contagiados por el nerviosismo a perder la vida, después un estudio preliminar del paciente para saber si puede resistir la alta fiebre, y más tarde cuando el enfermo se sienta más confundido y desprotegido por no calmar su “ingravidez” con medicinas, aplicarle el tratamiento correcto que le corresponde según su inmunidad “socio-genética” y fuerzas y voluntad para no volver a soportar la pesadilla. No hay que olvidar que el “Che” era médico y Fidel abogado. Ambos eran expertos en obtener resultados a base de los análisis que estudiaban como buenos profesionales, cada uno versado en su dedicación y juntos para combatir a los autores del terror.

Una vez el pretexto de realizar elecciones generales en Cuba por un gobierno corrupto que todavía no se daba por vencido, intentaron las clases pudientes y por todos los medios hacer intervenir la ayuda vecina, sin conseguir nada más al respecto que una negativa, y sucumbir al triunfo de la revolución que incluso les facilitó la salida, exiliándose a Miami a vivir de lo expoliado por muchos años, pues era tanto el abuso económico y el mal trato que ninguno de los privilegiados pudo predecir que tarde o temprano la isla cambiaría de propietarios, gracias al proceso de una operación planificada como una muestra geo-estratégica interna aplastante de Norte a Sur que ensanchaba y estrechaba el Oeste y Este a voluntad por su expansivo control en forma de acordeón, sin olvidar que Ernesto “Che” Guevara era doctor en medicina, nacido en Argentina y además apasionado del tango que lo podía bailar aún portando un fusil en sus manos, que las cortó un miembro de la CIA en Bolivia el 9 de Octubre de 1967 después de muerto tras sufrir una emboscada en el país andino, y en su frenesí a la edad de 39 años por liberar del imperialismo colonialista a la América Latina.

Permitidme que diga, aun a riesgo de parecer ridículo, que el verdadero revolucionario se guía por grandes sentimientos de amor.   Ernesto “Che” Guevara.

Aclaración importante sobre nuestra especial relación con la teoría de cuerdas :

En solitarios invisibles carecemos de conciencia netamente integrada en un único sesgo político, exclusivo, excluyente, partidario de ofrecer falsedades y bulos preconcebidos, gracias a la teoría de cuerdas adaptadas a una redacción neutral e independiente, concepto que hemos absorbido de la física teórica clásica que se emplea en la investigación científica, por lo que en nuestro caso y en suposición útil, práctica y cambiante si fuese necesario rectificar, admitimos en principio que la información pudiera ser puntual, cierta, parcial, enmascarada o sencillamente irrelevante, que no dejará de utilizarse, recuperarse o simplemente sostenerse en la recogida de las vibraciones sociales que intervienen en el mundo en el que se desenvuelven los protagonistas de las mismas en eventos, dedicación u profesión, utilizando nosotros los resultados como un objeto de estudio curioso en el pasado, interesante en el presente, con sondeos y opinión llamado cuerda / filamento, que nos dará sujeción y la luz necesaria para indagar y corroborar las impresiones dirigidas a ser publicadas en el blog, sin pretender por ello no verificar, contrastar y ratificar cualquiera de las dimensiones desconocidas en los planos representativos, individuales, gregarios, institucionales o asociativos, que pudieran deformar o afectar emocionalmente a nadie, cuestión inaceptable que jamás provocaríamos o denunciaríamos faltando al honor y a la veracidad.

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