¡ Que viva la vida y muera la muerte ! .. si se lucha por ella y de la otra no se espera sepultura

Comparte este artículo

“ Es infinitamente peor y mucho más cruel condenar a alguien a la tortura y al sufrimiento eterno, que privarle de su vida ”. Fernando Trujillo Sanz (Escritor)

.. en un Haití que tiene derecho a reclamar y demostrar al mundo sus obligaciones, después de desprenderse de sus “esclavistas” dirigentes con intenciones poco convincentes.

Ya está bien de tanta tontería y dilación experimental consentida a la haitiana hechicera en su vudú oficializado ( menos irreal que el visto en la Guerra de las Galaxias ), de unos dirigentes blandos, de mirada extraterrestre escénica que dicen arreglarlo todo con impresionantes destacamentos de cascos azules (UN), que pasean a sus observadores en caravanas llamativas en costosos automóviles blancos, protegiendo y dejando a sus anchas a los escabrosos, escurridizos y complacientes gobernantes con su inmaculada licencia y permisividad para seguir haciendo acopio del negocio resultante de la hambruna en un entorno despiadado, en el que deberían existir algunos hombres buenos y mujeres bondadosas para hacerle frente al miedo, que impide arrebatar el bastón de mando al cobarde e indeciso propietario de un látigo invisible, que todavía está oculto en el baúl de los recuerdos.

Ya está bien de tanta postura fingida por ayudar al débil mientras los delegados de esas “naciones unidas”, unos, los más atrevidos, se frotan las manos después de estrecharlas con los menos indicados, para seguir con la pantomima de solventar lo inevitable y urgente, lo que seguro se incumplirá cuando después de una opípara cena todo lo hablado y comprometido se olvide, para mayor desprecio de quienes soportan estar obligados a ver la comedia desde un foso repleto de tigres y venenosas serpientes.

En un país empobrecido, desilusionado, vencido socialmente, fallido, atormentado y en el que conviven más de 12 millones de personas en sus 27.750 km2, se reparten las hostias religiosas para alimentar al numeroso prójimo creyente en que todavía existen los milagros, con un vecino dominicano astuto de por medio que defiende sus intereses, compartiendo 376 km. de frontera permeable, costosa de cruzar y de imposible pago de un visado disuasivo, si se tiene la suerte de poseer un pasaporte auténtico, que le servirá para pagar el “diezmo” o derecho de pernada, es decir un impuesto de 350 dólares y una cuota de permanencia de otros 20 “talegos gringos” cada fecha fijada tras pasar por caja y antes de los cinco meses, haciendo que sea detestable y deplorable una situación que además tiene la fea costumbre de corromperse por ambos lados, por la extorsión pactada de algunas autoridades uniformadas, que permiten el acceso de los ilegales errantes a la “rica” parte de los otros 48.442 km2 que conforman la isla integra de La Hispaniola y sus 11 millones y medio de habitantes, menospreciando el arreglo insostenible en el marco de una escena dantesca e incomparable, imposibilitando una grata convivencia dual debido a la desconfiada y a la falta de un principio de ética y honestidad por no fiarse unos de otros, algo que no mermará paliar el hambre del fugitivo y la de su familia muy distante, a la que añadir las cuestionadas consecuencias del terror inacabado de las deportaciones arbitrarias si les pillan en una redada, de quienes ni siquiera tienen más papel acreditativo que una hoja doblada evangélica en la que impresa puede leerse “Jesucristo llega”.

El Presidente de Haití, Jovenel Möise, el hombre joven y apuesto que parecía iba responder con tesón, firmeza y transparencia a las necesidades de un trozo de isla destrozada, lleva demasiado tiempo sorteando la renuncia, sin Gobierno y sin Parlamento de Diputados, calificando la anomalía de vacío institucional y una exenta auto-crítica, que ampara a 119 amamantados por 4 años y 30 Senadores que se van renovando 1/3 cada dos años para que ninguno pueda quejarse de no chupar la ubre de la vaca lechera, que como siempre la dejan seca, resultando sus “señorías, casi todos de quita y pon por renovarse con urgencia patética con una intervención impropia de copia, pega y “raja” del bolsillo vitalicio que les espera, cuando lo que en realidad requeriría sin remisión utilizar a esos 15.000 policías patrulleros, atemorizados por el lanzamiento de piedras de su vecino, y el minúsculo ejército compuesto con menos de 1000 hombres y mujeres, adiestrados por un convenio guerrero a lo “zapatatista mexicano” (nada que ver con el Rodríguez Zapatero español y ex-presidente que nunca sabe donde se mete), a fin y efecto de limpiar las calles de chusma armada e inequívoca para ser tratada de banda terrorista, asesina y peligrosa, que impide la evolución de un Haití anclado todavía en el siglo XVII.

Escrito negro sobre blanco, confirmando todo lo anterior, a la vez necesario se ordenase por imperativo cautelar la expropiación a todo político y empresario sospechoso y una vez comprobada su corrupción y abuso, siempre pasado de vueltas en su infame recorrido, por supuesto ya desautorizado para comerciar, amén de poner a buen recaudo a los ilegitimados pseudo-representantes del pueblo, del que ya se duda fuesen elegidos en unas limpias urnas, muchas perdidas en el recuento, y la aparición de unos votos castrados comprados con “gourdes” falsificados ( ISO 4217 es HTG ), que por venganza pudieran provocar riñas, motines y algaradas, gracias a que se hubiera blindado el adinerado truhan furtiva, ilegal, fraudulentamente, con el expolio de la miseria de una ciudadanía acobardada, envilecida y enferma por el “ genocidio a la alquimia de la conversión zombi ” silenciosamente permitida, lo que sin pensarlo dos veces y aunque parezca una brutal exageración, la solución a tanta ignominia para transformar y darle un merecido sentido a la reacción de la causa y al efecto obligatorio, en ningún caso de otorgar perdón por el daño causado de lesa humanidad, sería emplear la guillotina para empezar a sembrar cabezas de esos lobos sedientos de avaricia, las mismas que intentaron vaciar, por ambición desmedida e incontrolada, el pensamiento de la liberación y llenar de serrín otras testas, cuando tuvieron la certeza que las de sus compatriotas estaban huecas, desorganizadas y en un proceso de insensatez pueril e inmadura capacidad, para entender sus derechos y extremadamente paciente para no rebelarse ante el agobio de una esclavitud encubierta en pleno siglo XXI, que ya no admite más demora para llevar la oportunidad al único mecánico afila cuchillas que se prestará con maestría, disponiendo de la única herramienta precisa y correcta, llamada democracia real y absolutista, que con decisión participativa y de respaldo en un frente común, habrá de reclamarse a todas horas hasta que caiga La Citadelle de los indeseables que del fortín se creen únicos propietarios.

Y como dirían legionarios y mercenarios, únicos para solucionar lo que aparentemente es imposible, “ que viva la vida y muera la muerte ”.. de quienes se merecen hacerlo en paz y en un cementerio limpio y decente, y no en un arroyo maloliente, repleto de matas inaccesibles, fallecido de mil enfermedades, tullido e “ido”, que ya no puede ir a ninguna parte, salvo a otro parecido infierno del que actualmente todavía no ha salido. Y no se exagera el comentario, ni tampoco baladí la cuestión.


Comparte este artículo

Comentarios

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*