18 médicos recibieron más de 50.000 euros cada uno de una sola farmacéutica en 2017

La relación entre la industria farmacéutica y los médicos rezuma confianza y una economía muy saneada

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Sumado a lo que les transfirieron otros laboratorios, se repartieron en total más de 1,6 millones. La mayoría de ellos ejerce en hospitales públicos.

Investigación elaborada por Eva Belmonte y Ángela Bernardo ( 9 de Octubre 2018 )

 La transparencia es útil para conocer lo que intentan ocultar quienes atentan contra un derecho sin límites .

Este artículo forma parte de una investigación en marcha de Civio sobre la relación entre farmacéuticas, médicos, asociaciones y entidades públicas.

Las farmacéuticas gastaron 182 millones y medio en 2017 en pagos a médicos por sus servicios o para asumir los costes de entradas a congresos y viajes, unas cifras muy similares al año anterior. Es lo que la industria engloba bajo el eufemismo de transferencias de valor. Pero no todos los que recibieron pagos o invitaciones a congresos lo hicieron al mismo nivel. 18 médicos sumaron en su haber, de un solo laboratorio y en un solo año, más de 50.000 euros. Son una minimísima parte de los 253.796 médicos colegiados en todo el país.

Pagos directos y pagos indirectos

Los médicos pueden recibir transferencias directas (pago por servicios como asesorías, ponencias…) o indirectas (la farmacéutica sufraga los costes de viaje, entradas a congresos o gastos relacionados con los servicios para los que les contratan).

Si analizamos esas relaciones únicas entre un laboratorio y un médico, las cifras van desde aquellos que superan por poco ese corte de los 50.000 euros y aquellos que casi tocan los 100.000, como es el caso de los más de 98.000 euros que Bayer destinó al doctor Jordi Bruix Tudó. Y todo eso sin contar lo que recibieron de otros laboratorios, que hac.e que profesionales como María Victoria Mateos Manteca sume casi 170.000 euros; o Luis Puig más de 150.000.

Médicos que recibieron más de 50.000 € de una farmacéutica en 2017

Jordi Bruix Tudó
Oncología  hepática – Hospital Clínic de Barcelona
Es miembro de la red de expertos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios AEMPS y de la Agencia Europea de Medicamentos EMA
Recibió de Bayer 98.006 € y 2.000 de EISAI

María Victoria Mateos Manteca
Hematología – Hospital de Salamanca 
Recibió de Janssen-cilag 85.653 €, Celgene 38.052 € Amgen 36.703 € y Takeda 8.606 €

Antonio Martorell Calatayud 
Dermatología – Hospital de Manises (Valencia) 
Recibió de Abbvie 83.859 €, Janssen-cilag 6.301 € Lilly 2.151 € Celgene 2.908 € Leo-Pharma 1.529 € Novartis 1.325 € Pzifer 396 €Almirall 270 €

Enrique Grande Pulido
Oncología – MD Anderson Madrid
Recibió de Pzifer 81.182 € Roche 20.779 € Bristol-Myers Squibb 19.798 € Eisai 7.037 € Ipsen 4.374 € Msd 2.150 € Bayer 1.981 € Pierre Fabre 1.258 € Astellas 984 € Janssen-cilag 924 € Novartis 675 € AstraZeneca 600 €

Anna Sureda Balari
Hematología clínica – Instituto Catalán de Oncología
Recibió de Takeda 77.728 € Bristol-Myers Squibb 8.481 € Roche 7.801 € Msd 4.717 € Janssen-cilag 3.014 € Gilead 2.295 € Celgene 2.277 € Novartis 1.080 € Amgen 900 €

María Elisa Reig Monzón
Es miembro de la AEMPS
Oncología hepàtica – Hospital Clínic
Recibió de Bayer 72.558 € Bristol-Myers Squibb 3.301 €

Emiliano Calvo Aller
Start Madrid – Centro Oncológico Clara Campal
Recibió de Novartis 71.952 € Abbvie 4.514 € Roche 2.505 € Msd 1.125 €

Jerzy Aleksander Krupinski Bielecki
Neurología – Hospital Mùtua de Terrassa (Barcelona)
Recibió de Ferrer 67.664 € Bayer 706 € Ucb 318 €

Marc Miravitlles Fernández
Neumología – Hospital Valle Hebrón (Barcelona)
Recibió de Novartis 64.207 € Boehringer Ingelheim 23.849 € Glaxosmithkline 9.529 € Menarini 8.353 € Chiesi 5.200 € AstraZeneca 2.584 € Esteve 2.400 € Gebro Pharma 1.765 €

Eduard Montanya Mías
Endocrinología y Nutrición Hospital de Bellvitge (Barcelona)
Recibió de Novo Nordisk 63.609 € AstraZeneca 6.685 € Msd 3.277 € Servirte 2.552 € Menarini 1.004 € Esteve 215 €

Luis Puig Sanz
Dermatología – Hospital de Sant Pau (Barcelona)
Recibió de Lilly 59.664 € Janssen-cilag 44.675€ Novartis 16.798 € Almirall 8.043 € Leo-Pharma 7.416 € Biogen 5.991 € Abbvie 5.221 € Sandoz 2.903 €

