Si hay dudas sobre la prisión permanente revisable, lo propio sería un referendum. Probablemente las dudas se disiparán para siempre.

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“Los tiempos de los gobiernos tienen plazo y la criminalidad es permanente.

Si yo tuviera una escoba, cuantas cosas barrería

Hay una canción del conjunto catalán Los Sirex,  nacido en 1959, creo que ya extinguido, que decía así :

Si yo tuviera una escoba, si yo tuviera una escoba, cuantas cosas barrería

Primero, lo que haría yo primero barrería yo el dinero, que es la causa y el motivo
ay, de tanto desespero.


Segundo, lo que haría yo segundo barrería bien profundo, todas cuantas cosas sucias
se ven por los bajos mundos.
Si yo tuviera una escoba
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barrería”.

Yo lo primero que haría no sería barrer el dinero, más bien le pasaría ligeramente el plumero a los impuestos, que no dejan de aumentar, mientras nos siguen camelando con despistes de subidas de pensiones por ejemplo, mientras las puertas giratorias de las grandes corporaciones siguen sin cerrarse a los esbirros de la oportunidad, lo que hace que sigan subiendo sin parar el agua, el gas y la electricidad, que con el poder oculto y los chanchullos de ceder y mirar a otro lado, han permitido que tengan más derechos y menos obligaciones los disfrazados monopolios, si las comparamos con los que sostienen de verdad al país, que son los autonómos y los trabajadores de ambos sexos, los que se levantan a las siete, cenan a las nueve y se acuestan de madrugada, después de repasar las cuentas para llegar a final de mes.

Y segundo, lo que haría yo segundo, barrería bien profundo, arrinconándoles en una esquina a los miserables políticos sin conciencia, que velan por si mismos, y a los que secundan con su miope militancia en partidos sin presidentes dignos y entrenadores de confianza, que quieren derogar la ley de prisión permanente revisable, quizás porqué haciendola así más tolerable, permisiva y complaciente, reduciendo sus efectos de castigo ejemplarizante también llegarán a la normativa sobre enjuiciamiento penal por traicionar al país con independencias de “sirvase usted mismo”, corrupciones a “tutiplén “, y seguir mintiendo descaradamente al pueblo con enmascaramientos de una economía errante que cada día pesa menos y es muy costosa de llevar, lo cuál quiere interpretarse y así lo manifestamos, que hay una determinada justicia compleja, torticera y acosada por injerencias imperdonables, que esconde su balanza en apariencia trucada, cuando muchas de las leyes se arman sin pólvora ni bala, dejando que el arma de avancarga metafórica quede inutilizada, o no sea capaz de dirigir un certero disparo dentro de la legalidad que le obligue al interesado a guardar prisión, y no en un hotel celda de cinco estrellas, en el que se le aconseja al infractor portarse bien, para que en poco tiempo pueda salir libre y disfrutar de lo atesorado con sapiencia maestra, y con “peineta” instrumentada al público por haber salido indemne de una situación que clamaba al infierno, y no al cielo en donde hay víctimas de todas las edades que tampoco verían bien, que cuando les llegue el momento a estos sinvergüenzas de baja estopa, tengan encima que compartir nubes de descanso y algodón por temor a que les puedan robar la escoba.

Si las leyes las redactan, se las cosechan y se las manejan muchos más ciegos de ambición de los que pensamos, por el simple hecho de algún día pueden depender de ellas, mal vamos si no hay remedio a tan tamaña fábula, de otro caso deplorable de corrupción con carácter constitucional.

Resistirse a que tengamos una ley más rígida por parte de los políticos y algunos medios que hacen eco a su favor, aduciendo que legislar en caliente es un mal mayor, pregunténle a los padres del asesinado niño Gabriel, y los otros muchos menores que han sido masacrados, violados, raptados, si ya tienen el corazón frío para no cometer lo que les pide la fiebre de la venganza módelica que se ha alojado en sus cabezas, sin aferrarse religiosamente a lo que se entiende como perdón.

Entonces déjemos ya de tanta pantomina, parafernalia y parsimonia, comprendiendo que para derogar una ley que la hacen contravertida y cuestionada por quienes deberían callar por respeto de hacerlo cuando hay un sentimiento vivo de los demás, de los que muchos de ellos les otorgaron los votos de representatividad, lo más democrático sería hacer sobre este tema de meter entre rejas para siempre a las malditas bestias que han causado un daño irreparable a muchas familias que nunca conciliarán el sueño, una consulta popular. Un referendum sería lo propio, lo justo y obligatorio, porqué cómo sigan sin tenernos en cuenta los señores cónsules de un parlamento que ni oye, ni ve ni escucha, no sería de extrañar que algún día se vendan muchas más escobas para hacer una limpieza a fondo en la casa de la Troya, y obligarles a los olvidadizos del derecho y la inteligente palabra, demasiado arisca, interesada y fugaz, qué o se ponen a estudiar y a compartir libertades o es mejor que se dediquen a madrugar para dedicarse a cualquier otra cosa, que no sea legislar sin el parecer y el consentimiento de los demás, que al igual que ellos padecen lo rigores de una sociedad cada vez más alocada y con muchísima falta de compenetración con un talante institucional que emana de la ciudadanía, y a la que sin duda debería darse la oportunidad de aplicar el castigo de unos crimenes que no pueden pasar tan desapercibidos. Hoy se llora y mañana tocará ser testigos de un hecho similar. 

“Cada débil sociedad tiene el tipo de criminal que se merece.” 

“La clemencia que perdona a los criminales, se convierte en una colaboradora eficiente de los mismos.”

“Aquella no era una cárcel, era un hotel ***** cerrado de puertas para fuera, sin duda un lugar para pasar un tiempo en la sombra y después disfrutar de la libertad, dejando que el sol broncee las culpas que nunca llegan a redimirse”.

 

 

 


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