Venezuela más allá del bien, sin perder de vista el mal y sin la “V” de Vendetta

Comparte este artículo

Venezuela con “V” de Vendetta.. de un pueblo que no las tiene todavía todas consigo

Al abominable hombre de las neblinas venezolanas le quedan cuatro días y dos telediarios, aunque el referido “hueso” de un fruto demasiado “Maduro” y podrido ha estado lo suficientemente avisado, de que una cosa es caer del árbol o de la mata rica o soltarlo agresivamente de un tortazo que le llegase hasta la semilla oculta en una pulpa que parecía impenetrable.

Pronosticamos hace tiempo que serían los militares más cautelosos y previsores los que le darían el alto al dictador por un exceso de celo autoritario y por pensar que el tipo podía haber perdido, además de los modales mínimos de una “democracia” socialista, insostenible y en peligro, la “chaveta” que bien tenía atornillada el comandante Chávez, su mentor, antes de reunirse con el “altísimo” después de provocar la ira del gringo.

Ayer Nicolás Maduro quiso sacar una pasta de un banco británico y le dijeron no con una sonido de gaitas y aguas del río Támesis destempladas, mientras ayer.. o mucho antes, los estadounidenses proclaman a Guaidó como actual y legítimo presidente, habiendo recaudado para el afortunado un depósito en dólares del gobierno para el caso de una emergencia del Banco Nacional de Venezuela. Un personaje otrora líder estudiantil el tal Juan Gerardo Guaidó Márquez, actual moderador de la Asamblea Nacional que tendrá que vérselas con otros candidatos oponentes y al que se le observa con cara de susto tras cinco aguerridos guardaespaldas de tez morena y Glock en la sobaquera, mientras las “guaguas” y camionetas se llenan de cadáveres cada vez que intentan los finados impedir que algunos que intentan viajar lejos se lleven la “tela numerada y colorida”, ya sea que esbirros todavía quedan si con ello se les promete un pasaje de avión a la República Dominicana, y adoptar una nueva vida entre quienes probablemente sean familiares a quienes les han dado plomo en una balacea, refriega con nombre o simplemente por la espalda.

Y en España, en la que los “desalmados”, que no desarmados, han invertido en Madrid, Barcelona y Palma, se frotan las manos esperando que el preboste llegue de la mano de sus últimos incondicionales, para ser agasajados por Zapatero, Iglesias y los que todavía al aprendiz de Rasputin que no de Marx, le quedan en un Podemos de feria, le puedan besar el anillo al Don Maduro, pues quien tuvo retuvo y a éste una fortuna le espera en inversiones, alquileres y devolución de préstamos a quienes sin saberlo huían del país caribeño, sin saber que eran obsequiados con intereses altos y sin conocer de donde procedían unos recursos demasiado ajenos y lejanos.

Qué pasará en Venezuela con V de “vendetta”, lo mismo que la imaginación depare y se nutra de una esperanza por cambiar el destino de 32 millones de habitantes, con algunos que seguro regresarán de un éxodo recorrido con zapatos hambrientos, sin suelas y la sequedad del aliento en sus cuerpos lacerados por el sufrimiento. Mucho habrá que hacer en Venezuela, empezando por democratizar una policía uniformada y otra paralela de militares mal pagados, suprimir como sea el crimen que lleva a más de 60 mil anuales a un oscura morgue, mientras otros son devueltos o no, después de un secuestro por unos cientos de bolívares, mientras el petróleo fluye o dejará de suministrarse para ahogar el gas que no puede llegar a la otra costa atlántica, por parte de un ruso que capitanea un submarino nuclear por las aguas calientes del mar de la frialdad.

No importa que circule la noticia de mercenarios rusos en suelo venezolano con residencia a 75 millas de La Guaira, todo puede ser verdad en estos momentos, mientras que la realidad absoluta está en la que Nicolás se afeita el bigote y las barbas si las tuviese a remojar. Pronto se paseará el sucesor cesado que hablaba con los pájaros por un costoso barrio madrileño comprando lo que le plazca, camino de Puerta de Hierro, o vivirá en un “casoplón” cercano al de su amigo Pablo, con el que departirá relajadamente, amigablemente y con fondos propios cómo vivir de lujo, mientras se conspira en cómo arruinar a la “puta madre patria”.


Comparte este artículo

Comentarios

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*