¿ Por qué las personas altas tienen más riesgos de padecer cáncer ?

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Misterios sin resolver : Quizás porqué hubo una guerra entre los pequeños y medianos “grises” y los altos “rubios” que en su tregua delimitaron el norte y el sur, mientras unos transformaron genéticamente la vida de los humanos.

Hace años discurría un comentario entre los aficionados de los fenómenos paranormales, y algunos también acreditados científicos, que habían llegado a la conclusión de que hace más años que los que la historia recuerde, el ser humano cuál peón de un juego ejercido por civilizaciones más avanzadas, era continuamente experimentado por una raza superior que se mezclaba con ellos con la fecundación y el parto que hoy se conoce, refiriéndose concretamente a los pequeños y medianos hombres grises y a los de alta estatura con rasgos que nos parecerían nórdicos, permitiéndose ambos trazar los limites diferenciadores que marcarían las fronteras y los trópicos, el norte y el sur.

La pugna entre los que mal llamamos visitantes, ya que se supone que ellos fueron los iniciadores de la vida en la tierra, era de tal magnitud que existe la tendencia de creer que la idea era que los ciclos de vida se alargasen en contra de limitar la natalidad, impidiendo que el exceso de explotación en la Tierra deteriorase un bello jardín del Edén, según la Biblia.

Hoy y quizás debido al afán de dar explicación a todo, la Universidad de California (USA) recibió el encargo de responder científicamente a la pregunta de si las personas a partir del 1,75 metros de estatura eran propensas al cáncer por disponer de más cédulas en un largo recorrido físico. La respuesta ha sido apabullante y afirmativa, al corroborar que tienen las personas más altas un factor de riesgo adicional a otros como la edad o factores externos como la nutrición, las condiciones sociales y las preocupaciones que merman la coraza mental haciéndola más vulnerable a lo que podríamos llamar a sufrir una gripe que se convierte en pulmonía y así ampliando la anomalía hasta convertirla en un virus incontrolable.

El estudio, realizado por el biólogo evolutivo de la Universidad de California en Riverside Leonard Nunney, examinó ensayos muy cuidadosamente de cuatro proyectos de observancia a gran escala en 23 categorías de cáncer. Cada uno de estos estudios reveló, y en ese punto llama poderosamente la atención, que las personas altas y sin excepción tienen un mayor riesgo de cáncer.

Además de lo comentado en el párrafo anterior, el riesgo general crece en un 10 por ciento por cada 10 centímetros de aumento en la altura. Otros investigadores habían propuesto que los factores que influyen en el desarrollo posterior de cáncer a lo largo de la vida, como la alimentación o las condiciones sociales, lo hacen independientemente de la altura de los individuos, algo con lo que Nunney no estaba de acuerdo defendiendo su tesis que ya pocos ponen en duda. “Probé la hipótesis alternativa de que la altura aumenta el número de células y que tener más células aumenta directamente el riesgo de cáncer -razonó con contundencia demostrable el biólogo-. Los datos concluyentes apoyaron firmemente esta simple hipótesis.

Para la mayoría de los cánceres, el tamaño del efecto de altura es predecible a partir del aumento relacionado con la altura en el número de células”. Los resultados han sido publicadas en la revista ‘Proceedings of the Royal Society B’. Cuando Nunney realizó una comparación del efecto observado de la altura en el riesgo de cánceres específicos tanto para mujeres como para hombres, descubrió que el efecto de ser alto en el riesgo de cáncer de tiroides y piel era alto en mujeres, mientras que para los hombres era más relevante en el cáncer de piel. Fuerte relación entre la altura y el cáncer de piel “Los individuos altos tienen un mayor riesgo de casi todos los cánceres -precisa el autor del estudio-. Pero los cánceres de piel, como el melanoma, muestran una relación inesperadamente fuerte con la altura. Esto puede deberse a que la hormona IGF-1 se encuentra en niveles más elevados en adultos más altos”. De los 18 cánceres con puntuación en ambos sexos, Nunney encontró que solo cuatro no mostraron un aumento significativo con la altura en ninguno de los dos sexos: páncreas, esófago, estómago y boca. “Es posible que estos cánceres estén más asociados con factores ambientales. O que en los tejidos el número de células no se aumente con el tamaño del cuerpo, aunque esto parece poco probable”. En este sentido, explica que dos factores causan un mayor riesgo de cáncer en las personas de estatura elevada: por un lado tienen más células y, por otro, tienen más divisiones celulares. “Si duplicas las células, duplicas el riesgo de cáncer. Pero si se duplica el número de divisiones celulares, más que se duplica el riesgo de cáncer. Vivir mucho tiempo es lo peor que puede hacer si quiere evitar el cáncer.

Pero, ¿ cuál es la alternativa ? : Los hombres son más altos que las mujeres en promedio, lo que puede explicar por qué los hombres padecen más cáncer. “Alrededor de un tercio de este efecto puede deberse a que los hombres tienen más células, pero algo más tiene que dilucidarse, cuando más allá del tiempo podría haberse producido una guerra de sexos, apariencias físicas y cromosomas que no todos tenemos en nuestros cuerpos, además de los cerebros que para los más prestigiosos neurólogos existen segmentos estereotipados de poseerlos más débiles que otros y con desigualad en forma y peso.

Concluyendo y ya dentro de una presumible ciencia ficción que a lo mejor no lo fue, se tienen fundadas y serias sospechas maceradas en una hipótesis de que fueron los pequeños “grises” los que genéticamente inocularon victoriosamente la amenaza del cáncer proporcionalmente a los “rubios” altos. Lo cierto es que la ciencia da explicaciones y muchas veces no a favor de nuestra dilatada vida, y mucho menos cuando las preocupaciones se desplazan con una razón de simple altura.


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