Siglo XXI, de profesión “parado” (1ª parte)

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.. esclavo o simplemente sobrante en el mundo que nos espera

Ya se están empezando a percibir cambios en las mínimas contrataciones laborales y el ejercicio experimental de las multinacionales para seguir contribuyendo a alimentar “sanamente” a cerca de 8.000 millones de habitantes, en un planeta con serias complicaciones para resistirse a climas severos. En el pasado era el trigo surgido abundantemente, ahora otros ingredientes y sucedáneos comparten una solución para paliar el hambre.

Agricultores, jornaleros que no encontrarán su lugar y que nada tendrán que sembrar manualmente y recoger de una tierra ” artificialmente fértil “, ahora bautizada puntualmente por productos formulados a buen recaudo de curiosos y conductos tecnológicos de última generación robotizada, que velarán las proporciones de compuestos químicos desconocidos y cosechados secretamente de manera mecánica, para que con la promesa de producir alimentos altamente nutritivos, puedan ser fermentados en tolvas de mezcla micro avanzada con otros ingredientes y edulcorantes.

Camareros se verán sustituidos por estructuras de diseño futurista y copiosas estanterías climatizadas con brazos articulados para ofrecer un “self service” muy surtido por reponedores de productos frescos certificados con códigos de barras sensibles a ser verificados al pasarlos por la huella pulgar del solicitante consumidor, para después no impedir que sean los auxiliares deslizantes con cara simpática los encargados de suministrar las bebidas y los cubiertos limpios adecuados, junto a las servilletas de papel en bandejas inteligentes, que sumarán el contenido de lo seleccionado y lo trasladarán a los cajeros automáticos que imprimirán la cuenta ipso facto, anotando en la red de la nube la numerada cifrada bancaria del cliente y su importe, sin nada que contar manualmente ni tan siquiera las propinas, admitiendo únicamente tarjetas de crédito biométricas que inutilizarán, despreciándola sistemáticamente la moneda metálica al considerarla ineficaz y la causa de la destrucción personal de una humanidad que cayó en el abismo de una ambición transgresora y desmedida. La operación de satisfacer las necesidades alimenticias se convertirá en un proceso alineado que al final de un pasillo, limpio como los chorros del oro, estará controlado por robots, que también recogerán los deshechos y limpiarán las mesas de los comensales, mientras en la zona de elaboración privada, antiguamente llamada cocina de la restauración, los mismos engendros con sobrada inteligencia artificial, prepararán lo más auténticamente posible las viandas combinadas y unos platos apetitosos que nada se diferenciarán de una gastronomía tradicional otrora alabada, llamando poderosamente la atención todavía a estas alturas de miras exigentes, la visión perfecta en la destreza del corte laminado por un ingenio “cuchillero” de algo parecido al jamón ibérico, pero con un distinto sabor al que nos contaron.


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Comentarios

1 Comment

  1. Pues que se lo coman (ELLOS), pues mientras pueda, seguiré cultivando mis tierras y produciendo, aunque solo sea para consumo propio…
    Y por lo menos, sembraremos, recolectaremos, cocinaremos, serviremos, y degustaremos nuestras viandas, productos de la tierra y del sudor del hombre y o mujer!!!

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