Anna Lluch Hernández
Oncología – Hospital Clínico Universitario de Valencia
Recibió de Roche 55.697 € Novartis 18.408 € Pzifer 5.324 € Eisai 1.000 € AstraZeneca 975 €

Javier Puente Vázquez
Oncología – Hospital Clínico San Carlos
Recibió de Pzifer 55.388 € Roche 5.500 € Msd 3.524 € AstraZeneca 2.912 € Ipsen 2.512 € Pierre Fabre 2.374 € Bristol-Myers Squibb 1.966 € Boehringer Ingelheim 1.885 € Bayer 1.412 € Astellas 1.336 € Merck 1.200 € Novartis 1.180 € Kyowa Kirin 1.088 €

Antonio Salar Silvestre
Hematología – Hospital del Mar de Barcelona
Recibió de Roche 53.023 € Janssen-cilag 7.251 € Celgene 3.780 € Servier 566 € Takeda 163 €

Miguel Cordero Coma 
Oftalmología – Hospital de León 
Recibió de Abbvie 52.732 € Allergan 2.413 € Ucb 605 € Novartis 385 €

Jesús García Foncillas
Oncología – Hospital Fundación Giménez Díaz
Recibió de Merck 50.542 € Amgen 910 € Lilly 270 € Roche 106 €

Francisco Javier Nistal Rodríguez
Traumatología – Hospital Río Hortega de Valladolid
Recibió de Lilly 50.261 € Mundipharma 263 €

Marcos Meseguer Escrivá
Embriología – IVI Valencia
Recibió de Merck 50.124 € Msd 3.149 € Diater 1.415 €

Los datos muestran relaciones unidireccionales, como la del mencionado Bruix Tudó con Bayer (la farmacéutica sufraga el 98% del total de sus transferencias de valor) o la de Emiliano Calvo con Novartis (90%), pero también otras mucho más variadas. Así, 15 laboratorios realizan pagos -directos o indirectos- a Javier Puente, aunque Pfizer asuma el 66%. Y los casi 60.000 euros a Luis Puig de Lilly, pese a su cuantía, solo suponen menos del 40% del total.

Podría haber un problema potencial si no eres experto en un tema y recibes transferencias de valor únicamente de una compañía”.

María Victoria Mateos, hematóloga

María Victoria Mateos recibe transferencias de cuatro farmacéuticas. De hecho, es la que más suma si tenemos en cuenta a todas ellas y no solo a la principal. Para ella, si varios laboratorios aportan la situación es más transparente y menos peligrosa. “Podría haber un problema potencial si no eres experto en un tema y recibes transferencias de valor únicamente de una compañía”, argumenta.

14 de los 18 son hombres y solo cuatro, mujeres. La mayoría (14), además, ejerce en centros públicos, aunque dos de ellos lo combinan con la práctica privada. Y tres de ellos son miembros de la red de expertos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), la entidad pública encargada de la evaluación, autorización y supervisión de los medicamentos.

A la hora de aconsejar [a esas agencias] tengo mis limitaciones. Soy el primero que lo admite. Muchas veces no soy absolutamente equilibrado en mis decisiones, pero como no lo es nadie”, admite Miguel Cordero, uno de los médicos que aparece en este listado. Por eso, lo importante, en su opinión, es que las agencias conozcan esos vínculos (tanto la AEMPS como su homóloga europea piden que los expertos desglosen sus posibles conflictos de intereses) y que ese posible sesgo se tenga en cuenta a la hora de valorar sus recomendaciones.

En más de la mitad de los casos, la práctica o investigación de estos 18 profesionales está relacionada con el cáncer, una enfermedad que cuenta con fármacos nuevos, y costosos, cada poco tiempo, y en la que la industria farmacéutica ha volcado buena parte de sus esfuerzos en investigación. Siete de ellos son oncólogos y, otros tres, hematólogos, una especialidad vinculada a algunos tipos de esta enfermedad (como leucemias, linfomas o mielomas). La explicación, para Cordero, es clara: “La industria toca las áreas donde se mueve más dinero”.

Para algunos de ellos, la razón es que es una de las enfermedades que afecta a más personas. Según el Instituto Nacional de Estadística, los tumores representan la segunda causa de mortalidad en España, solo superados por las enfermedades del sistema circulatorio. No hay ningún cardiólogo en esta lista.

Formación continua, pero pagada por la industria

Un año más, la publicación de estas cifras vuelve a abrir el debate sobre quién debe hacerse cargo de la formación de los profesionales sanitarios. Las sociedades médicas y colegios profesionales recuerdan que están obligados a aprender de forma continua para poder ofrecer el mejor tratamiento posible a sus pacientes. En el caso de la sanidad pública, este reciclaje constante no está cubierto, alegan, por los fondos públicos.

Y, para formarse, estarían obligados a aceptar que las farmacéuticas sufraguen los costes de congresos y viajes. Unos costes que, además, están exentos de IRPF gracias a la reforma del impuesto que aprobó el exministro Cristóbal Montoro a finales de 2017.

