Un nuevo “observatorio” desde la atalaya focal caribeña que iluminará la verdad

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Una oda de intencionalidad escrita y resumida por Ángel Osiris Peralta, Presidente VoC (Voluntarios por el Cambio), comprometida con un programa de gobierno, que bien pudiera considerarse de ejemplar mucho antes de lo previsible.

Desde hace años República Dominicana se contempla como uno de los países más prometedores para abordar el siglo XXI en el área y en el entorno de proximidad en donde está ubicada una preciosa isla compartida con la problemática República de Haití, a la que no puede dejarse relegada como una muestra de nación fallida y sin esperanza.

República Dominicana ha cambiado de dirigentes, de rumbo y de una mentalidad cobijada en una frágil parálisis de principios éticos, creándose una atmósfera de rechazo a la incompetencia, en donde pronto abandonará la fea costumbre de dejarlo todo para el mañana, esperando que otro lo haga, con los defectos de forma que a muchos incomodan y por los que se todavía se sienten perjudicados y no sin razón.

Los dominican@s son fuertes y tenaces, asimilando con inteligencia que el futuro empieza por la educación, la enseñanza y la cultura como ente aglutinador para el progreso, que cada día les hará ser más solventes en sus quehaceres diarios laborales y profesionales, por ello, tal apunta con sapiencia demostrada Mauro Canario, vicerrector de la UASD (Universidad Autónoma de Santo Domingo), es importante la concienciación colectiva y el esfuerzo de los intelectos más capaces para transmitir confianza e ideas renovadoras, que sirvan para alcanzar un desarrollo común de regeneración social sin paliativos y muchas menos excusas, para que la semilla por el saber germine con un nutriente de naturalidad correspondida, que con ahínco y perseverancia contribuya a establecer una mayor calidad de vida de la ciudadanía, especialmente la más dañada por la crisis, para hacerles ver que existiendo una causa entre un antes paupérrimo, también irrumpe un efecto conciliador y un después distinto y nítido, liberado de promesas incumplidas y manipulaciones evidenciadas, lo que hace con premura y valentía gubernamental soterrar viejas consignas y aspiraciones burlescas, torticeras y embacaudoras, refiriéndonos a las contradicciones grotescas de una élite de abuso no acostumbrada a ser cuestionada, que con arrogancia y desdén todavía obstaculiza proyectos y pone palos en las ruedas, pretendiendo que el carro de las decisiones, algunas arriesgadas, se detenga o vuelque en su recorrido o encrucijada, a la vez que intentan nuevamente emerger para proseguir con una lenta actitud delictiva, lo que demuestra un denunciable e inadmisible proceder, máxime cuando se constata un declive de detrimento cíclico, ya sea debido a una recesión económica pronosticada o la pandemia virulenta que esta soportando el mundo con confusión y desaliento.

El “cambio sigue” y el objetivo gregario no admite dilación alguna por muchos fiascos que a la luz salgan, surgidos casualmente para distraer estando orientados a traicionarse unos a otros de ese sesgo corrupto al que le duele verse observado e intenta proteger sus haciendas por todos los medios, a la vez que interrumpir un proceso transversal del poder ejecutivo, legislativo y judicial, al que el Presidente Luis Abinader añadirá el complemento, que nunca será efímero de la opinión y la voz popular.

Por tales consideraciones, como Presidente de VoC (Voluntarios por el Cambio), anunciar que dicho movimiento, cada vez más concurrido de personas afines a corregir las malas artes de comportamientos que puedan influir o desbaratar un programa de un interés social irreversible sin precedentes en República Dominicana, dentro de muy poco se convertirá en un “observatorio” con capacidad de sondeos contrastables, que de ningún modo pretenderá eclipsar la importancia de los grupos de comunicación dominicanos, por los que sentimos una gran admiración y respeto, citando a D. Miguel Franjul como director de Listin Diario, la coordinación inmejorable de José Monegro de Teleantillas, Adalberto Grullón de El Día, Roberto Cavada de Telenoticias, Bolívar Díaz de El Nacional, Nelson Marrero de Hoy, Huichi Lora de Telesistema, entre otros muchos profesionales de capacidad transmisora ejemplar y libre que han asumido un papel comprometido con la evolución de su país.   


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