El debate de la formación continua está centrado en esos pagos indirectos para sufragar costes de asistencia a congresos (entradas, viajes, hotel…). Pero, de hecho, el grueso de las transferencias que reciben estos 18 médicos viene de otra rama, los honorarios (más de un millón de los 1,6 totales), ya sea participando en ponencias, en reuniones como conferenciantes o moderadores, como consultores o como miembros de los consejos asesores, por ejemplo.

El código que regula la publicación de los pagos de las farmacéuticas a los profesionales sanitarios es un ejercicio de autorregulación de la industria y no una norma emanada desde las administraciones públicas.

Y, ¿qué opinan estos 18 médicos de que esta relación sea pública? Tras consultar a todos ellos, hemos encontrado opiniones muy diversas (entre los que nos han querido responder, claro). Así, Marcos Meseguer asegura que es “injusto” y que se siente “maltratado”. Habla de las posibles envidias que puede generar y asegura que le perjudica la publicación de estos datos. “¿Aquí por qué la gente tiene que cotillear lo que me pagan o me dejan de pagar si yo trabajo en un centro privado y no tengo capacidad de decisión en las compras de nada?”, critica. Es el único de la lista de 18 que no es médico, sino biólogo.

En cambio, Emiliano Calvo alaba la medida. Tras admitir que su primer impulso, casi “emocional”, fue contrario a la publicidad de esta información, ahora cree que es buena porque ejerce un “efecto de autocensura”, ya que saber que todo va a ser público quizás evite caer en malas prácticas. E incluso pide más transparencia: “Debería estar bien hecho, no solo dar la declaración de ingresos, sino también el concepto por el que se ingresa” -algo que ahora no se incluye en estos listados- porque, continúa, “a veces tan malo es informar como causar algo de desinformación”.

El código que regula esta publicación es un ejercicio de autorregulación de la industria y no una norma emanada desde las administraciones públicas. El artículo 76 de la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, aprobada en 2006, ya establecía por entonces que “las ofertas de premios, becas, contribuciones y subvenciones a reuniones, congresos, viajes de estudio y actos similares por cualquier persona, física o jurídica, relacionada con la fabricación, elaboración, distribución, prescripción y dispensación de medicamentos y productos sanitarios se harán públicas en la forma que se determine reglamentariamente”. Aunque solo se refería a una parte de las cuatro categorías (entradas a congresos y viajes, pero no honorarios), la norma que debía establecer cómo se tenía que publicar esta información nunca se desarrolló.

Pagos a médicos, a sociedades médicas y el cajón de sastre de la I+D

El gasto destinado a profesionales sanitarios no es el único que sufragan los laboratorios. Además de esos pagos, también patrocinan congresos o realizan donaciones a sociedades médicas. Y, en paralelo, destinan 251 millones y medio a I+D, la parte más promocionada por la industria a la hora de dar cuenta de estos pagos. Pero lo cierto es que es un cajón de sastre donde encaja cualquier transferencia vinculada a investigación, sin determinar ni desglosar a qué se ha dedicado ni quiénes -asociaciones o profesionales- son sus beneficiarios.

Inversión en Médicos : (millones de euros) 182,5, Viajes 69,5, Servicios 67,5, Inscripciones 45,5, Sociedades Médicas 130,5, Congresos 90,5, Donaciones 28, Servicios 12, I + D 251.

Si un médico es líder en su campo, tiene lógica que muchas farmacéuticas quieran que participe en congresos o cuenten con sus servicios. Pero, ¿qué pasa en los casos en los que solo un laboratorio se interesa por su trabajo? El debate es más importante si esos profesionales están vinculados a fármacos que suelen prescribir o que recomiendan en artículos o entre colegas.

Para Antonio Salar, el mayor riesgo no está en aquellos que reciben mayores cantidades, como los 18 de esta lista, si no en los de menor cuantía. Y, aunque admite que “es posible que esta parte de transmisión de información de las compañías, al dar conocimiento sobre algún tipo de producto, pueda incitar a su prescripción”, asegura que eso solo pasa cuando hay “falta de conocimiento” del médico que va a prescribir y que eso no pasa en hospitales universitarios grandes, donde hay “protocolos muy claros”.

ProPublica desveló, con datos de médicos estadounidenses, que aquellos que recibían transferencias de la industria tendían a recetar más medicamentos de marca frente a los genéricos. En el ámbito de la investigación, diversos estudiosapuntan que los profesionales que mantienen un conflicto de interés son más propensos a presentar resultados más favorables a las Únete a CIVIO : socios@civio.es – Tlf. 91 172 79 72 compañías privadas.

Para Cordero, el riesgo también es claro: “La industria por supuesto que quiere influir”. Pero se ataja, en su opinión, porque las decisiones más importantes no las toma una sola persona, sino en el seno de sociedades científicas. “Eso hace que se corrijan esos sesgos”, asegura. El problema es que las grandes sociedades dependen, en parte, de la industria farmacéutica.

Únete a CIVIO : socios@civio.es – Tlf. 91 172 79 72 


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